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Laura Guevara: "En Venezuela no podía vivir de la música"

La cantante hace un llamado de unión con el tema "Calipso", estrenado el viernes pasado

  • CAROLYN MANRIQUE

08/09/2019 01:00 am

Mucha es la alegría que se siente al ver triunfar en el exterior a un venezolano, puede ser porque se ganó un prestigioso premio en cualquier área, porque consiguió empleo como médico en un pequeño o gran hospital, y hasta porque ascendió en ese pequeño café en el que tuvo que trabajar hasta más de 12 horas diarias. ¿Pero quién habla o quién se entera de la historia no tan agradable que hay detrás de algunos triunfos?

Ahora en Venezuela hablar de la migración es lo normal. Todos tienen un familiar que se tuvo que ir, y le ha ido bien o mal. En documentales y trabajos periodísticos de todo tipo ha quedado constancia de lo que se puede llegar a sufrir, pero ¿quién habla de lo que sufren los que un día aquí tuvieron gran éxito y eran reconocidos en cada lugar a donde iban?

Laura Guevara (Caracas, 1987), cantante venezolana, decidió emigrar hace dos años tras caer en cuenta que las posibilidades de morir en el país donde creció eran mayores a las de vivir, y menos aún, vivir de lo que le gustaba hacer.

Estar en México hizo conectar a la cantautora con nuevas corrientes de pensamiento y con los sonidos caribeños de su país natal, ritmos que nunca había sentido tan propios. Por lo que eligió el sonido del bongo en "Calipso" -título también del tema- para denunciar además una de las tantas problemáticas que afectan a Venezuela: La explotación del arco minero.

"Escribí "Calipso" como un acto de rebeldía frente a la inconsciencia, al abuso de poder. Quería hacer una canción de protesta muy molesta por lo que ocurre en el arco minero, muy molesta por cómo está siendo destruido el Amazonas. Están acabando con nuestro patrimonio, nuestros recursos no renovables, con el agua a través del mercurio", cuenta la cantante, que escribió la canción en Venezuela tras regresar por un tiempo luego del terremoto de México -19 de septiembre de 2017- que hizo que parte del edificio donde se quedaba se derrumbara.

El terremoto fue una de los obstáculos con los que se fue encontrando en su vida como inmigrante, sumado a que tuvo que hacer nuevos contactos y estar un año alejada de la música hasta que logró establecerse económicamente.

-¿Cuál fue el detonante que la hizo emigrar?
-No podía vivir de la música en un país en el que no se pueden cubrir las necesidades básicas. Era muy difícil generar ingresos que me permitieran hacer nueva música y familiarmente mi situación era complicada. La decisión la tomé en una protesta en 2017, cuando el chico que estaba a mi lado fue impactado con una bomba lacrimógena en el pecho. Me dijo: "Voy a morir" y yo le gritaba: "No te vas a morir, respira" mientras llamaba a un motorizado. Cuando lo cargaron y lo montaron en ella, se le fue la vida. Ahí dije: "Ok, si sigo aquí me pueden matar".

En relación con su trayectoria musical en el país, Guevara dice: "Llegó un momento en el que ni siquiera yo hubiese podido pagar las entradas a mis conciertos. Todos los aspectos de la vida se ven afectados cuando un país está mal. Cuando está bien todo florece".

"Calipso", en colaboración con Alberto Arcas de la banda Okills, formará parte de la segunda producción de estudio de la artista, que presentará la migración como tema central. Y el que espera estrenar en marzo de 2020.

"El disco va a tratar sobre la migración desde una perspectiva muy personal. Es mi análisis de lo que para la humanidad ha sido durante años este fenómeno y también contaré mis propias vivencias", dice.

El videoclip de la canción, grabado entre Venezuela y México, fue producido por Producciones Enjoy, editado por Joy Castañeda y colorizado por Edwin Esmeral.

"Quería resaltar lo diverso, lo colorido, la vida, lo que impulsa; quería hacerlo desde lo que nos fortalece, nuestra esencia y espíritu, porque es con alegría, templanza, desde lo afirmativo que podemos afrontar los problemas, no desde la debilidad, no desde sentirnos que no hay camino, que no hay futuro", comenta.



Guevara afirma además que estar en México, donde ya ha establecido una base de fans, le ha servido para conectarse más con los ritmos tropicales.

"Me he tropicalizado más. El hecho de estar acá, que no es un lugar en el que bailen tanto, ha despertado en mí la necesidad de mostrar que vengo del Caribe", afirma.

-¿Cómo ha influido México en su forma de hacer música?
-Vivir en México me ha abierto a ver otras formas de cantar y de expresarme. Ahora el panorama se me ha abierto, se habla de equidad, de feminismo, de libertad de amar, de libertad de pensamiento.

Uno de los términos que han evolucionado en la vida de Guevara, es el de "libertad".

"Para mí la libertad es un tema súper importante y siempre estoy repensando mis conceptos para no confundirla con libertinaje. La libertad implica responsabilidad absoluta en lo que hacemos, lo que decimos y lo que pensamos. El libertinaje es hacer sin pensar en nadie, pasar por encima de los derechos de los demás por creer que estás haciendo lo correcto", afirma Guevara, que actualmente cuenta un equipo musical conformado por mexicanos.

-¿Cómo ha logrado sobrevivir en México?
-En el primer año tenía que enfocarme en mi supervivencia. Cuando llegas a un nuevo país no conoces a nadie y hay que estar evaluando siempre quién estafa y quién no. Fue un proceso de aterrizar y ubicarme, tuve muchos intentos que no fueron positivos. Ahora tengo un trabajo que me permite cubrir mis necesidades básicas e invertir en la música. Estoy trabajando dando clases de canto, iniciación musical para niños y estimulación musical para bebés. 

@carolynmanrique

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