Hace unos dias pensaba en que no importa cuán difíciles hayan sido las circunstancias ni de que manera nos hayan hecho sentir… siempre podemos, luego de superar el duelo y pasar el tiempo suficiente en el aislamiento social en el que nos escondemos para sufrir y pensar una y otra vez en lo que vivimos, tomar la decisión de salir de ese espacio emocional profundo y negativo para volver a la superficie de nuestra vida.
Lo más importante es tener presente que podemos caer, detenernos y experimentar una pérdida temporal del sentido y la dirección de nuestra vida, pero luego debemos impulsarnos en el fondo donde caímos, para levantarnos con más fuerza, determinación y valor para comenzar de nuevo.
Una vez fortalecidos y habiendo olvidado dichos eventos, debemos reflexionar acerca de lo sucedido, siempre con la intención de sacar una conclusión que nos permita cambiar la actitud, la creencia o el comportamiento que nos llevó a vivirlo, de manera que no necesitemos que vuelva a presentarse en nuestra vida para aprender de ello.
La vida está compuesta de ciclos, etapas y momentos, unos más agradables que otros... Pero cada uno de ellos representa una oportunidad de aprender, crecer y madurar esencialmente. A través de estas experiencias, siempre podemos reflexionar y reconectarnos con nosotros mismos, para hacer uso del conocimiento, la experiencia y las herramientas que tenemos para salir adelante. Al mismo tiempo, la dificultad que enfrentamos nos lleva a reconocer la presencia de Dios, reafirmar nuestras creencias, rescatar el valor de los afectos en nuestra vida, movernos poco a poco hacia un punto medio o simplemente a ubicarnos en el presente para darnos otra oportunidad.
Cuando estamos afectados emocionalmente, perdemos la claridad mental que nos permite analizar objetivamente una situación para darle solución. Por esta razón es importante abrirnos a la sugerencia o al comentario positivo que nos haga un buen amigo, esa persona que nos quiere incondicionalmente y que conserva la objetividad y la claridad mental necesarias para percibir la posible salida o respuesta que buscamos. Desconectarnos del pasado significa apagar los recuerdos hasta que estemos fortalecidos como para enfrentarlos sin que nos hagan daño. Tómate el tiempo necesario para sanar el dolor, lo más sano es dejarlo salir; aceptar lo sucedido sin hacerte muchas preguntas, especialmente esas que no tienen una respuesta clara y satisfactoria en el momento, te permitirá hacer cuanto sea necesario para superarlo, transformarlo o sanarlo.
Podemos construir una vida nueva y mejor, con dignidad, valor, responsabilidad, alegría, fuerza y fe. No olvidemos que son los momentos difíciles los que más nos enseñan. ¡Superarlos y usarlos como un trampolín para impulsarnos... hará la diferencia!
Claves para levantarte una vez más
Quiérete lo suficiente, para darte otra oportunidad. Rescata el aprecio y el valor hacia ti mismo. Haz contacto con tus talentos, dones y capacidades, evita pensar en tus limitaciones, errores y fracasos del pasado. ¡Piensa que estás en el umbral de una nueva vida, que traerá consigo lo mejor para ti!
Visualízate sano, feliz, alegre, exitoso, querido y en paz. Suavemente gira tu mirada hacia todo lo bueno, lo bello y lo positivo que ocurre y se manifiesta a tu alrededor. Abre una ventana desde adentro, para que el calorcito y el amor de las personas que te quieren y te acompañan, entre y te suavice internamente. ¡Déjate acompañar por quienes hablan del presente, con optimismo y alegría! Retoma lo positivo y envuélvete en esa energía.
Vuelve a comenzar con más fuerza, entusiasmo y determinación. Ocúpate sin sentirte abrumado para que puedas descansar al final de la actividad. No dejes de trabajar, hazlo sin presionarte, pues la actividad distrae tu mente y te desconecta del recuerdo negativo. Escribe afirmaciones positivas con frases de valor, fortaleza y recuperación, coloca estas tarjetas en lugares visibles donde te sea posible leerlas varias veces al día, especialmente cuando te sientas decaído.
Piensa que el término de una etapa, implica el comienzo de otra. Mientras más le des vuelta en tu mente al recuerdo de lo que te sucedió, por más tiempo te acompañará el dolor; soltarlo no significa olvidar los buenos y gratos momentos o las condiciones agradables que también existieron, sino dejar ir el recuerdo triste y doloroso, para poco a poco volver a sentirnos plenos. Utiliza el perdón si fuese necesario para sanar el dolor y suavizar tu situación.
Si te abres internamente, la oportunidad aparecerá frente a ti... ¡Siéntete querido y acompañado por la Divinidad!
maytte@maytte.com
HOLA, MAYTTE. Hace más de dos años que mi esposo me abandonó; esto fue terrible para mí, además tengo dos hijos pequeños y me ha costado mucho manejar la situación. A veces siento que ya lo superé y de repente me caigo. ¿Me puedes dar algún consejo?
