Viera.- Por lo visto para ser catcher en los Nacionales de Washington se debe tener pasaporte venezolano.
"Estar en este spring training compartiendo con Wilson Ramos y Jesús Flores ha sido una gran experiencia para mí, porque somos paisanos, jugamos la misma posición, nos aconsejamos mucho y hablamos el mismo idioma", celebra el zuliano Carlos Maldonado; el tercer mosquetero criollo con careta dentro de la cueva del elenco de la capital estadounidense.
En el clubhouse de los Nacionales se habla en español.
"En Venezuela hay muchos jóvenes con talento y en los últimos años nos hemos destacado sobre todo por los catchers", apunta con toda razón, pues de los últimos 90 criollos que han debutado en las Mayores, 60 están repartidos entre receptores y lanzadores.
La curiosidad se dispara cuando se recuerda que de los primeros 82 criollos en llegar a la gran carpa, tan solo tres fueron en esta posición (Baudilio Díaz, Tobías Hernández y Carlos Hernández).
A juicio del gerente general de los Nacionales, Mike Rizzo, los peloteros de nuestro país que defienden detrás del plato han demostrado su talento al máximo en Estados Unidos.
"Acá no solo tenemos a estos tres buenos catchers venezolanos, sino que también contamos con el joven Sandy León", recuerda al prospecto que recibió invitación para entrenar con el equipo grande, pero que el 12 de marzo fue reasignado al campo de las menores. "Los peloteros de Venezuela están destacando cada año más porque demuestran conocimiento detallado del juego de pelota, además de inteligencia; sobre todo en una posición como la del catcher, donde se debe estar atento en cada momento".
Maldonado le da crédito a la pelota local.
"Creo que nuestro beisbol es de los mejores que hay en el caribe y eso ha generado toda esta situación de tantos venezolanos brillando acá", argumenta quien durante esta primavera lleva el número 64 en su espalda y bromea todo el día junto a Ramos, Flores, Henry Rodríguez y Andrés Eloy Blanco.
El criollo está llamado a iniciar la temporada en Triple A, pero ha aprovechado su tiempo de juego en esta primavera con el equipo grande de Washington.
"No había tenido la oportunidad de verlo antes. Me ha sorprendido gratamente su defensa detrás del plato y la manera como ha manejado el pitcheo", señaló el manager Davey Johnson, quien va a su primera temporada completa al mando del elenco capitalino.
Maldonado no se imagina el beisbol desde otra posición. "Esta es la más divertida. Tienes que estar siempre activo, dando señas, pendiente de los corredores y llamar un buen juego de los lanzadores. Me encanta tener esa responsabilidad", esboza.
El careta, que debutó en las Grandes Ligas con el uniforme de los Piratas de Pittsburgh el 8 de septiembre de 2006, tuvo el privilegio de compartir a su llegada al elenco de Washington con uno de los máximos ídolos de su infancia. "Jamás pensé que iba a tener la oportunidad de estar en el mismo equipo que Iván Rodríguez y cuando tuve el chance de compartir con él aquí me daba un poco de timidez acercarme para pedirle un consejo", confiesa quien intentó aprender del boricua.
"Si no es el mejor receptor de los últimos años, está entre los tres mejores. Y como en el beisbol uno siempre tiene cosas que aprender, aproveché para conversar mucho con él y observar su rutina de trabajo".