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La  “Hamburguesología” existe


¿Quién dijo que preparar una hamburguesa era cosa fácil? Todo lo que está detrás de ello —considerando que se tenga que hacer para 50 millones de comensales cada día— tiene su ciencia. Tanto así, que en una universidad y un laboratorio secreto se ocupan de tales menesteres.
María Elisa Espinosa. Chicago. Enviada especial

 

Si, señores: existe una Universidad de la Hamburguesa, y existe desde 1961. Sólo que, lejos de lo que pudiera pensarse, sus alumnos no se sientan detrás de un pupitre/parrillera para aprender a cocinar la carne que luego comerán otros. En realidad, cuando entran al campus —ubicado en los suburbios de Chicago, Illinois, Estados Unidos— esta materia ya la han pasado, así como han superado con creces un largo entrenamiento en sus respectivas localidades, muchos de ellos habiendo ocupado cargos como personal raso, limpiando mesas y recogiendo bandejas en alguna tienda (quizás la más recóndita) de las más de 30 mil que hasta estos días ha montado la Corporación McDonald’s y sus franquiciatarios en 119 países del orbe.

Así que, aunque tampoco deja de refrescar o actualizar sus conocimientos sobre cómo se fríe una papa o cómo se ensambla un Big Mac, para el momento en que alguien ingresa a la Hamburguer University el reto es otro: formarse para ser parte de la mediana y alta gerencia dentro del muy sofisticado sistema operativo, financiero y de marketing que envuelve a esta compañía, considerada la más grande del mundo dentro del mercado del fast food.

El primer restaurante Mc Donald’s, propiedad de Ray Kroc, se inaugur— en abril de 1955 en Des Plaines, Illinois

Con todo y que sus responsables no dejan de reconocer que el nombre —Universidad de la Hamburguesa— resulta divertido, tampoco se olvidan de advertir que allí se toman muy en serio las cosas, comenzando por la educación y el entrenamiento: “Aquí tenemos clases, hacemos tarea (¡mucha tarea, a todas estas!), tenemos exámenes, e incluso decanos. La buena noticia es que nuestros estudiantes se gradúan con honores”, comparte la vicepresidenta de Mc Donald’s a nivel mundial para el área de Entrenamiento, Aprendizaje y Desarrollo, Shirley Rogers-Reece, con un grupo de periodistas internacionales que visitaron estas instalaciones que operan en Oak Brook, justo donde se localiza el Head Quarter de la cadena transnacional de comida rápida fundada por Ray Kroc en abril de 1955.

El título, en sí, que obtiene el muy particular alumnado de la HU (por sus siglas en inglés, y como se refiere todo aquel que estudia o trabaja en ella) es el de “Hamburguesólogo”. Así, tal cual como suena, y tal cual como se enorgullecen de serlo los medios y altos ejecutivos de la corporación; muchos de los cuales —exactamente 70%— comenzaron atendiendo clientes desde el mostrador de alguno de estos restaurantes en su país de origen, incluyendo en esta lista al actual jefe máximo de la compañía, Jim Skinner.

Aunque no se crea que la HU de Chicago es la única universidad en el mundo donde se diploman expertos en “Hamburguesología”. Además están otros seis campus: uno en Australia, otro en Brasil, y asimismo en Alemania, Hong Kong, Japón y Gran Bretaña, donde al igual que en Estados Unidos capacitan desde gerentes de restaurantes hasta operadores de Mc Donald’s, pasando por gerentes medios y propietarios de tiendas. Y añádanle a estos los 139 centros de entrenamiento existentes en el globo, donde se forma el resto de los empleados, para dar con una suma de 60 mil personas entrenadas, solamente, durante el pasado año.

Inventando siempre Cuando en 1955 McDonald’s comenzó en Des Plaines, Illinois, como un novedoso restaurante —cuyo concepto provino originalmente de California de la mano de Mac y Dick Mc Donald, quienes servían de manera rápida hamburguesas, papas fritas y bebidas— las expectativas ya lucían por encima del promedio en la mente del muy hábil hombre de negocios Ray Kroc, quien en breve compraría los derechos de la marca de aquellos dos hermanos.

Desde entonces sus pensamientos se acuñaron en el mundo del business como “krocismos”, una suerte de Biblia para sus empleados. He aquí algunos: “Donde no hay riesgo no hay logros; y donde no hay logros no hay verdadera felicidad”... “Una hamburguesa es un pedazo de carne, pero una hamburguesa Mc Donald’s es un pedazo de carne con carácter”... y así muchos otros. Aunque la frase de Kroc que más se oye repetir en predios de la corporación es esta: “Yo no sé lo que vamos a vender en el año 2000, pero sé que vamos a vender más que cualquier otra compañía”.

Así que en función de tal cosa, y muchas más, es que en Mc Donald’s se han afanado a lo largo de medio siglo en concretar no sólo proyectos como la Hamburger University sino, también, el Innovation Center, un enorme laboratorio secreto sin ninguna identificación que le permita relacionarlo con los arcos dorados o la enorme “M” amarilla que emblematiza a la compañía.

Allí trabajan las “mejores mentes”, tal como lo advierte Ken Koziol, vicepresidente a nivel mundial en el área de la Innovación de Restaurantes, al recibir a la prensa en el bunker en cuestión: “Nuestro equipo cuenta con ingenieros, científicos, expertos en operaciones, diseño y tecnología”, asegura. Los salones de reuniones, por lo tanto, no podían llamarse de otra manera: I. Newton, B. Franklin, Galileo, Edison...

