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Inmenso es...

l 800 mil turistas (40 mil extranjeros) llegaron a Río para disfrutar el carnaval de 2001.

l 200 millones de reales (el cambio era a tres por dólar) generó la red hotelera.

l 33,8 millones de reales se destinaron al consumo de cervezas y refrescos en la calle.

l 40 millones de reales se generaron en restaurantes y bares.

l 25 millones de reales gastaron las escolas del grupo especial en su desfile del año pasado.

l 22 millones de condones se repartieron durante las fiestas.

l 5 millones de usuarios siguieron, sólo por el portal Terra, las incidencias del carnaval de Río del año pasado. Por eso, en esta ocasión ofrecerán más de 160 horas continuas del evento.

El más grande del mundo
Raúl Chacón Soto

El más grande del mundo
Tristeza não tem fim
Felicidade sim...

A felicidade do pobre parece
a grande ilusão do carnaval
a gente trabalha o ano inteiro
por um momento de sonho
prá fazer a fantasia
do rei ou de pirata ou jardineira
prá tudo se acabar na quarta-feira

Tom Jobim / Vinicius de Morais

O samba é o pai do prazer
O samba é o filho da dor
O grande poder transformador....

Caetano Veloso

Así se refieren los brasileños a su carnaval, aunque con las mismas palabras aluden a casi todo lo que tienen o hacen. Este pueblo, dado a las exageraciones, no ha faltado ni un poco a la verdad cuando habla así de su fiesta máxima, esa que hoy (y hasta el martes) los tiene vueltos locos y encanta, por igual, a todo ojo extranjero que no puede creer tanta exuberancia de ritmo, tanta explosión de color, tanto cuerpo excesivamente desnudo (o cubierto), tanta libertad de movimiento, tanta mezcla de raza y condición social. Paradójica resulta la visión del carnaval carioca o, mejor dicho, del desfile de las escuelas de samba, el espectáculo en que se ha visto reducido -y al mismo tiempo engrandecido-. Para quien no vive en Brasil -a decir del sociólogo y periodista Jorge Caldeira-, sería algo así como "un alegre homenaje al caos", "un desorden deslumbrante y mágico". No podía ser de otra manera con toda esa gente tomando las calles que en otro momento sólo pueden ser recorridas con temores o con fines políticos o de protesta. Pero otra lectura puede darse del festivo fenómeno. Lo dice Caldeira: "Las escuelas de samba nacieron al principio de los años treinta con el propósito de intentar poner orden al caos... en una época cuando la samba era sinónimo de desorden, querían darle valor elevado... lo lograron entablando negociaciones con la administración municipal de Río de Janeiro. El resultado fue un acuerdo político que generó una mezcla de diversión caótica con desfile organizado". Con el tiempo, el orden se extendería a los más mínimos detalles (disfraces diseñados de acuerdo con el tema de la escuela, tiempo rigurosamente cronometrado, patrocinio, contratos de publicidad, ensayos), convirtiéndose el desfile en el espectáculo visual más grande del mundo y en uno de los símbolos que mejor definen el ser brasileño, junto, por supuesto, a su inimitable manera de jugar al fútbol. Lo curioso, según el experto, es que en la actualidad es un espectáculo extremadamente jerarquizado, en el cual lo que parece un caos es también un riguroso espejo del orden social. "Así, mientras progresa la danza, se reconoce todo el imaginario de la sociedad brasileña...". También es un evento que deslumbra hasta hacer exclamar que un pueblo que es capaz de organizarse de esa manera para cantar y bailar, es un pueblo que tiene mucho que dar para la paz en este milenio... Por estos días hay quienes buscan que el carnaval salga de nuevo a las calles (como sucede en Salvador, donde también llueven los turistas) y no se limite al sambódromo... mientras tanto, desde el pasado viernes y hasta este martes, cientos de miles de brasileños, a lo largo del inmenso país, se olvidan de sus penas, de su día a día, de sus lamentos, para entregarse eufóricos a la fiesta... por cuatro días vale la pena el esfuerzo de un año, por cuatro días no hay problema que cuente... todos los sueños pueden volverse realidad... hasta que cese la samba y llegue el miércoles con su carga de ceniza para empezar todo otra vez.

Mangueira por la repetida
El desfile de las escolas de samba del grupo especial (conformado por las 14 de mejor clasificación) se realiza en dos partes (domingo y lunes) desde el año 1984, cuando se estrenó el sambódromo, obra de Oscar Niemeyer. De todo ha pasado en los últimos años, incluyendo incendios, apagones, escolas retrasadas y la aparición de desnudos integrales (masculinos y femeninos) por causas "accidentales". Los recursos tecnológicos se convierten en protagonistas. Mangueira busca repetir el éxito conseguido el año pasado, para lo que ha preparado un enredo (la historia que cuentan en su presentación) de nombre Los diez mandamientos. Con su logro había detenido en tres el número de coronas consecutivas conseguidas por una de sus mayores rivales: Imperatriz Leopoldinense. Beija-flor, otra de las grandes, promete llevar a todos a la histeria cuando salga con la estatua gigantesca del adorado presidente Lula Da Silva.

