Caracas.- El 2012 es un año determinante para el Gobierno. A diferencia del 2006, cuando se realizó la última contienda presidencial, analistas políticos señalan que existe una posibilidad real de que la oposición finalmente venza a Hugo Chávez en las urnas el próximo 7 de octubre. De esta forma el proyecto revolucionario sufriría un serio revés, que podría dejar, si se quiere, en coma las intenciones de transformar a Venezuela en una nación socialista.
Para evitar esto el Gobierno pondrá toda la carne en el asador. Muestra clara es que en el último año ya han sido lanzadas cinco misiones sociales, el mismo mecanismo que utilizó Hugo Chávez cuando inicialmente se vio comprometida su presidencia con el revocatorio del 2004. Y el otro mecanismo que conoce el Gobierno para aumentar la popularidad del Presidente, y ya le ha dado resultado en el pasado, es elevar el gasto público, por lo cual analistas ven que esta fórmula saldrá a flote nuevamente.
De hecho la campaña ya empezó. De acuerdo a cifras de Ecoanalítica, para noviembre del año pasado el gasto anual del Gobierno al compararse con la misma fecha del 2010 había crecido 26,3% en términos reales. Este incremento no sorprende en vista de que los precios del crudo venezolano sufrieron un alza entre 2010 y 2011 de 40,4%, lo cual inyecta más recursos para que el Gobierno gaste.
La tendencia para el 2012 sería la misma. Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, estima que en términos reales este año el gasto público crecerá alrededor de 20%.
Pero esta cantidad de recursos sacados a la calle no se notará solo en las cuentas, sino principalmente en los medios de comunicación. Para Luis Vicente León, director de Datanálisis, el gasto que ejecutará el Gobierno este año será "showcero, populista, es un gasto que va a ser explotado políticamente", asegura.
Si se toma en cuenta que para el 2006 la popularidad de la figura presidencial llegó al 65%, con un gasto real interanual del 16,8%, de acuerdo a cifras de Ecoanalítica, no sorprende que la fórmula se repita. Oliveros recuerda que existe una relación marcada entre la popularidad del Presidente y el gasto público, aunque haya venido perdiendo efectividad, pues actualmente la popularidad se ubica alrededor del 50% con un gasto real interanual por encima del 20%.
Sin embargo, se espera que esa siga siendo la estrategia oficial, crear una sensación de bienestar en los próximos diez meses que permita captar la mayoría en los sufragios. Esa sensación de bienestar se manifestará en un aumento del consumo final privado, el cual se espera por encima del 3,7% que reportó el presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Nelson Merentes, en su mensaje de fin de año.
Como parte de esta estrategia de colocar dinero en la calle, se estima que el presupuesto real a ejecutar este año oscile entre los 470 millardos y 500 millardos de bolívares, mucho más de los 297,8 millardos de bolívares pautados inicialmente en presupuesto aprobado por la Asamblea Nacional para este 2012.
Inflación
Pero ese bienestar tiene un elemento en contra. El resultado del aumento del dinero en calle, sumado a las limitaciones que existen en la producción nacional, es más inflación. Ya el año pasado el país cerró con la segunda inflación más alta desde el 2002, al registrar 27,6%.
Para este 2012 se calcula que el índice de precios al consumidor podría estar sobre el 30%, de hecho proyecciones de Barclays Capital sugieren que puede ubicarse hasta en 36%.
Para contrarrestar esto el Gobierno aprobó el año pasado la Ley de Costos y Precios Justos, que entró en vigencia a partir del 22 de noviembre. Pero un error en la aplicación podría devolverse al propio Gobierno, como lo mencionó en su momento el director del BCV, Armando León. "Debe ser evaluada y aplicada muy bien, de lo contrario podría convertirse en un boomerang".
Uno de los efectos negativos sería el desabastecimiento, que ya para diciembre registró el índice más alto (15,2%) desde comienzos del 2008. El Gobierno ya conoce las consecuencias electorales del desabastecimiento, pues a finales del 2007, para los comicios por la reforma constitucional, la escasez alcanzó el 24,7%.
Es por ello que analistas como Luis Vicente León y Asdrúbal Oliveros consideran que la aplicación de la Ley de Costos no será implacable. Lo vislumbran como una nueva actuación mediática, que recaerá sobre algunas empresas emblemáticas, para hacer recaer sobre estas empresas la responsabilidad del desabastecimiento y la inflación, "y de esta forma derivar sus responsabilidades", asegura León.
De hecho, originalmente los precios del primer lote de productos a regular debieron entrar en vigencia para el 15 de diciembre, pero aún no han sido anunciados. Se prevé que para el 1º de febrero su publiquen en Gaceta Oficial, según dijo el vicepresidente Elías Jaua.
Importaciones
Pero como el Gobierno no puede permitir que haya desabastecimiento, las importaciones tendrán un valor preponderante durante este año. El director de Ecoanalítica estima que puedan ubicarse en 52 mil millones de dólares.
De este total, calcula que 20 mil millones de dólares serán del sector público, y los restantes 32 mil millones de dólares por parte de los privados.