Entre las cosas que encuentran quienes tienen la oportunidad de entrar en el lugar se incluyen varias cocinas prototipo, donde se prueban equipos de última generación (algunos sugeridos en otros centros de investigación de la corporación a nivel mundial), susceptibles a ser utilizados en un futuro (aunque no necesariamente) en todos los restaurantes Mc Donald’s de la vida real.

Algunos ejemplos de dichas invenciones son: un dispensador de papas fritas automatizado que inclusive vierte la sal sin la intervención del empleado; otro aparato que —previo a ser freídos— hace la selección exacta del número de nuggets que ordenó el consumidor; así como un horno que funciona con tres tipos de cocción a la vez (al vapor, sin vapor y al vacío). ¿Y todo esto para qué? “Básicamente para que el personal gane un tiempo que le puede dedicar a los clientes”, según indica quien guía el tour por las instalaciones. Porque no es mentira: definitivamente, en el negocio de la comida rápida, ¡el tiempo vale oro! l

mespinosa@eluniversal.com

DATOS EN CADENA

›› 1.6 millones de personas trabajan en Mc Donald’s a nivel mundial

›› Entre el día de su fundación y el año 1963 Mc Donald’s vendió su primer billón de hamburguesas

›› El más grande mercado de Mc Donald’s en el mundo es el de Estados Unidos, con un total de 13.700 restaurantes en plena operación, seguido por Japón con 3.800 

›› Mc Donald’s tiene 35 años de presencia en la región de América Latina, contando con  1.600 restaurantes actualmente, de los cuales 136 se encuentran
en Venezuela

›› 773 mil toneladas métricas de carne de hamburguesa y 1,4 millones de toneladas métricas de papas fritas compra cada año la corporación a sus proveedores para satisfacer la demanda de sus consumidores a nivel mundial

›› Igualmente, cada año compran 30 toneladas métricas
de lechuga, 227 toneladas métricas de queso, así como
445 mil toneladas métricas de pollo                                                   

›› Además del menú que ha caracterizado a la marca por medio siglo, algunos países donde opera la cadena han aportado sus propios sabores y tradiciones; eso sí, adaptándolos al estilo McDonald’s. Ejemplo de ello son las hamburguesas de camarones en Japón, el agua de coco en Brasil, la hamburguesa de cordero en India, además de la Rice Burger, preparada con dos tortas de arroz en lugar de pan, que desde Taiwán ha comenzado a invadir los mercados del resto del continente asiático

›› Para celebrar su 50 aniversario, Mc Donald’s inauguró en 2005 un restaurante de dos mil metros cuadrados de construcción en Downtown Chicago

POLEMICA EXTRA GRANDE

A la comida rápida nunca le han faltado detractores, comenzando por aquellos que ven en ella una seria amenaza a la salud. Convencido de esta idea, el novel director cinematográfico Morgan Spurlock se animó en el año 2004 a hacer un experimento, para el cual fue su propio conejillo de Indias: comería los productos Mc Donald’s durante un mes exacto, tres veces al día, en cualquiera de sus restaurantes de Estados Unidos, y contemplando aceptar la versión extra grande del menú, en el caso de que el cajero que lo atendiera se la ofreciera. Y dicho y hecho: así se alimentó, haciendo testigo de los estragos que esto causó a su organismo a todo aquel que ha visto hasta ahora el documental Supersize Me!

Del otro lado del mostrador, los representantes de la corporación manifiestan que el cineasta llevó las cosas a un extremo que no corresponde con el día a día de quienes consumen comida rápida. En todo caso, advierten que es cuestión de “ser responsables” en torno a lo que se ingiere, sea en el restaurante o lugar que fuere. Aunque a la hora de defenderse, tampoco se olvidan de sacar de debajo de la manga las acciones que vienen aplicando —algunas a nivel local y otras de manera global— para contribuir a que la gente tenga diferentes opciones (incluyendo jugos en la “Cajita Feliz”, frutas rebanadas, ensaladas premium, yogur...), así como para que las personas estén mejor informadas sobre lo que comen en sus establecimientos. En función de ello, desde febrero de este año se comenzó a incorporar progresivamente en los distintos países donde opera la marca la tabla nutricional de la mayoría de los productos que expende la cadena, impresa  en los propios paquetes que los envuelven.

UNA VENEZOLANA EN LA CIUDAD DE LOS VIENTOS

Estando en Venezuela, Alexandra Herrera abrió una página equis, de un periódico equis, y se encontró con un aviso clasificado que de inmediato la prendó. “Era un anuncio de McDonald’s donde se solicitaban gerentes. Me pareció tan creativo que envié mi currículum y me contrataron”. El gancho del asunto estuvo en el mensaje y la imagen que allí vio. “Era la foto de una bandeja con un combo de comida, que decía: Te ponemos en bandeja la oportunidad de tu vida”. Hoy, para Alexandra, no quedan dudas: “Sí me la pusieron”.

Comenzó a trabajar para la corporación en 1995. Su primera posición fue como gerente de entrenamiento, y de allí la subida de escalafones se hizo vertiginosa. Sus planes terminaron apuntando hacia la Universidad de la Hamburguesa, ¡y sí que tuvo puntería!, pues a ese lugar llegó para montarse en la palestra como flamante profesora.

De allí al cargo que actualmente ocupa como gerente de Implementación y Entrenamiento para la región de Estados Unidos, transcurrieron dos años. La misma cantidad de tiempo que lleva ejerciendo esta función.

FOTOS: CORTESIA CORPORACION MC DONALD'S

 

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