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MENTE Y ESPÍRITU

MAYTTE

Aprende a disfrutar tu vida

"A veces nos perdemos
la posibilidad de disfrutar
de las cosas pequeñas
y especiales de la vida
por esperar a vivir
las grandes"

Tenemos unos amigos que tienen una vida muy especial, pero ellos... no se han dado cuenta. Es una pareja de edad mediana que se lleva muy bien. Ambos tienen un trabajo cómodo porque está cerca de casa y no tienen que recorrer grandes distancias, lo saben hacer y tienen la libertad de organizar el tiempo como lo consideren necesario. Tienen unas hijas que ya son universitarias, están sanos, tienen un buen grupo de amigos y viven en un lugar donde la naturaleza los envuelve con su tranquilidad y belleza… Seguramente leyendo esto te preguntarás: ¿Qué les hace falta para ser felices? Definitivamente, adquirir la capacidad de reconocer todo esto, más allá de las expectativas que se crearon y que seguramente no han podido cumplir todavía.

Muchas veces nos sucede que tenemos todo lo que necesitamos para sentirnos bien y, en lugar de disfrutarlo, nos negamos la posibilidad de reconocerlo porque mantenemos la cara metida en el plato de la insatisfacción.

Es sorprendente escuchar a las personas lamentarse por todo aquello que aún no han conseguido, quejándose de su trabajo o desanimados porque las cosas no son tal como lo desean, fastidiados por las pequeñeces del día a día; la mayoría de las veces acompañados de cierto bienestar material, con sus necesidades básicas resueltas, y hasta con una vida relativamente libre que les permite administrar su tiempo a voluntad.

Lamentablemente, casi siempre nos parece que nuestras necesidades y problemas son más graves y más urgentes que los de otras personas.

Esto me hace recordar que hace algún tiempo tuve el regalo de compartir con un grupo de amigas. Durante la comida conversábamos sobre la felicidad. Cada una nos contaba su experiencia. Una decía: "Lo que me falta es tener una casa más grande para sentirnos mas cómodos". Otra: "que mis hijos se gradúen y se casen bien", o "estar más cerca de mis familiares". Pero una de ellas hizo un comentario que nos dejó pensando a todas y que todavía recuerdo hoy muy bien: "En este momento tengo todo lo que necesito para ser feliz, si pensara que me hace falta algo más, nuevo o diferente para complementarlo, seguramente tendría que ceder algo de todo lo que ya tengo y perdería mi equilibrio. Entonces, qué entregaría a cambio de ese nuevo elemento: ¿A mi esposo, que a pesar de no ser perfecto, ha sido un gran amigo, padre y compañero? ¿El lugar donde vivo, que aun cuando está un poco alejado de la ciudad me permite vivir tranquila y en paz? ¿O buscar un nuevo trabajo, sacrificar el tiempo libre que dispongo para mí y mi familia por un poco más de dinero? ¿O buscar un préstamo para entrar en la angustia de lo que significa endeudarme para conseguir más comodidad?".

Al final pensé en que casi siempre tenemos más de lo que en realidad podemos usar y disfrutar; que debemos desarrollar la capacidad de reconocer y agradecer cada uno de los regalos esenciales que hemos recibido, de alegrarnos por ellos, sin perderlos de vista, para que podamos disfrutarlos realmente.

Esto no significa que experimentar el deseo de complementar nuestro bienestar o de buscar la felicidad sea equivocado. Todo lo contrario, debemos estar conscientes de que ir por ese nuevo elemento que pensamos que nos hará más felices, implica que tendremos que pagar un costo a cambio. ¿Qué precio estamos dispuestos a pagar por aquello que tal vez no necesitamos? Nada de lo que deseamos llegará a nuestra vida gratuitamente, es decir, todo tiene un costo que deberemos asumir para que se mantenga el equilibrio en el universo. Algo tenemos que soltar, dejar o transformar. No podemos seguir pensando que podremos conseguir y acaparar todos los beneficios que deseamos disfrutar sin poner algo a cambio y, mucho menos,s tratando de abusar de otros con viveza y agresividad.

Decálogo
para disfrutar
más de cada día

"Para ser feliz no es suficiente con
desearlo, tienes que hacer los cambios
necesarios para lograrlo... no permitas
que los pensamientos negativos
te desanimen y te hagan perder
la capacidad de disfrutar los
pequeños placeres"




VIVE EL MOMENTO PRESENTE

No permitas que tu mente te lleve al pasado para recordar algún momento difícil. Tampoco dejes que te lleve al futuro incierto para llenarte de preocupaciones. Vive en el aquí y ahora. Si prestas suficiente atención, verás que siempre te ocurrirán cosas maravillosas.


REVISA TU NIVEL DE EXPECTATIVA

Acepta tu realidad y no permitas que la ambición o el deseo exagerado de lo que quieres te impida reconocer el valor de todo lo que tienes. Plantéate metas más sencillas de conseguir.


BUSCA SIEMPRE EL LADO POSITIVO

En lugar de fijarte en lo que te falta o en lo que tienen los demás, dedícate a buscar cada elemento o aspecto positivo que tenga cada una de las situaciones que enfrentas. Potencia cada cosa buena que te suceda.


DEJA ESPACIO EN TU VIDA

Imagina por un momento que tienes la posibilidad de vaciar tu casa completamente. ¿Qué volverías a meter en ella? Muchas veces el hábito compulsivo de atesorar cosas hace que perdamos el espacio que necesitamos para sentirnos a gusto y en paz.


USA LO QUE TIENES

¿Cuántas veces has usado las cosas que adquiriste en los últimos meses? Tómate el tiempo necesario para usar cada una de ellas, en especial si van a facilitar tu vida o a darte más bienestar. Evita acumular y comparte con las demás personas lo que ya no uses realmente.


HAZ UNA LISTA CON LAS COSAS QUE TE GUSTARÍA HACER

Conocerte y saber qué tipo de actividades te gustaría hacer es el primer paso para recuperar el entusiasmo y el bienestar. Vale la pena invertir el tiempo libre en hacer cosas divertidas, creativas y relajantes que suavicen
tu estilo de vida.


TOMA LA DECISIÓN DE SENTIRTE BIEN

Para ser feliz no es suficiente con desearlo, tienes que hacer los cambios necesarios para lograrlo. Comienza por transformar la perspectiva que tienes de tu vida. No permitas que los pensamientos negativos te desanimen y te hagan perder la capacidad de disfrutar los pequeños placeres.


EXTIENDE LOS BUENOS MOMENTOS

No seas como aquellas personas que cuando se sienten bien comienzan
a imaginar todas las cosas negativas que les pueden pasar. Mejor decide quedarte unos minutos más en ese estado que tanto bienestar te produce.


POTENCIA TU SENTIDO DEL HUMOR

Practica la risa fácil. Evita mantener una actitud rígida y preocupadaen
todo momento. Es importante que aprendas a reírte de las cosas que
te pasan, para que puedas superarlas más fácilmente y hacerlas
parte de tu aprendizaje.


RELÁJATE Y RECUPERA LA SERENIDAD

Cuando nos dejamos atrapar por el estrés perdemos la capacidad de ser felices. Aprende a decir que no de vez en cuando, especialmente si vas a asumir más compromisos de los que puedes cumplir.


 
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