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Estrategias
para comer fuera
John Briffa
Cenar fuera puede ser un campo minado para
los efectos de la nutrición, pero podemos estar preparados.
En vista de mi trabajo y mi vida social, normalmente
como en un restaurante u otro. Por más agradable que esto
pueda parecer, también es cierto que los sitios de comida
no se destacan por ofrecer una amplia y variada selección
de alimentos sanos y nutricionalmente balanceados. A pesar de conocer
cuál es la realidad, puedo encontrarme ante la tentación
de entradas llenas de grasa y postres repletos de azúcar.
Con los años, he descubierto formas astutas para atravesar
ese campo minado de la nutrición que significa comer fuera.
Ponga en práctica estas recomendaciones y descubrirá
que puede llenarse de comida sin llenarse de kilos.
Escuche las recomendaciones de la mayoría de los médicos
y dietistas y será perdonado por creer que la causa principal
del exceso de peso es sencillamente comer demasiado. Con este pensamiento
firmemente arraigado en nuestra mente, muchos de nosotros intentaremos
compensar una comida excesiva comiendo más frugalmente en
otras ocasiones. La omisión de comidas y la prohibición
de picar entre comidas son tácticas comunes que se utilizan
cuando se anticipa un banquete. Sin embargo, limitar la ingesta
de alimentos es una receta para el desastre.
Omitir comidas y abstenerse de picar es un método infalible
para despertar el apetito. El problema es que, una vez que nos sentamos
a la mesa en un restaurante, es asombrosa la ferocidad con que puede
aguijonear el hambre. Dos o tres rebanadas de pan y un cubito de
mantequilla pueden desaparecer al instante. Además, con un
apetito desencadenado es muy difícil ordenar los alimentos
con algún grado de autocontrol -hace falta una voluntad de
hierro para pedir una ensalada en vez de un bistec y papas fritas-.
Según mi experiencia, una mejor táctica es no comer
menos antes de salir a comer fuera. Los buenos momentos para recargar
el combustible son al final de la mañana y al final de la
tarde. Se tenga hambre o no, comer un refrigerio sano en esos momentos
nos mantiene alejados de problemas después. A esto lo denomino
comer tácticamente. Cuando se tiene algo en el estómago,
una entrada basada en ensalada y un plato principal magro acompañado
con muchos vegetales puede ser suficiente para satisfacer el apetito.
Quizás se pregunte qué efectos tiene sobre sus caderas
picar pequeñas porciones durante el día. No se preocupe:
los estudios han demostrado que comer poco y a menudo es una táctica
útil para mantener el peso bajo control.
FUENTE: OBSERVER NEWS SERVICE
TRADUCCION: MARYFLOR SUAREZ
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