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A control remoto

Con el éxito en la mira

José Luis Ventura cumple 25 años como productor de espectáculos, dentro y fuera de Venezuela, y anuncia para 2019 una nutrida agenda

  • AQUILINO JOSÉ MATA

14/12/2018 01:00 am

Cuando José Luis Ventura entró como guía de sala en el Teatro Teresa Carreño contaba 17 años y ya tenía una formación musical apreciable, que empezó desde muy temprana edad, pues estudiaba piano clásico (8 horas diarias) en el conservatorio José Lorenzo Llamozas, disciplina que enriqueció con otras expresiones como el jazz (en talleres dictados por Gerry Weill) y la percusión (en el reconocido Espacio Cultural de Sarría). Fue su manera de acercarse a los espectáculos que se presentaban en el complejo cultural de Los Caobos. No había concierto sinfónico que se perdiera, ni tampoco montajes de ópera, ballet y rock, así como las presentaciones de las grandes estrellas del pop nacional. La gama era muy amplia, desde Zubin Mehta, Plácido Domingo y Maurice Bejart, el bel canto de Aída y Rigoletto, las versiones de El Cascanueces, Don Quijote y El lago de los cisnes de compañías nacionales e internacionales de danza, hasta las ambiciosas producciones escénicas de los festivales internacionales de teatro y los shows de luminarias locales como Ilan, Yordano, Ricardo Montaner, Luzmarina, Melissa, Adrenalina Caribe y Franco de Vita. 

Por su trabajo –que no consideraba tal, pues no podría calificar de esa manera el privilegio que tenía de acceder, gratuita y continuamente, a tanto evento relevante- también conoció el proceso de producción, una actividad que lo fue cautivando hasta dejar de lado la música para adentrarse en esa faceta, que poco a poco se convirtió en una auténtica pasión, por lo que decidió inscribirse en la Escuela de Artes de la UCV y estudiar Promoción Cultural. “Mis siete años en el Teresa Carreño resultaron fructíferos en experiencias y forjaron mi futuro para desempeñarme en lo que soy, tanto en la producción de espectáculos como en mi rol de representante y mánager de artistas”, revela hoy José Luis Ventura al hacer un balance de su trayectoria. 

Cambio de rumbo

Al renunciar al Teresa Carreño se involucra en los equipos de producción de espectáculos como Disney On Ice, los conciertos en Caracas de Guns N’ Roses y las 58 presentaciones –“legendarias”, como las califica- que hizo el mago David Copperfield en el Poliedro, entre muchas otras realizadas por empresas productoras de la época como Water Brothers y Big Show. De allí pasa al recién creado Centro Cultural Consolidado –que así se llamaba entonces- para encargarse de la logística para su funcionamiento. “El primer show que hice fue en 1999, con Yordano, en la sala doble, que era la única que funcionaba entonces, además de la galería de arte. Hicimos dos funciones de Noches de luna, como se denominaba el espectáculo, que se vendieron totalmente. Allí empezó la gente a ver el centro cultural, que hoy lleva el nombre de BOD.

"Con el tiempo la sala se fue quedando pequeña y tuvimos que habilitar otras para darle también paso al teatro de pequeño formato. “Empezamos con el Pent House de la Torre Este en 2006, que inauguró Luis Fernández con No eres tú, soy yo. Luego hicimos la otra sala, el PH Oeste, para obras teatrales más ambiciosas, de grandes escenografías y elencos. Inauguramos con La ratonera, de Agatha Christie y seguimos con otros montajes de similar envergadura, como Otelo y Un enemigo del pueblo". 

A todas estas, la Sala de Conciertos del BOD continuaba su exitosa programación musical. Además de las luminarias del país, se presentaban también artistas internacionales de la talla de Facundo Cabral, Concha Buika, Rosario, Jarabe de Palo y Pedro Aznar, entre otros. “Luego abrimos los espacios abiertos, para conciertos de 1200 personas y por allí desfilaron Soledad Bravo, Los Amigos Invisibles, Jorge Drexler y Caramelos de Cianuro. Todo ello lo coronamos con producciones propias del BOD como el musical Lucy en el cielo con diamantes y, más adelante, con la inauguración de la Sala Experimental, para darle paso al trabajo de artistas emergentes. En todas estas iniciativas siempre tuve el decidido apoyo de Milagro González, presidenta del centro cultural”. 

Entre Rosana y Yordano

Su ciclo en el BOD se cierra en 2014, luego de 18 años de actividad. A partir de allí empieza con su propia productora, Ventura Producciones. Maneja igualmente la carrera de Yordano, teniendo como base de operaciones la ciudad de Nueva York. Ahora, para celebrar en 2019 sus 25 años en el oficio, anuncia a la cantautora española Rosana, el 25 de enero en el BOD. La reposición de otros espectáculos suyos de éxito, abriendo los fuegos con Mirla, Delia y Antonietta, el 26 y 27 de enero, en el show con el cual llenaron la sala hace poco, “algo que, debo confesar, no pensé que podía ocurrir y ahora me siento satisfecho de que así haya sido Serrat, mi madre y yo, con Julie Restifo y el Tributo a Soda y Cerati, todos en el centro cultural de La Castellana. Y adelanta que tiene muy avanzada la adquisición de los derechos del musical español La llamada, del cual se hizo una película premiada con un Goya, que será versionado en un montaje que dirigirá Javier Vidal y en el cual estarán, entre otros, Julie Restifo y Guillermo Carrasco. 

“Internacionalmente, tengo previsto presentar el tributo Experience Juan Gabriel y un ciclo de conciertos con Francisco Céspedes que lleva por nombre Canto de dos orillas, en los que se unirán artistas latinoamericanos y españoles. Por otra parte, programo las giras de los cantantes Rozalén, Ismael Serrano y Zenet”. Con respecto a Yordano, precisa que seguirá promoviendo el trabajo del cantautor, quien editará el próximo el año su nuevo disco, producido por el ex Amigo Invisible José Luis Pardo (Dj Afro). Un balance nada desdeñable para celebrar los 25 años profesionales de un productor tan versátil como exitoso.


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