UN PAÑUELO
llamado keffiyeh

Las actrices Keira Knightley
y Kirsten Dunst ya lo tienen,
la primera, en versión original; y la segunda, en el
modelo solidario
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Barato no es y el
original lo firma Balenciaga.
Se trata de un
pañuelo-bufanda inspirado
en una prenda tradicional utilizada
en las zonas rurales
del Oriente Próximo
y que reapareció -momentáneamente-
en la década de los sesenta con la
película Bonnie
and Clyde,
para luego diluirse tímidamente en los ochenta. Siempre fue
un pieza vinculada a los sectores más bohemios y algo hippies; sin embargo, esta temporada, por obra
y gracia de la
rompedora firma francesa, la eterna rebelde se viste de lujo. Muy lejos de cualquier afiliación política o religiosa, la firma comandada por el diseñador Nicolas Ghesquiere se atrevió con un pañuelo de motivos más elaborados que el originario keffiyeh: en algodón, con flecos, monedas vintage y en colores como blanco, negro, azul o rojo. En las tiendas donde venden el original hay listas de espera por cualquiera de sus dos versiones. Pero como siempre, en la moda hay para todos, y ciertas cadenas de tiendas como Zara y Bershka, y hasta algunas tiendas de disfraces ofrecen una versión más accesible, perfecta para disfrutar de la tendencia. Vale para ellas y para ellos, con franelas blancas y chaquetas de jeans funciona súper bien.
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100 % HOT |
LOS VESTIDOS DE BOTTEGA
Veneta son el mejor ejemplo de una nostalgia maravillosa por un espíritu femenino que no debería desaparecer nunca. La firma italiana apostó por una mujer elegante y serena que prefiere los cortes impecables y las telas más nobles del mercado. Los colores del maquillaje y los complementos coronan
un look inolvidable |
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| TACONES distinguidos
Se llaman Rose n'Roll,
y son unas sandalias inspiradas en las rosas más bellas y espigadas. El tacón de aguja de 13 centímetros de este zapato simula el tallo de la flor y su punta finaliza en una esponjosa rosa de múltiples capas cosidas a mano, por una única persona en el atelier de Roger Vivier, en París. El exterior de charol aporta elegancia; el interior de piel con baño dorado, suntuosidad; y los leves toques violetas del talón, una dosis oportuna de pasión desbordante. Si puedes, no te quedes con la espinita clavada en el corazón.
Ver también:
- Moda en la calle
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