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SEBASTIÁN VILLEGAS

MIRADA EXPUESTA || “El resto es selva”

El fotógrafo colombiano reparte su trabajo entre el fotoperiodismo y el documentalismo volcado a la denuncia de problemas medio ambientales. Estas imágenes pertenecen al fotolibro “El resto es selva"

  • JUAN ANTONIO GONZÁLEZ

24/02/2019 01:00 am

“Caracas es Caracas y lo demás es monte y culebras”, solemos decir en Venezuela para negarnos la maravillosa oportunidad de descubrir y reconocer el irrepetible paisaje natural y humano atesorado al sur del país.

Algo más o menos parecido le ocurre a los colombianos que habitan en las grandes ciudades del país vecino. Pero a diferencia de la indiferencia que a veces se siente en los artistas venezolanos con respecto a la naturaleza y las culturas primigenias del país, en años recientes el cine neogranadino, por ejemplo, ha volcado su mirada a esas historias que tienen como protagonistas a la selva y sus pobladores. Cito dos excelentes ejemplos: El abrazo de la serpiente y Pájaros de verano.



El fotógrafo Sebastián Villegas (Manizales, 1990) también ha hecho su aporte al (re)conocimiento de las comunidades aborígenes de su país con el fotolibro El resto es selva, del que se extraen las imágenes presentadas hoy en “Mirada Expuesta”.



Financiado por el Banco Mundial, el Ministerio de Medio Ambiente, el Fondo Acción bajo la asesoría de Puente Consultorías Culturales, este trabajo de Villegas tiene dos ejes centrales: el hombre de los parajes de pueblos como Urrao, en Antioquia, y Quibdó, y la naturaleza indómita y sobrecogedora que lo rodea.





Reseñada en la página de la Galería de Arte Fotográfico (GAF), de Mérida, esta serie mira sin prejuicios y sin intenciones de taxidermistas a los habitantes de la selva y el bosque andino.

El resto es selva enlaza diferentes comunidades a través de los cauces de los ríos. “Estás comunidades compuestas en su mayoría por indígenas y afrodescendientes viven a dos días del pueblo más cercano; hacia el nororiente se encuentra el pueblo de Urrao, Antioquia, al cual solo se puede llegar por caminos cargados de lodo y en el que se utilizan mulas para llegar hasta allí y al sur occidente se encuentra la ciudad de Quibdó a la cual se puede llegar en lanchas rápidas en un trayecto de más de cinco horas por el río Atrato”, se reseña en el blog www.espaciogaf.com.





“El medio de transporte más rápido es el agua ya que la selva es tan espesa que no hay manera de construir caminos, el agua no sólo es el medio de transporte, también la utilizan para abastecerse de alimento, bañarse, lavar, refrescarse y sacar oro ya que el río baja este mineral mezclado con tierra de las montañas”, se agrega.

El fotolibro fue concebido junto a Santiago Escobar–Jaramillo (el editor), desde una perspectiva metafórica que involucra a las comunidades, al agua y a la selva mostrando la belleza de los lugares y de quienes lo habitan, pero también asumiendo una posición crítica sobre el efecto destructivo del hombre en esos territorios.



Así, las fotografías de Villegas dejan el registro de realidades como la presencia en la selva de grupos armados, los estragos de la minería ilegal y la destructiva práctica de la tala, aparte del bello panorama que ofrece la naturaleza ajena a cualquier actividad humana.



Más del trabajo de Sebastián Villegas Vargas en la cuenta de Instagram @svillegasfoto.

mirada.expuesta@gmail.com 

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