 |
| El traspiés de Vanity
Fair |
|
"Olvídate del español.
No hay nada que leer en ese idioma con excepción de
Don Quijote... ¿Quién habla español
que realmente te desespere entender? ¿El servicio doméstico?¿El
jardinero?". Con estas palabras responde un columnista
de la prestigiosa revista Vanity Fair, a un lector
preocupado por estudiar un idioma extranjero. Lo que no pudo
imaginarse Brian Humphries, quien escribe bajo el pseudónimo
de Dame Edna, es que su recomendación sería
la causa de que la redacción se viera inundada con
miles de e-mails de protesta. Han sido tantos, que
la revista se ha comprometido a dar una explicación
pública sobre lo sucedido. Una lectora latina le contestó
a Vanity... "Edna eligió una respuesta
barata que revela su racismo y su ignorancia de quiénes
somos. No somos sólo domésticos o jardineros.
Somos arquitectos y activistas, periodistas y doctores, gobernadores
y atletas, científicos y gente de negocios. Somos ganadores
de premios Nobel y estudiantes...". ¿Acaso Dame
Edna no lo sabía? Le bastaba, por ejemplo, observar
la portada de su revista cuando apareció la polémica
columna: la mexicana Salma Hayek, antes de ser nominada al
Oscar como mejor actriz, por su actuación como Frida
Kahlo, una artista quien, por cierto, también hablaba
español.
|
Cambio de oficio

Se llama Daniel Day-Lewis, y hace dos
semanas recibió su tercera nominación al Oscar como
Mejor Actor. Una nominación que él no ha buscado intencionalmente;
de hecho, su participación en Gangs of New York no fue buscada
por él. Se cuenta que Martín Scorsese, el director
del filme, y el actor Leonardo di Caprio fueron a buscarlo a Florencia,
donde el actor permanecía alejado de la actuación
(desde The Boxer en 1997), ejerciendo el oficio de zapatero. En
una suerte de gesta que bien podría llamarse "Zapatero
a sus zapatos", ambos invitaron y convencieron a Day-Lewis
a que los acompañara a Nueva York, y allí lo persuadieron
para que aceptara interpretar el personaje que Scorsese había
concebido especialmente para él, el carnicero Bill. Aceptó
y, como era de esperarse, Day-Lewis fulguró en la gran pantalla,
demostrando, según la crítica, una fuerza casi sobrenatural
en tal interpretación.
Tiene 45 años, nació en Inglaterra, pero tiene la
nacionalidad irlandesa. Su fama de excéntrico, tímido
e introvertido es conocida. Recibió una formación
académica muy rigurosa en la Bristol Old Vic School, en Londres,
ciudad donde desarrolló una respetable trayectoria interpretativa.
Si bien destacó en las películas Una habitación
con vista, de James Ivory, y en la adaptación de la novela
de Milan Kundera, La insoportable levedad del ser, fue por su trabajo
en Mi pie izquierdo, que recibió su primer Oscar en 1989.
Cinco años después volvió a ser nominado a
la estatuilla dorada por su personaje en En el nombre del padre,
donde tuvo el rol de un joven irlandés acusado de haber participado
en un atentado terrorista. No es muy amigo de estar apareciendo
en la prensa, pero no pudo evitar que se supiera de la relación
sentimental que tuvo con la actriz francesa Isabelle Adjani, desde
1989 hasta 1994, con la que tuvo su primer hijo. Dos años
después se casó con la hija del dramaturgo Arthur
Miller, Rebeca Miller, con quien tiene dos hijos.
Day-Lewis no ha confirmado si seguirá actuando tras su trabajo
en la película de Scorsese. Ojalá que la nominación
lo haga reconsiderar el oficio y lo traiga de vuelta al celuloide.
Ver también en Protagonistas:
- Você e
Eu, amor por la bossa nova.
- Spirited
Away, extraño cuento de hadas.
|