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Té
para diabéticos
David Bradley
Se cree que los polifenoles son los ingredientes
activos que dan al té sus efectos de protección.
El té podría terminar siendo
el mejor amigo del diabético, de acuerdo con científicos
del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Estos investigadores
encontraron que los tés verde, negro y oolong pueden estimular
la acción de la insulina, la hormona que controla los niveles
de azúcar en la sangre.
Los bebedores de la infusión en todo el mundo pueden hablar
de las delicias de una sabrosa taza de té. Pero investigadores
en el campo de la medicina han revelado en los últimos años
que esta bebida también posee muchas propiedades benéficas
debido a la presencia de algunas sustancias químicas aromáticas
conocidas como polifenoles. Se cree que los polifenoles son los
ingredientes activos que dan al té sus efectos de protección
contra los radicales libres presentes en el organismo. Los polifenoles
pueden incluso matar bacterias, algunos virus y células cancerígenas,
al menos en el laboratorio, aunque hay evidencia de un menor riesgo
de sufrir estas enfermedades entre los bebedores de té.
Ahora, un nuevo enfoque analítico desarrollado por los químicos
especializados en alimentos Richard Anderson y Marilyn Polansky,
en el centro de investigación sobre nutrición humana,
adscrito al Departamento de Agricultura, aportó a la literatura
científica información sobre otro beneficio de las
hojas de Camellia sinensis. Anderson y sus colegas han estado
buscando una forma natural de mantener estables los niveles de azúcar
en la sangre en pacientes diabéticos por más de una
década. Si tienen éxito, sus resultados podrían
reducir la dependencia de los pacientes de la insulina inyectada.
El equipo investigó numerosas plantas y especias para determinar
si afectaban la actividad de la insulina, pero recientemente comenzaron
a estudiar el té.
Los científicos extrajeron todos los componentes que mostraron
algún efecto sobre la insulina y descubrieron que sólo
una sustancia química natural, conocida como galato epigalocatequina,
es casi totalmente responsable de los efectos. También se
ha demostrado que este compuesto, un polifenol, funciona como un
antioxidante.
"La ausencia de control del azúcar en la sangre, que
conduce a intolerancia a la glucosa y posteriormente a la diabetes,
es una de las principales causas de una mala salud", señala
Anderson. "Se prevé que la incidencia de la diabetes
se duplicará en las próximas dos o tres décadas".
Anderson y Polansky descubrieron ahora que el té verde incrementa
la actividad de la insulina más de 20 veces en las pruebas
de laboratorio. "El té puede mejorar la capacidad del
cuerpo de responder a la insulina, lo que conduce a menores niveles
de esta sustancia y de azúcar en la sangre", dijo Anderson.
Se necesitan nuevos estudios para demostrar si el té puede
ayudar a los millones de personas con intolerancia a la glucosa
o diabetes.
Es interesante destacar que, si bien muchas clases de té
pueden afectar la actividad de la insulina, ninguna de las variedades
herbales tiene efecto. "Los tés de hierbas no son tés
en el sentido tradicional, dado que no contienen hojas de Camellia
sinensis", explicó Anderson. En una investigación
independiente, Kuttan Ramadasan y sus colegas del Amala Cancer Research
Centre, en Kerala, India, también demostraron que los polifenoles
presentes en tés no fermentados podían aumentar la
tolerancia al azúcar en el laboratorio.
Los investigadores del Departamento de Agricultura señalan
que agregar leche reduce el efecto en una tercera parte, mientras
que las cremas no derivadas de la leche también tienen un
efecto negativo.
Guardian News Service. Traduccion: José
Peralta
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