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Gael
García Bernal
"El cine es para viajar
y hacer amigos"
Pablo O. Scholz
El actor mexicano protagoniza El crimen
del padre Amaro, un polémico filme sobre sacerdotes católicos,
que resultó el más taquillero en la historia del cine
azteca.
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| La
película del escándalo |
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Aunque basada en la primera novela del escritor
católico portugués Eça de Queirós,
publicada a fines de 1875, que describía cómo
el celibato destruía a un cura flojo de carácter
en una fanática población portuguesa, El
crimen del padre Amaro tiene la polémica cosida
a la sotana del personaje de Gael. Amaro llega a una diócesis
en la que el padre Benito, que se acuesta con la dueña
de un bodegón, acepta con gusto dinero del narcotráfico,
si le sirve para construir un hospital; al padre Natalio lo
acusan de actuar con la guerrilla; hay una feligresa que le
da de comulgar a un gato; y unos chicos untan con dulce la
hostia.
Pero el súmmum es la relación que el personaje
de Gael tiene con la virgen Amelia, hija de la Sanjuanera
-aquella con quien se acuesta el padre Benito-, que primero
le pregunta, en confesión, si acariciarse y pensar
en Jesús es pecado, y luego pasa directamente a los
hechos con Amaro, quien le prueba el manto de la Virgen. El
tema del aborto tampoco falta.
¿Eres creyente?
"Yo soy... Diría que soy de alguna manera como
todos nosotros, cómo diría, esteeee...
Culturalmente católico, pero espiritualmente agnóstico".
No tuviste problemas en enfocar desde tu espiritualidad
la película.
"No tanto. Si fuese tan católico como el padre
Amaro y como ellos, sería tremendo, ¿no?".
Dirigido por Carlos Carrera, gran ganador de los Ariel mexicanos
hace cuatro años por Un embrujo, El crimen...
ganó el premio al mejor guión en el festival
de La Habana, está nominado al Goya, y también
lo estuvo al Globo de Oro, como mejor filme hablado en idioma
extranjero. Y es, ya, la película más taquillera
de la historia del cine mexicano. En Venezuela se estrenaba
a mediados de enero, pero para la fecha en que fue hecha esta
revista todavía no se sabía si iba a ser posible
en vista del paro laboral. Si ya está en cartelera,
tiene la oportunidad de ir a verla y juzgar por usted mismo.
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Aunque estuvo hasta hace poco en Buenos Aires
rodando Diarios de motocicleta, sobre un joven Che Guevara,
Gael García Bernal (24) está ahora del otro lado del
teléfono en Los Angeles. "Todo bien, yo pensaba que
me venía de vacaciones, ¡y estoy haciendo publicidad
para el Padre Amaro!", ríe el mexicano. Se refiere a
El crimen del padre Amaro, filme que está por estrenarse
o que ya se encuentra en las pantallas del país. "Vine
a hacer publicidad a los Globo de Oro, y para Y tu mamá
también, que le están haciendo una fuerte campaña
para que entre en los Oscar este año", confía
apurado.
Corres con dos caballos.
Como dicen en México, a ver si es chicle y pega alguna de
ellas.
¿En qué consiste "hacer publicidad"?
¿Es lobby?
"Es llamar por teléfono, hablar con gente de aquí
de la prensa internacional que vive en Los Angeles, decir las mismas
cosas... Consiste en eso y en hacerse el interesante... La verdad,
es difícil, porque hay que mantener cierta... No sé,
a mí me gusta hablar de las películas, tratar por
lo menos de saber qué es lo que la gente sintió, y
me da ilusión. Hay que mantener esa ilusión ahí,
constante, porque si no, me empiezo a aburrir bastante y todo se
va al demonio". Si El crimen... es nominada al Oscar,
no será la primera vez que su nombre se cuele en Hollywood.
