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Los autores que las islas modelan

Cuatro escritores hispanos relatan su experiencia a partir de su origen insular

  • DULCE MARÍA RAMOS

20/01/2019 01:00 am

Quizás para un foráneo, una isla suele ser un lugar mítico o paradisíaco, pero para un escritor que ha nacido y se ha construido en territorio insular, la visión es diferente: puede sentirse aislado, sufrir claustrofobia o simplemente encontrar un espacio distinto desde la periferia continental para entender el mundo.

Cristina Bendek (Colombia), Francisco Suniaga (Venezuela), Frank Báez (República Dominicana) y Víctor Álamo de la Rosa hablan de cómo ser un escritor isleño en este siglo y no ahogarse en el intento. 

Cristina Bendek

Escritora colombiana, nacida en la isla de San Andrés. Su ópera prima Los cristales de la sal será presentada en FILBo 2019 por la editorial Laguna. Por esta obra ganó el premio Nacional de Novela Elisa Mújica, en su primera edición.

Bendek, que vivió en la isla hasta los dieciséis años cuando la abandonó para realizar sus estudios universitarios, afirma que muchos de los que se van deciden no regresar, otros tiene sentimientos encontrados ante un contexto muy limitante en muchos aspectos: "Uno nunca deja de ser isleño. Cuando regresé a la isla me di cuenta que era mucho más isleña de lo que imaginaba y pude encontrar esa isla que me habita. La gente que viene de lugares pequeños siempre tiene el mismo conflicto de querer salir, de querer ver el mundo, pero el hecho de que estés limitado por el mar es algo que cambia totalmente la ecuación".

Una de las preocupaciones de la escritora es que siempre se ha visto la historia de San Andrés desde una mirada continental. Bendek siente que con su novela el lector puede conocer otros aspectos desconocidos de la isla, especialmente su multiculturalidad: "La protagonista vuelve a idealizar a la isla con ese espíritu Caribe, vuelve a construir esa imagen del paraíso, pero se da cuenta que es una realidad distópica, que todo está en crisis. Es volver a ver el mar como algo distinto, algo que nos une. Mi personaje empieza a cuestionar la relación con Colombia, pero también empieza a reconocer que Colombia culturalmente es parte de ella", dice.

Bendek señala que si bien se conoce poco de la realidad insular de su país, también existe mucha hambre por descubrir a San Andrés.



Francisco Suniaga

Autor venezolano, nacido en La Asunción, estado Nueva Esparta. Ha publicado los títulos La otra isla (2005), El pasajero Truman (2008), Margarita infanta (2010), Esta gente (2012) y Adiós Miss Venezuela (2016).

En su caso, la condición de isleño nunca ha sido una limitante: "No he sentido nunca que eso me haga especial o distinto. Soy de la idea de que, si existen rasgos diferenciadores entre un escritor isleño y uno que no lo es, es más una percepción del último. En cualquier caso debe ser muy difícil establecer patrones o pautas más o menos universales que diferencien entre las escrituras de uno y otro".

Para Suniaga, la Isla de Margarita siempre ha estado integrada al país, así que nunca ha sentido ningún tipo de exclusión: "Soy de Margarita, una isla integrada en términos absolutos a Venezuela, a su historia y su cultura. Nuestros patrones se confunden de manera intrínseca. Un escritor de Martinica, por ejemplo, no podría decir lo mismo en cuanto a Francia. Sin embargo, en nuestro caso hay múltiples particularidades que se hacen sentir y quizás hagan alguna diferencia". Pero sí aclara que a diferencia de sus colegas de Caracas, su experiencia de isleño ha sido vital en su narrativa: "En nuestro caso hay múltiples particularidades que se hacen sentir y quizás hagan alguna diferencia. Para mí una de las más importantes es haber tenido la experiencia de vivir hasta los dieciséis en el mundo tradicional y premoderno de mi isla de entonces. Eso me ha permitido narrar desde ese mundo, en permanente contraste con la modernidad". Tal vez eso marcaría ciertas diferencias con mis colegas de Caracas", agrega.


