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Peligro

El quehacer en la política parece mucho más complejo, y según dicen los entendidos, hay que tener una gran capacidad para mentir a futuro, que es lo que a la gente pareciera gustarle

  • REINALDO GADEA

14/12/2018 05:00 am

Todos los días le doy gracias a Dios por no ejercer la política, oficio al cual se dedican muchos profesionales del derecho, y litigar en Venezuela es complicado, pero eso es igual en cualquier parte del mundo. La imagen de la justicia ciega es universal, yo le agregaría muletas, porque también es lenta, aquí, allá o acullá. 

El quehacer en la política parece mucho más complejo, y según dicen los entendidos, hay que tener una gran capacidad para mentir a futuro, que es lo que a la gente pareciera gustarle, que le ofrezcan lo que no les van a cumplir. Es como esos envases de jugo de naranja que vemos con la leyenda que indica que es 100% jugo natural, y a pesar de que sabemos que no lo es, igual lo adquirimos. 

Por eso es que considero al presidente Maduro, que a criterio de algunos lo hace muy bien; según otros, lo está haciendo mal, pero no por su culpa, y de acuerdo al resto, es porque no da pie con bola, por lo que le achacan toda la responsabilidad de los males que sufrimos. 

Pero lo importante, es que el Presidente de la República señala, de una u otra manera, que son múltiples los factores internos y externos que perjudican todas sus políticas, entiéndase todos y cada uno de los planes que, cada vez en menor lapso, va proponiendo para luchar de manera eficiente contra la guerra económica y mediática que producen los factores especulativos de las cadenas privadas de producción; las agresiones que representan, entre otras, las sanciones que unilateralmente le han impuesto al país tanto Estados Unidos de América como Canadá y la Unión Europea, que además han venido renovando cada vez que se acerca su vencimiento, y ni hablar del saboteo, que de manera puntual, efectúan en contra de los servicios públicos que maneja el gobierno, y en este caso puntual, las maniobras y ataques que efectúan en contra de la producción y distribución de energía eléctrica, a sabiendas de que esta última es factor indispensable para lograr el tan anhelado despegue de nuestra economía, que pretende y aspira ser soberana.

El tema económico es un asunto para los especialistas, y depende si son de izquierda o de derecha, tendrán soluciones diestras o siniestras, de manera que eso es muy profundo para mí, por eso prefiero referirme, aunque sea brevemente, al tema bélico interno, que el Ejecutivo Nacional sigue sin resolver. 

Hace algún tiempo, el Primer Mandatario nos dijo que “ante tanto sabotaje y actos de terrorismo (así los califican, y estoy de acuerdo en ese calificativo, siempre y cuando existan tales acciones), nuestra FANB se encargaría de cuidar y vigilar todo lo concerniente al sistema eléctrico, para coadyuvar con el ministro del ramo”; que dicho sea de paso, es un general. 

Dejando a salvo otros eventos en los que la interrupción del servicio se debe a causas naturales no imputables a nadie, entiéndase, iguanas, aves, roedores y alimañas que se han dado a la tarea de interrumpir los servicios, o de rayos y centellas, como las del Catatumbo, que producen el mismo efecto, los señores terroristas internos siguen, al parecer, haciendo de las suyas sin que puedan doblegarlos, someterlos y enjuiciarlos, y ello se evidencia del hecho que se siguen produciendo las interrupciones y el Ministerio Público, que es el que lleva a cabo las investigaciones, dice muy poco o nada al respecto, de donde se infiere que esos protervos delincuentes están ganando, si no la guerra, muchas batallas. 

Se me ocurre pedirles que, en lo que queda de este diciembre, le den tregua al gobierno y, por tanto, al pueblo, y nos dejen un rato tranquilos, o al señor Presidente, que termine definitivamente con esas actuaciones criminales. 

@gadeaperez

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