La Doña
Con un cigarrillo en la boca, los ojos maquillados muy negros, un sombrero cuando fuera necesario y muchas joyas, preferiblemente de oro amarillo
y piedras preciosas, la legendaria actriz mexicana María Félix fue una
de las mujeres más bellas de su
época y también una de las mejores clientas de Cartier. Para algunos fue una mujer de excesos, pero la verdad es que nunca perdió su elegancia
y su fuerte carácter; fue musa de grandes pintores, músicos y fotógrafos e inspiró a diseñadores y joyeros de todo el mundo. Sus películas pusieron el nombre de México por todo lo alto
y fueron traducidas a decenas e idiomas. Una vez, hacia el final de sus días, un periodista le preguntó: “¿Señora, piensa usted que México puede estar sin María Félix? ”, a lo que ella respondió: “No me provoque, sabe que no soy modesta”. María Félix murió el 8 de abril 2002 en México; tenía 88 años.
Talismán
dorado
En 1975, el collar de cocodrilos pasó a ser una de las piezas más codiciadas entre las mujeres de la época. Todas querían lucir un accesorio parecido a esta pieza única diseñada por Cartier como un encargo especial de María Félix, quien supervisó cada detalle de su creación. La diva quería que los cocodrilos se movieran hacia ambos lados,

algo muy difícil de lograr. Por eso las piezas tienen doble articulación, como un animal de verdad. Años antes había solicitado otro collar, esa vez en forma de serpiente. Así nacieron dos de las grandes creaciones de la casa. Por cierto, actualmente ambos collares permanecen en el Museo de la Mansión Cartier

El reloj de una
diva


Como un homenaje a la inolvidable “María Bonita”, la casa Cartier creó la colección de relojes La Doña, hechos en oro amarillo, blanco y rosado.
En las fotos de promoción la modelo trata de imitar el inconfundible estilo de la actriz, su fuerte carácter y su inconfundible sello personal. La correa de eslabones simula la textura de la piel
de cocodrilo. Son piezas flexibles, como
le gustaba a la diva que fueran sus joyas.
|