Cuando De tripas, corazón (1996), de Antonio Urrutia,
fue nominado como mejor corto, "no fui invitado". El corto
no ganó el Oscar. "No fui invitado y creo que por eso
no ganó. Y la vez que me han invitado, he perdido igual",
confiesa, recordando a Amores perros, de Alejandro González
Iñárritu. "Tengo un dicho con Diego Luna: actuamos
como nunca, perdimos como siempre. Es un encabezado de periódico,
que debería salir así, si perdemos".
Por el rodaje de Diarios de Motocicleta tampoco pudiste
estar en San Sebastián cuando se presentó El crimen...
en competencia.
"Exacto, y ahí tienes, no ganamos nada... Estaría
bueno entrar al Oscar. No sé, eso es por lo que te pagan.
Digo, siendo películas mexicanas, latinoamericanas, pagan
dos pesos, pero lo que te pagan es en conocer un poquito el mundo,
¿no? Hay gente que dice que es eso, que el cine es para eso,
para viajar y hacer amigos".
Y en eso estás.
"Estoy más bien en eso y en dormir y rascarme y no hacer
nada, y estudiar y dejar de trabajar un rato también".
¿Perdón? ¿La promesa de México, que
no quiere convertirse en Antonio Banderas, tiene ganas de parar
y... estudiar?
"Me gustaría estudiar Espeleología. Lo que sea,
Antropología, los que investigan las cuevas. Me gustaría
hacer una maestría en Filosofía y Letras".
¿Crees que lo vas a poder hacer?
"Sí, claro. Me gustaría seguir estudiando. Y
es que escogí ser actor para ser feliz también".
Gael estudió teatro en Londres, en la Central School of Speech
and Drama, una escuela donde admiten 30 alumnos sobre 30.000 aspirantes.
El dominio del inglés ya lo tenía desde que estudió
en un colegio británico de Guadalajara. En verdad, Gael comenzó
a actuar junto con sus padres en obras de teatro. Hijo de José
Angel García y de la actriz Patricia Bernal, tenía
ocho años cuando ellos se separaron y Gael se quedó
primero con su madre en Guadalajara, donde nació el 30 de
octubre de 1978, y luego se mudó a Ciudad de México.
Su primer trabajo en televisión fue a los doce, en la telenovela
El abuelo y yo, que produjo Televisa y donde estuvo
con su hoy gran amigo Diego Luna, con quien compartiría luego
el elenco de Y tu mamá también.
¿Por qué no estás en la nueva de González
Iñárritu (director de Amores Perros), 21 gramos?
"No pude. Hay unas ideas para la siguiente. El tiene 20 películas
ya preparadas (ríe), está listo para darlas a algún
director, si alguien necesita ayuda. Ahora está filmando
acá, en Memphis, haciendo 21 gramos, por lo que no lo voy
a poder ver. Parece que va muy bien. No sé si estaré
en la próxima, en eso quedamos, por lo menos. Quedamos supercompas".
Allá en Los Angeles puedes salir por la calle tranquilamente.
"Sí, claro".
En México y otros países, ¿qué pasa?
"También. Hay que salir, y sí, uno sale tranquilamente.
Yo no quiero cambiar mi vida por esto, ¿no? No quiero cambiar
como era y como sigo siendo, por ser víctima de una circunstancia
que me obliga a comportarme de tal manera, o a encerrarme. La verdad
es que eso me importa un bledo. Yo quiero seguir haciendo esto,
y el día en que se ponga incómodo, paro, paro de hacerlo,
¿sabes? Pero el chiste es encontrarle la vuelta para que
no sea incómodo, y al contrario, para aprovechar también,
y ser divertido. Me da orgullo que con películas como éstas
se tenga tanta resonancia, ser partícipe de esto, y es muy
divertido cómo a la gente, de alguna manera, les motivó,
los removió y les cambió un poco, no sé, por
lo menos, el día".
¿Y cuánto te sientes partícipe del éxito
comercial del Padre Amaro?
"Me siento parte de la película cuando la gente... Me
siento alejado también de la película, hace mucho
que la hicimos, ¿sabes? No sé, es una sensación
extraña esto del cine. Eso de verme ahí en la pantalla
es bastante complicado, cuesta trabajo. Me cuesta porque también
uno piensa en mil cosas a la vez, y te la juegas muy rápido.
