El tercera base de los Gigantes de San Francisco se convirtió en el primer venezolano en lograr el premio al Jugador Más Valioso de la Serie Mundial. 'Kung Fu Panda' se llevó el reconocimiento tras batear para .500 con tres jonrones, un doble y cuatro carreras impulsadas.
Como todo un Gigante el Kung Fun Panda', Pablo Sandoval, se alzó con el premio al Jugador Más Valioso de la Serie Mundial.
Nunca antes un venezolano lo había logrado, pero desde que inició la Serie, con cifra récord de nueve venezolanos en los rosters de los equipos que disputarían el título, se sabía que este año, las probabilidades de que un criollo lo lograra eran altísimas.
Transcurrían los juegos y Sandoval, Marco Scutaro y Gregor Blanco ganaban cada vez más protagonismo.
Apenas Miguel Cabrera se ponchó para el último out del juego que coronó a los Gigantes de San Francisco como campeones de la Serie Mundial, inició la discusión en los hogares venezolanos.
La certeza de que el premio sería para un criollo era evidente. "¡El MVP es todo un tiburón! Las atrapadas de Gregor fueron decisivas", "Marco Scutaro ha destacado en todos los juegos el MVP será de un caraquista!" o "¡Magallanero tenía que ser! Sandoval se lució. Él se lo merece", fueron algunas de las frases que se pronunciaron mientras todos esperaban ansiosos el anuncio oficial.
Finalmente llegó el momento. En la sala de prensa del Comerica Park de Detroit, luego de que entregaran el trofeo de la Serie Mundial a la directiva de los Gigantes, apareció el ganador: Pablo Sandoval.
Con un promedio de .500, tres jonrones, un doble y cuatro carreras impulsadas el Panda' se convirtió en el Más Valioso de la Serie Mundial.
Venezuela entera estaba con la piel erizada.
Y es que qué importa de qué equipo sea, Sandoval puso la guinda a lo que fue un año espectacular para los venezolanos y en medio de lamentos por el fin de la temporada de Grandes Ligas, los aficionados -al deporte- tenían un sentimiento de alegría infinita y de orgullo por los logros de los peloteros criollos.