Pedro Romero, con 22 años, es el jugador más joven de la vinotinto de playa que participa por primera vez en una Copa del Mundo.
Gian Luca Cardone, César Fermín, José Miguel Centeno, Francisco Landaeta y Pedro Romero son nativos de Monagas y sus vidas se cruzaron en la selección nacional de fútbol playa.
Romero, con 22 años, no solo es el más joven entre el grupo de monaguenses, sino de la plantilla que logró el boleto para viajar a Ravena (Italia) donde se disputará la Copa del Mundo del 1 hasta el 11 de septiembre.
"Estoy muy agradecido con mis compañeros por su apoyo incondicional. Siempre están dispuestos a ayudarme cuando les pido consejos", dijo Romero, quien aseguró: "gracias a ellos estoy lleno de confianza y me siento tranquilo".
El delantero siempre ha llevado en el morral de los libros un balón, después de todo el fútbol playa en Venezuela está lejos de ser un sustento de vida.
"Siempre me ha gustado practicar este deporte, pero nunca he abandonado mis estudios. Aspiro a ser un Ingeniero Petrolero", espetó el oriental, quien tiene siete años en la disciplina y dos campeonatos nacionales representando a su estado.
De momento, Romero tuvo que hacer un alto en los estudios, para subir al tren vinotinto. "No fue fácil tomar la decisión pero valió la pena. Espero retomar los estudios cuando regrese de Italia".
"Para mí es un orgullo ser parte de esta selección, no tengo palabras para describir la emoción que se siente ir a un mundial", concluyó Romero.