La selección mexicana de fútbol sorprendió en su debut en 2007 cuando logró el subcampeonato. En Marsella 2008 no pudo pasar de la fase de grupo, mientras que en Dubai 2009 ni siquiera clasificó.
El tri playero vuelve a una cita mundialista de la disciplina con la misión de recuperar el nivel que lo llevó a disputar la final en Rio de Janeiro ante la anfitriona hace cuatro años.
Los dirigidos por Ramón Raya comenzaron con el pie derecho su camino a Ravena al colocarse su segunda corona en la CONCACAF. Al igual que en 2008, tendrán que enfrentar a Japón y Brasil en la fase de grupo, con la diferencia que el tercer rival será Ucrania en vez de España, ausente en esta justa.
Pese a que no se encuentran en el pelotón de los favoritos, los muchachos del técnico Raya podrían dar la campanada en un grupo donde el margen de error es muy pequeño.