
Capadoccia
Vidas cruzadas tras las rejas
Con una cárcel de mujeres como escenario, hoy llega a la TV por cable la producción latinoamericana más ambiciosa de HBO. Filmada en México y contada en 13 capítulos, Capadocia se sumergirá en la angustia y las miserias del ser humano, con acento especial en la visión femenina. Por Efraín Castillo
'Se espera de nosotras sometimiento y abnegación, porque a un hombre se le ocurrió decir que la mujer era la base de la familia y que la familia era la base de la sociedad… Pero, ¿qué pasa cuando a la base le quitas
la base?".
Así le dice Teresa Lagos, una abogada especialista en derechos humanos, a sus estudiantes mientras recorre los pasillos de un reclusorio judicial femenino de México. Las palabras de este personaje de ficción son, quizás, de las más impactantes del primer capítulo de Capadocia, la cuarta serie dramática original que realiza en Latinoamérica HBO y la más ambiciosa en términos de producción. E impactan porque dejan ver cuál será el tono de esta historia. Aunque se desarrolla en torno a una cárcel y roza los matices del realismo al tratar temas como la corrupción, la droga, la desigualdad y la violencia, la producción está lejos de tener un trasfondo de denuncia, como ha sido tradición en muchas producciones latinoamericanas, fundamentalmente del cine. En el primer capítulo, los televidentes podrán asomarse a las historias personales de mujeres cuyas vidas terminan cruzadas por una realidad: la prisión. Desde un ama de casa con vida de portarretrato convertida en asesina hasta una criminal aparentemente desalmada que en el fondo está llena de miedo y necesitada de amor, pasando por el drama de una mujer quien recién ha dado a luz y que llegó a la cárcel por robar en un supermercado o una carcelera corrupta atrapada en su necesidad de poder; todas las historias están contadas con una dedicación sicológica tal que queda claro que, más que un discurso social, la serie es una mirada a las profundidades del ser humano, con énfasis en el mundo femenino.
"Nos acercamos a la realidad, pero no hicimos un documental. Hicimos un drama", enfatizó Epigmenio Ibarra, uno de los productores de la serie, en rueda de prensa efectuada cuando finalizó el rodaje de la primera temporada. "Metimos en una cárcel a Electra, Lady Macbeth y otros personajes del teatro universal. En esta historia los grandes propulsores son los celos, el amor, la traición, porque la cárcel, a fin de cuentas, es un pedazo de la sociedad entera. No había mejor laboratorio emocional que una cárcel. La historia está contada para ser un reflejo psicológico del ser humano. Retoma personajes shakesperianos de gran complejidad y dimensión universal. Es una historia de crimen, castigo, redención, pena y adversidad".
TRES EN LA DIRECCIÓN
Se contrató a un trío de realizadores
para asegurar la calidad de la producción: Pedro Pablo Ibarra, Javier "Fox" Patrón y Carlos Carrera |
Superproducción latina
Desde el minuto uno, Capadocia
luce atractiva, al menos en su propuesta audiovisual. La primera escena sumerge al espectador en una desconcertante y oscura cárcel en la que el silencio no es más
que la tensa calma de una realidad
a punto de explotar. La aparición
del cadáver de una mujer crucificada en una celda será el punto de
partida de una trama que mezcla drama, suspenso y hasta amor
con los elementos clásicos de la series internacionales de televisión: cuidada escenografía, dirección
de fotografía adecuada, actuaciones
de buen nivel, además de una dirección que es capaz de ir y venir en el tiempo, entrecruzar las historias de los personajes y mantener la atención del televidente
para conducirlo al escenario central de la historia: una cárcel privatizada
llamada Capadocia, totalmente subterránea.
