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CONSULTORIO
DE SALUD
Rafael Godoy, pediatra, neonatólogo
y autor de la publicación Mi primera carta infantil. Sobre
prevención de accidentes y primeros auxilios, da a conocer
algunas medidas de seguridad, a tomar en cuenta, si se sale de la
ciudad en los días de carnaval.
l Tanto en
la piscina como en el río o en el mar, los niños deben
tener supervisión constante. El adulto responsable debe saber
nadar y, en lo posible, conocer los pasos básicos de reanimación
cardiopulmonar.
l Enseñar y reforzar a los
hijos las reglas de seguridad: Que avise a un adulto cuando vaya
a zambullirse en el agua, no correr ni empujar a otros al agua,
no jugar en los bordes de la piscina ni meterse en el agua bajo
tormentas o relámpagos.
l Si los niños hacen uso
de salvavidas inflables, no confiarse del todo, pues éstos
pueden desinflarse; en todo caso, un adulto debe permanecer cerca
de los chicos.
l Enseñe a sus hijos a pedir
auxilio en caso de que vean a alguien con dificultades en el agua.
l Es recomendable probar la temperatura
del agua antes de permitir el ingreso de los niños a ella,
ya que las muy frías pueden traer dificultades posteriores.
l Cuando algún niño
se pierda, lo primero que debe hacer el adulto es asegurarse de
que no está en la piscina o dentro del mar, ya que cada segundo
es crucial en la recuperación de un ahogado.
l A los adolescentes hay que hacerles
un seguimiento especial: insistirles en que no realicen clavados
sin asegurarse de que la profundidad del agua no sea la adecuada;
no intentar rescatar a alguien a menos que haya sido entrenado para
ello; respetar las normas de precaución o de prohibición
de baño; y no tomar alcohol antes de nadar.
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