¡Lamento mucho la situación en la que te encuentras!, pero estoy segura de que podrás superarla. Necesitas creer que eres una mujer muy valiente y especial, que merece una nueva y mejor oportunidad, pero primero tienes que soltar. No puedes conservar la expectativa de volver a esa relación que tanto daño te hizo. Comienza por repetirte muchas veces al día: “Soy valiente”, “soy capaz de superarlo”, “merezco ser feliz”; de esta manera podrás reforzar la confianza en ti misma y fortalecer tu autoestima. Lo más importante para tus hijos es verte recuperar la tranquilidad, la seguridad, el balance emocional y el control de tu vida. Si tú estás bien, ellos lograrán aceptar la separación como un aspecto de sus vidas. ¡Vamos, tú puedes hacerlo!
HOLA, SEÑORA MAYTTE. Un saludo ante todo y mi agradecimiento por tantas lecciones de sabiduría. Cuando un adulto fue víctima de maltrato en su niñez, qué puede hacer para recuperar la confianza y seguridad en sí mismo y evitar que ese círculo vicioso se continúe presentando a lo largo de su vida. H. L.
Lo primero que debe hacerse es perdonar a todos los que de una u otra forma lo maltrataron cuando fue pequeño, pues es la única manera de sanar las heridas emocionales que le causaron y que son la causa de una baja estima. Para algunas personas perdonar se vuelve muy difícil, porque el dolor después de un tiempo se convierte en odio y en rencor. Es oportuno recordar que cuando perdonamos, no liberamos a las personas de la responsabilidad de asumir las consecuencias de lo que hicieron, sino que nos liberamos a nosotros de la carga emocional negativa que hemos llevado por tanto tiempo. También es indispensable comenzar a trabajar para recuperar la estima y el valor personal, reconociendo y resaltando nuestras cualidades y características más positivas, de manera que podamos apoyarnos en ellas para tomar decisiones y acciones dirigidas a mejorar nuestra calidad de vida. La consecución de metas pequeñas y a corto plazo, nos ayudará a ganar la confianza que hemos perdido hasta el punto en que nos sintamos lo suficientemente fortalecidos como para plantearnos metas mayores y tener la seguridad de que podremos alcanzarlas, sin que el recuerdo del pasado nos impida hacerlo.
HOLA, MAYTTE. Soy una fiel lectora de sus artículos desde que estaba en mi país; ahora que estoy en Europa la sigo por Internet. Yo vivía en Caracas con mis dos hijas, mi esposo y mi papá, que falleció hace un año. Me vine a vivir acá por razones de salud de una hija y de mi esposo; tomamos la decisión de cerrar nuestro negocio, una hija se quedo allí y la otra está en Alemania. Vivo bien, esa es la verdad, pero hay un detalle: me deprimo, me hacen falta mis hijas, mi gente. Yo siempre he sido una persona muy emprendedora, pero ahora me siento perdida; no sé pero me siento extraña, no es fácil hacer amigos. A. E.
Salir de nuestro país para comenzar a vivir una etapa nueva en otro, durante la etapa adulta, puede ser un cambio difícil de asimilar. Pero recuerde que toda situación representa la oportunidad de aprender algo nuevo. Lo primero que le sugiero es que suelte la nostalgia; es decir que distraiga su mente del recuerdo de todo lo que dejó atrás, para que pueda colocar toda su atención en el lugar nuevo donde está. Dedíquese a buscar y a resaltar cada aspecto o elemento positivo que tiene este sitio, valórelos y aprécieselos por la calidad de vida que le dan. Comparta actividades divertidas y relajantes con su esposo, piense que ahora tienen más tiempo para compartir. Mantenga un contacto frecuente y positivo con sus hijas y amigos, pero sin lamentarse o quejarse por lo que piensa que ha perdido. Cuénteles más bien de todo lo bueno que ha encontrado en ese lugar. Inscríbase en algún curso o en una organización donde pueda prestar servicio voluntario, de manera que pueda comenzar a socializar con las personas del lugar. Es muy importante que sonría y se muestre siempre amable y dispuesta a apoyar a los demás. Otórguese un poco de tiempo; aunque no le parezca fácil estoy segura que cuando haya soltado lo que dejó, podrá adaptarse con más suavidad y en algún momento lo disfrutará.
El C.C. Sambil y la revista Estampas de El Universal te invitan al taller de Maytte: Guía práctica para comunicarse con los hijos. Fecha: sábado 12 de mayo. Hora: 7:00 pm.
Entrada libre. Lugar: Anfiteatro del Sambil, Caracas. www.maytte.com. Información
0212-614.0500 |
|