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Grata vigencia de la teoría de Erikson

La teoría del desarrollo psicosocial de Erik Erikson es la revisión hecha por él a la teoría freudiana, que se centra en los factores socioculturales (por encima de los sexuales) del desarrollo..

  • ALIRIO PÉREZ LO PRESTI

16/04/2019 05:00 am

Al difundirse sus obras, Sigmund Freud atrajo muchos seguidores. Pero no siempre coincidieron con él y algunos terminaron modificando las ideas de su maestro y formularon su propia teoría. Erik Erikson es uno de los más conocidos. La teoría del desarrollo psicosocial de Erik Erikson es la revisión hecha por él a la teoría freudiana, que se centra en los factores socioculturales (por encima de los sexuales) del desarrollo y postula ocho conflictos psicosociales cuya resolución es indispensable para lograr un ajuste psicosocial sano. 

Erik Erikson aceptó muchas ideas de Sigmund Freud, pero se distinguió de él en dos aspectos fundamentales. Primero Erikson insistió en que los niños son exploradores activos y curiosos que tratan de adaptarse al ambiente, no entes dependientes pasivos de impulsos biológicos moldeados por sus padres. Erikson ha sido catalogado como un psicólogo del EGO, pues estaba convencido de que en cada etapa de su vida, las personas han de enfrentar las realidades sociales (en función del EGO) si quieren adaptarse exitosamente y mostrar un patrón normal de desarrollo. 

Otra gran diferencia entre ambos es que Erikson concedió mucha menor importancia a los impulsos sexuales y mucho mayor a las influencias culturales. En todo ello influyeron sus experiencias tan diversas. Nació en Dinamarca, creció en Alemania y pasó gran parte de la adolescencia recorriendo Europa. Terminada su formación profesional, se trasladó a Estados Unidos. Las ocho crisis de la vida (o etapas psicosociales) desarrolladas por él son ocho grandes crisis a las que llamó etapas psicosociales. Ocurren en un tiempo determinado por la maduración biológica y por las exigencias sociales que la gente en desarrollo encara en cierto momento. Es necesario resolverlas exitosamente, pues solo así uno se prepara para hacer lo mismo con la siguiente. 

1) Confianza básica frente a desconfianza: Ocurre del nacimiento a un año. El infante debe aprender a confiar en sus cuidadores para atender sus necesidades básicas. Si le muestran rechazo o son inconsistentes, verá el mundo como un lugar peligroso lleno de gente poco confiable. 

2) Autonomía frente a vergüenza y duda: De uno a tres años. El niño debe aprender a ser “autónomo”; alimentarse y vestirse sin ayuda, ocuparse de su higiene personal, etc. Al intentar inútilmente lograr esta independencia, empezará quizá a dudar de su capacidad y a sentirse avergonzado. Los padres de familia son los principales agentes sociales. 

3) Iniciativa frente a culpa: De tres a seis años. El niño trata de crecer e intentará aceptar responsabilidades que superan su capacidad. A veces inicia empresas o actividades que chocan con las de sus padres y otros miembros de la familia, conflictos que pueden crear un sentido de culpa. El niño debe mantener el sentido de iniciativa y al mismo tiempo aprender a respetar los derechos, los privilegios y metas de los demás. La familia es el principal agente social. 

4) Industriosidad frente a inferioridad: De seis a doce años. El niño debe dominar importantes actividades sociales y académicas. En este periodo se compara con sus pares. Si es bastante industrioso, las adquirirá y se sentirá seguro. De lo contrario sobrevendrán sentimientos de inferioridad. Los profesores y pares son importantes agentes sociales. 

5) Identidad frente a confusión de papeles: De doce a veinte años. Es la encrucijada entre la niñez y la madurez. El adolescente encara la pregunta “¿quién soy yo?”. Necesita establecer una base social y su identidad ocupacional, pues de lo contrario no podrá definir los papeles que deberá desempeñar en la adultez. El principal agente social es el grupo de pares. 

6) Intimidad frente a aislamiento: De veinte a cuarenta años (adultez joven). El principal cometido de esta etapa consiste en crear amistades sólidas y lograr un sentido de amor y camaradería con otra persona. Con toda posibilidad la sensación de soledad o aislamiento se deberá a la incapacidad de formar amistades o establecer relaciones íntimas. Los principales agentes sociales son la pareja, el cónyuge, o amistades estrechas. 

7) Generatividad frente a estancamiento: De cuarenta a sesenta y cinco años. En esta etapa el adulto ha de volverse productivo en su trabajo y criar una familia o bien atender en otras formas las necesidades de los jóvenes. La cultura es la que define estas normas de “generatividad”. Quienes no puedan o no quieran asumir esas obligaciones se estancarán y se tornarán egocéntricos. Los agentes sociales importantes son el cónyuge, los hijos y las normas culturales. 

8) Integridad del yo frente a desesperación: El adulto mayor examina su vida pasada desde otro ángulo: La ve como una experiencia importante, productiva y feliz o una gran decepción llena de promesas incumplidas y metas no realizadas. Las experiencias personales, señaladamente las de índole social, determinan el resultado de esta última crisis de la vida. 

@perezlopresti

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