 


Mas é carnaval
não me diga mais quém é você
amanhã tudo volta ao normal
deixe a festa acabar
deixe o barco correr
deixe o dia radiar
que hoje eu sou
da maneira que você me quer
o que você pedir
eu lhe dou
seja você quem for
seja o que Deus quiser

Chico Buarque


Una venezolana (sambando) en Río
"Desfilar en el Marquês de Sapucaí (el nombre verdadero del sambódromo) es una experiencia única. Imagínense el carnaval de Carúpano, el de Trinidad, Panamá o New Orleáns, pero multiplicado por 100, con más lujo, más gente, más alegría. La última vez que desfilé fue en el carnaval de 2001, con un grupo de amigos brasileños y argentinos (estos últimos estaban encantados porque cuando entraban a la pasarela creían que todo el mundo los aplaudía ¡a ellos!). Y no es para menos: 80 mil personas gritando, cantando y saludando mientras bailas embutido en un disfraz maravilloso es una caricia a cualquier ego".

Valentina Alvarez,
periodista y corresponsal de la BBC en Brasil

Me estoy guardando para cuando llegue el carnaval
Participar en el desfile no es misión imposible. Todo lo que se necesita es tiempo, dinero y hacer clic en las páginas oficiales de las escolas donde encontrará una sección dedicada al alquiler de las "fantasías" o disfraces. Allí usted puede escoger el modelito de su predilección (los que más rápido se agotan son los más ligeros que permiten "sambar" mejor) y ponerse en contacto con la persona encargada, quien suele llamarse Joãosinho o Toninho (así, sin apellido). Lo primero que le dirá Carlinhos es el número de la cuenta donde debe depositar el dinero. Después le pedirá su talla y el número del calzado. No se preocupe, pues días u horas antes del desfile usted tendrá todo a su disposición en el domicilio que haya indicado. Son miles los extranjeros que desfilan por esta vía... si no que lo digan los alemanes e italianos que todos los años se vuelven locos bailando por el sambódromo. No es obligatorio acudir a los ensayos. Sólo muévase como mejor pueda y apréndase la canción que puede encontrar, también, en el site. Quienes han ido aconsejan llegar por lo menos dos horas antes de su turno en el desfile. Sabrá que está en el sitio que le corresponde cuando vea a cientos de personas vestidas igual que usted.

rchacon@eluniversal.com

Consejos para disfrutar
(y sobrevivir)
el carnaval

1 Si viajó para desfilar en el sambódromo, compró su disfraz y dos horas antes del desfile aún no se lo trajeron, tómese una caipirinha: los cariocas son así, lentos pero seguros.

2 Para ir al sambódromo váyase disfrazado en el metro (que está abierto toda la noche para ese fin),
sin cartera y sólo con algún dinero. Ah, y dosifique la bebida, que la noche es larga.

3 Si tiene plata, compre entradas para el sambódromo. Si usted desfila, el recorrido por la pasarela dura unos 45 minutos, y le dará lástima que todo termine tan rápido. Así puede desfilar, sacarse la mitad del plumero de la cabeza y seguir bailando desde las gradas.

4 Si no tiene ganas de sumarse al maratón del sambódromo -que nunca termina antes del amanecer-anótese en el carnaval de blocos. Son unas comparsas que se ubican por varios puntos de la ciudad, al aire libre. Los más divertidos -pero aptos para toda la familia-, son Banda de Ipanema (de travestis y gays), Simpatia é quase amor (Simpatía es casi amor) y Sobaco de Cristo, que se concentra a un costado del Cristo de Corcovado. Lo ideal es irse a los blocos a eso de las cinco de la tarde, directo desde la playa. Otra opción es irse a los "ensayos" de las escolas, en las sedes de cada una: diversión garantizada.

5 La inseguridad no es tanta como se cree. No se disfrace de turista y evite los lugares solitarios. La ciudad está muy vigilada esos días.

6 La movida gay de Río es célebre en el mundo entero. Si usted pertenece al grupo de GLS (Gays, Lesbianas y Simpatizantes, como dicen en Brasil) empújese para la Rúa (calle) Farme de Amoedo en Ipanema. Allí encontrará lo que busca.

7 Compre el periódico (O Globo o JB) para no perder detalles de la agenda carnavalesca.

Valentina Alvarez

 

Ver también en Encuentros:
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