Cortesía de Vasco Szinetar 

Frank Báez

Poeta y narrador dominicano, perteneciente a la segunda generación de narradores latinoamericanos incluidos en Bogotá 39. Su más reciente libro es Este es el futuro que estabas esperando (2017), publicado por Seix Barral, incluyendo una selección de sus mejores piezas poéticas publicadas hasta la fecha. También forma parte de la antología El canon abierto (2017), editado por Visor, que representa una muestra significativa de los poetas más relevantes de la lengua española nacidos después de 1970.

Para Báez su experiencia literaria está marcada por la realidad isleña: "Estar rodeado de mar y tener un horizonte, hace pensar que uno debe viajar, que uno debe ir más allá y conocer el mundo. Eso es fundamental para escribir, el pensar que hay un más allá y que lo que estamos haciendo se lanzará hacia ese más allá que es la obra que estamos construyendo. En ese sentido, el mar y el horizonte nos preparan para hacer una obra que consiste en escapar, en imaginar, en partir".

Sin embargo, destaca que gracias a Internet el aislamiento de una isla hace repensar este concepto desde otro punto de vista: "Ahora que contamos con ese país que no está separado por el mar y al que podemos acceder -me refiero a Internet-, creo que debemos repensar todo esto. Las comunicaciones han cambiado y creo que ser isleño no es lo mismo que antes. Pero pienso en Lezama Lima que, pese a que solamente salió una vez de Cuba, metió el mundo en La Habana, en sus libros. En ese sentido, creo que quien nace en una isla está consciente de sus limitaciones y uno intenta suplirlas leyendo mucho, abriéndose al gran mundo y sabiendo más que los del continente, quienes están cómodos en sus propias tradiciones y en sus propias referencias".

Báez define a un escritor isleño como un aventurero: "Nuestro modelo es el héroe literario por antonomasia: Ulises", asegura.



Víctor Álamo de la Rosa

Escritor canario nacido en Santa Cruz de Tenerife. Pasó su infancia en la isla de El Hierro, por lo que este territorio está muy presente en su obra. Dentro de su producción literaria destaca su segunda novela El año de la seca (1997), publicada en portugués con prólogo de José Saramago.

Álamo de la Rosa confiesa que nacer y crecer en una isla ha significado todo para él: "Me crié en la isla más pequeña y despoblada de Canarias. Toda mi memoria de la infancia está anclada a sus paisajes, costumbres e historia, porque crecí entre los pueblos de El Pinar y de La Restinga, uno más agrícola y el otro más pesquero pues está junto al mar. Esa memoria de mi infancia en la isla lo determinó todo, porque mis novelas se ambientan en la isla de El Hierro; también porque descubrí que era una isla que no había tenido quien la escribiera. Casi no había literatura ambientada en ella. Se unieron así dos aspectos: mi propia memoria, que me llevaba a esos paisajes volcánicos de la isla, y el hecho de que fuera un territorio virgen, literariamente hablando. Creo que ser insular es determinante porque la geografía, el aislamiento, tener una relación de amor-odio con el mar, como espacio carcelero y al mismo tiempo como espacio de aventura hacia otros territorios pero también como camino de llegada de influencias, extranjeros y misterios, nos determina profundamente. Es mi caso, sin duda".

Para el narrador y poeta ser un escritor isleño tiene dos caras: "Yo creo que mis novelas han logrado también tantas traducciones, Francia, Croacia, Alemania, Portugal, entre otros países, precisamente porque el escenario insular ya implica un lado misterioso, distinto o diferente, llamativo, acaso original. El aspecto peor, a menudo, es sin embargo el alejamiento, la propia insularidad, a la hora de dar a conocer las producciones literarias. De todos modos, tengo muy claro que sin la huella de la isla en mi alma no sería el escritor que soy. La isla modela y modula la mano que escribe".



@DulceMRamosR

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