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ANTHONY ARKORECA

MIRADA EXPUESTA | Halloween en Greenwich Village

El fotógrafo venezolano, radicado en Nueva York, se ha dedicado durante años a registrar las expresiones urbanas de la fiesta pagana

  • JUAN ANTONIO GONZÁLEZ

27/10/2019 01:00 am

Es el equivalente anglosajón del carnaval caribeño. O, por lo menos, tiene la misma función: la de ofrecer al común de las personas la posibilidad de hacer catarsis sin transgredir normas sociales. Como toda fiesta pagana, Halloween permite, por una noche –la del 31 de octubre– ironizar acerca de determinada situación política, alzar las banderas de luchas sociales o, simplemente, disfrazarse y divertirse partiendo de la tradición, llegada de Irlanda a todas partes del mundo, de “ocultarse” para engañar a los espíritus de los muertos que comienzan a deambular con el fin del verano y el comienzo del invierno.

El fotógrafo venezolano Anthony Arkoreca lleva años viviendo en Nueva York; años en los que se ha dedicado a registrar con su cámara las incidencias de Halloween en el barrio residencial de Greenwich Village, al oeste de Manhattan.



“Me he dejado impresionar por uno de los temas más importantes de la fiesta: los disfraces. Desde el principio, los celtas usaban máscaras e intercambiaban sus vestimentas para engañar a los espíritus de los muertos. Esta costumbre de esconder la identidad se ha mantenido e incluso ha ido más allá de las múltiples lecturas que se le ha dado, llegando hasta el presente”, comenta Arkoreca, quien se ha dedicado también al estudio histórico de Halloween, recordando que a principios del siglo XX, los estadounidenses comenzaron a usar disfraces para Halloween, siendo el de bruja el más popular para las niñas y para la mayoría de las mujeres que celebran la ocasión en sus oficinas.



También recuerda Arkoreca que la tradición de Halloween cambió en la década de los cincuenta al involucrar mucho más a los niños en su celebración, aparte de comercializarse en extremo. Por aquel entonces surgió el famoso “Trick or Treat”, quienes se entregan a la fiesta, trajeados de monstruos o duendes, con la esperanza de recibir las más suculentas golosinas. “Pero los adultos también disfrutan a lo grande de esta espeluznante celebración con motivos de terror, calaveras, espíritus, arañas, murciélagos y gatos negros para asustar a todos”, agrega el fotógrafo.



Además de fotógrafo Anthony Arkoreca es periodista y un apasionado del arte contemporáneo, la naturaleza, la música, la tecnología y la buena literatura. Es egresado de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela y en Nueva York trabaja en fotografía de moda y editor de medios impresos.

mirada.expuesta@gmail.com 

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