Con características de superproducción, en Capadocia no se escatimaron detalles. Los 13 capítulos de la serie fueron filmados durante más de cuatro meses, pero para preparar el guión los responsables trabajaron durante tres años y medio, entre investigación, selección de locaciones y casting. Para que el lector tenga una idea, el moderno centro de reclusión que se ve en pantalla se construyó especialmente para el seriado en los sótanos de una abandonada plaza de toros de Ciudad de México, convirtiéndola en una gran instalación de 9.000 metros cuadrados con rejas automatizadas y monitores de seguridad que imprimen gran realismo a la producción. "Los directores, escritores y actores visitaron dos cárceles de mujeres y tuvieron contacto con funcionarios y reclusas", expresó el productor.
Además, HBO Latin America Group contrató a tres directores para la serie, entre ellos a Carlos Carrera, quien fue el realizador de El crimen del Padre Amaro, película nominada al Oscar en 2003; también incluyeron a Lynn Fainchtein como la supervisora de la música y a Gabriela Diaquen como diseñadora de vestuario, quienes formaron parte del equipo de la película Babel, nominada a siete premios Oscar.
Según los realizadores, el objetivo del cartel era lograr altos estándares de calidad que permitieran su difusión no sólo a los países latinoamericanos, sino también en otros mercados, como el anglosajón. "Tenemos muchas expectativas de que Capadocia no sólo sea un éxito en Latinoamérica, sino también en Estados Unidos, repitiendo lo que fue el éxito de nuestra primera serie de ficción, Epitafios, que fue adquirida por HBO Estados Unidos y transmitida en ese país con altos niveles de audiencia", aseguró Luis Peraza, vicepresidente de producción original de HBO Latin America Group. Éste es el cuarto seriado que HBO realiza en el subcontinente: Epitafios, producida en Argentina, y Madrake e Hijos del Carnaval, filmadas en Brasil
y nominadas al Premio Emmy Internacional en 2006, fueron los primeros intentos.
A partir de hoy, los latinoamericanos que poseen televisión por cable tendrán la oportunidad de decidir si valió la pena la nueva apuesta. HBO ya tiene planteado hacer una segunda temporada de la serie.
Una promesa
de Hollywood
en el elenco
Aunque en la lista de actores
de Capadocia figuran veteranos del espectáculo mexicano, la
gran atracción del cartel parece ser la joven actriz Ana de la Reguera, una de las más cotizadas estrellas del cine
y la televisión aztecas y quien
ha sido incluida por algunos medios entre los rostros latinos más prometedores en hollywood. De la Reguera participó en 2006 en el film Nacho Libre, junto al comediante Jack Black, y The New York Times comparó su actuación con la que hizo la actriz española Penélope Cruz en Todo sobre mi madre, de Pedro Almodóvar.
La actriz, quien vive en Los Ángeles y se prepara para participar en su segunda película en Hollywood (no lo quiso confirmar, pero algunos medios también la señalan como protagonista de La Reina del Sur, film que dirigirá el venezolano Jonathan Jakubowicz), conversó con Estampas sobre su papel de Lorena, una mujer de vida feliz que, de la noche a la mañana, termina en la cárcel por culpa de la infidelidad de su esposo.
En el primer capítulo de Capadocia, tu personaje se presenta como ingenuo, pero al entrar a la cárcel asoma una transformación importante…
"Mi personaje sufre un cambio muy brusco física y anímicamente. Del miedo, pasa a la dureza, y de la dureza a la esperanza. Yo dije que sí a la participación en esta serie porque mi personaje tiene una transformación tan grande dentro de la cárcel que era un reto como actriz poder plasmar y vivir esos cambios".
¿Tuviste contactos con presidiarias para desarrollar este papel?
"No, porque yo estaba filmando otra película y no tuve oportunidad de visitar las cárceles. Además, mi personaje entra a la cárcel por primera vez y no ameritaba que yo construyera un papel de alguien que ya estuviera encerrado. Más bien yo traté de concentrarme en el impacto que la cárcel tendría en esta mujer de clase media alta con una vida perfecta. Yo me preocupé por todas las transformaciones que iba a ir sufriendo dentro del reclusorio".
¿Crees que Capadocia te hizo reflexionar sobre la realidad carcelaria?