También me siento bastante alejado porque ya fue, pasó.
Ya se acabó el chiste y ya está".
Ya no volverá por Argentina. "Me encantó ver
Argentina, estar ahí. Me encantó ver cómo se
sobrevive, cómo de repente estas situaciones nos ponen los
pies en la tierra. Es una eterna búsqueda por la identidad
de un continente que está pasando, a mi modo de ver, de una
adolescencia a una madurez. Diarios de motocicleta es una película
latinoamericana, y espero que funcione, y que tenga el apoyo que
merece, porque se lo merece, aparte de que es sobre un argentino
que se convirtió en un latinoamericano, es una película
de un brasileño, un mexicano, un argentino, un boliviano,
un peruano que se convirtieron en latinoamericanos. Esto es muy
de guevarista, pero me motiva mucho seguir haciendo este tipo de
cine".
¿Dónde ponía más la atención
Walter Salles en tu personificación del joven Guevara?
"Que no me preocupara por el acento argentino (ríe)...
Por ahí, en la vitalidad, en darle la vuelta a la vitalidad
que tenía de joven, mostrar no al Ernesto Guevara tan severo,
como después la política te ordena ser, sino darle
una irreverencia, una cierta vida de chico. En pasarla bien, en
divertirse".
En Diarios... te la pasas en moto. ¿Sabías
manejar?
"Claaaro. Dos meses entrenando con la Norton. Me encantaría
quedarme con la moto, pero habrá que ver, habrá que
ver. Tendría que comprar otra, porque las tres que se usaron
para la película ya están apartadas. Una va a ir al
Museo de Santa Clara, en Cuba".
¿Qué proyectos tienes confirmados después
de Diarios...?
"Hmmm... Confirmado, confirmado, nada".
¿Vives en algún lugar?
"Qué buena pregunta. Aeroméxico es mi residencia
permanente. Aeroméxico, Iberia y British Airways son así
como los lugares que más frecuento".
Tienes una cuantas azafatas amigas.
"No tantas como quisiera. No, en verdad, estoy felizmente soltero".
Clarín
¿Dónde
no lo vi?
Gael ha filmado, desde su debut en el largometraje con Amores
perros (2000), Y tu mamá también (2001)
y Vidas privadas (2002), de Fito Páez.
Pero no son las únicas. El astro mexicano, excluyendo a El
crimen del padre Amaro, trabajó en otras cinco películas.
Aquí, un resumen, yendo de lo más nuevo a lo más
viejo:
Dot the I (2002). En el Sundance Festival será
el estreno mundial. Es una ópera prima en la que también
actúa Natalia Verbeke (actriz de El hijo de la novia y Apasionados).
Lily and the Secret Planting (2002). Producción inglesa en
la que comenzó a trabajar Winona Ryder, pero un bicho en
el estómago (sumado a la fuerte depresión que estaría
padeciendo luego de su sentencia por hurto) obligó a internarla.
Llamaron a Kate Winslet, pero finalmente la protagonizó con
Linda Bassett. Todavía no se estrenó.
I'm with Lucy (2002). Comedia romántica que
filmó en Miami y Nueva York. Lucy es la blonda Monica Potter
(Telaraña, con Morgan Freeman). No estrenada aún.
Fidel (2001). Miniserie de TV en la que interpretó
al Che Guevara... hablando en inglés. La rodó en República
Dominicana y varias ciudades mexicanas. La pasó la cadena
estadounidense Showtime, en enero de 2002.
Dreaming of Julia (2001). Comedia dramática
filmada en Santo Domingo, República Dominicana, como si fuera
Cuba. "Una gavachada, una gringada con Harvey Keitel",
según propias expresiones del interesado. Ya es grave: es
otra ópera prima, es de 2001 y ni siquiera se estrenó
en EEUU.
Sin noticias de Dios (2001). Comedia española
que tuvo once nominaciones al Goya, y no ganó ninguno. Gael
estuvo nominado como mejor actor de reparto. Las protagonistas son
Victoria Abril y Penélope Cruz.
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