Versátil berenjena
El fruto de esta planta herbácea, de la especie Solanum melongena L., no pasa desapercibido a la hora de hacer la compra en aquellos mercados donde los vegetales poseen gran frescura: su piel tersa y brillante, destacada por el tono violeta-azulado exterior, llama la atención de todos.
La sensual berenjena —como la consideran muchos por sus hermosas formas—se considera originaria de las zonas tropicales y subtropicales asiáticas. Se cultivó desde muy antiguo en la India, Birmania y China; tal vieja partida de nacimiento se fundamenta en que tiene varios nombres en el antiguo idioma sánscrito, así como en bengalí, hindi y en las otras lenguas de la India. Igualmente,
en el continente africano también se habría comenzado a cultivar desde vieja data.
De Egipto pasó a la Península Ibérica y Europa, para luego extenderse por toda Europa y el resto del mundo incluyendo estas latitudes.
Por su sabor neutro —luego de extraerle cierto amargor que posee al marinarla en sal— se presta para múltiples combinaciones de platos principales, así como puede constituir el elemento principal de cremas para untar y de ensaladas ligeras y sanas. Su suave pulpa absorbe muy bien los sabores, especialmente si se cocina a fuego lento y en cocciones largas; combina bien con el aceite de oliva y las aceitunas, así como con el tomate, el calabacín y el ajo o con el pimenton o la cebolla y el queso.
Grandes virtudes
Tiene un alto contenido en agua (92 por ciento) y fibra (1,4 por ciento), lo que la convierte en ideal para adelgazar —siempre que no se le añada mucho aceite, pues es como una esponja para absorberlo. Aporta vitaminas del grupo B, así como la C. Posee fósforo (20 mg/100 g), magnesio (10 mg/100 g) y sobre todo potasio; 100 g cubren 12 por ciento de las necesidades diarias de este mineral.
Es diurética y ligeramente laxante; estimulante del hígado y del páncreas. Es útil para casos de litiasis renal (cálculos), edemas, hipertensión arterial, digestión pesada. Eficaz anticolesterol; su malla de fibras se une a los alimentos ricos en colesterol, dificultando el paso de éste a través de la pared intestinal.
Sin embargo, tenga precaución con consumir este fruto crudo, pues en esta forma contiene cierta cantidad de solanina, un alcaloide tóxico que se encuentra en mayor cantidad en los frutos poco maduros y que puede provocar migraña y alteraciones gastrointestinales; lo mejor es cocinarla.
Más allá de la gastronomía, también se le encuentran virtudes en la cosmética,
pues con ella se puede preparar una eficaz mascarilla nutritiva y un buen dentrífico. Es decir, la berenjena podrá ayudarle a embellecer en muchos sentidos. l
Fuentes
www.cuerpomente.com
www.infoagro.com
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