"Muchísimo. Hasta que no te pones en los pies de alguien no sabes por qué comete un delito, por qué hace algo inmoral o ilegal. Muchas veces por necesidad, por hambre o por familias destruidas, las personas terminan haciendo lo indebido. La realidad de esos personajes es tan compleja que uno ya no juzga con severidad. Cuando veo una noticia de alguien que va a parar a la cárcel por algún delito, me pregunto qué historia habrá detrás que lo hizo cometer ese crimen. No lo justifico, pero tampoco me alegro, porque creo que hay situaciones límite que llevan a las personas a cometer estos crímenes".
De la Reguera también dedicó unos minutos para responder sobre su futuro en el mercado estadounidense. Incluso, aseguró que el calificativo de "promesa latina en Hollywood" la presiona. "Sí, presiona mucho. Después de que hice Nacho Libre comenzaron a preguntarme cuándo viene la segunda y la tercera película y eso es muy difícil. Es un poco complicado cumplir las expectativas de la gente o de algunos medios, porque no necesariamente son las tuyas. Entonces tienes que estar clara y no dejarte presionar o deprimir porque lograste o no lograste algo, o porque la gente espera que seas la próxima tal o cual. Yo estoy tratando de hacer mi propio camino y de ganarme las mejores oportunidades".
¿Qué espera Ana de la Reguera de Ana de la Reguera?
"Aguantar vara, como decimos los mexicanos. Tener resistencia. Esta es una carrera de mucha presión y quiero seguir en ella disfrutándola, porque es muy difícil, cuando llegas a hacer algo bueno, seguir creciendo, mantenerse y no caer en las cosas fáciles".
efcastillo@eluniversal.com
| ¿Por qué Capadocia? |
| Capadocia es una región de Turquía donde fueron construidas edificaciones subterráneas. Sin embargo, la serie debe su nombre a una leyenda de la mitología griega según la cual en esa zona habitaron mujeres de gran habilidad en la cabalgata sobre caballos y guerreras de gran fuerza, que fueron capaces de vencer ejércitos de hombres con sus armas y construyeron una sociedad matriarcal. Según algunos escritores, estas amazonas realmente existieron. Eran mujeres que adoraban su propia libertad, no aceptaban someterse ni doblegarse ante ningún hombre y lucharon por la igualdad de sus derechos. Incluso, sostienen que las sociedades de estas guerreras fueron destruidas por los hombres, por considerarlas peligrosas contra el orden "natural" de predominio masculino. |
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| El reto de no verse localista |
Las actuaciones en Capadocia son otro elemento interesante de la producción. Los personajes fueron construidos gracias a la participación de reconocidos artistas del mundo del espectáculo mexicano. Sin embargo, algunos podrían considerar el carácter localista en la selección del talento como un obstáculo para que la historia pueda calar en otros países latinoamericanos. En el casting participaron 150 personas y en el elenco sólo hay dos actrices ajenas a ese mercado: las colombianas Cristina Umaña (conocida en Venezuela por su participación en la telenovela Todos quieren con Marilyn) y Margarita Rosa de Francisco (protagonista de Café con aroma de mujer, quien aparece en el último capítulo). Y es que Capadocia fue pensada, en principio, para elevar el interés del público mexicano por la televisión por cable, tomando en consideración el poder de la televisión abierta en el país azteca. "Yo creo que México es un mercado que, por la misma estructura de la televisión, ha tenido poco desarrollo del cable. Y Capadocia puede servir como un gran detonador de la televisión paga", señaló Epigmenio Ibarra.
Sin embargo, los hacedores de Capadocia confían en la universalidad de los personajes y de la historia. "La realidad de las cárceles de mujeres no es un problema exclusivo de México. Además, Capadocia va más allá del tema del sistema penitenciario, habla de las condenas impuestas por la justicia, pero también se adentra en las condenas impuestas por el propio ser humano, de sus limitaciones, de sus miedos, de la mujer como base de la familia y, por tanto, de la sociedad", aseguró Luis Peraza, vicepresidente de producción original de HBO Latin America Group. |
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