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Congreso de cardiología

BARTOLOMÉ FINIZOLA CELLI. Buscar un modelo solvente e innovador de corresponsabilidad, sostenible en el tiempo, que aprenda del pasado, viva en el presente y piense en el futuro

  • BARTOLOMÉ FINIZOLA CELLI

14/06/2018 05:00 am

El próximo mes de julio se realizará el quincuagésimo Congreso Venezolano de Cardiología en Barquisimeto, el cual constituye el evento de mayor convocatoria cardiológica del país, que a pesar de las difíciles circunstancias actuales, ha generado expectativas por su alta calidad científica y por ser el escenario nacional más importante para intercambiar conocimientos y experiencias en la especialidad. 

El primer evento cardiológico venezolano de alcance nacional se realizó en Caracas, específicamente en la Biblioteca Central de la Universidad Central de Venezuela, del 18 al 22 de noviembre de 1957, durante la gestión del Dr. Gilberto Morales Rojas como presidente de la Sociedad Venezolana de Cardiología. Venezuela tenía para la fecha una población cercana a los siete millones de habitantes con la mayoría de los cardiólogos residentes en Caracas. De los 35 cardiólogos que firmaron el acta constitutiva de la Sociedad Venezolana de Cardiología, 29 eran de Caracas y 6 del resto del país. 

La década de los años cincuenta, la hemos denominado como la “década de oro de la cardiología venezolana” porque en este lapso iniciaron Instituciones fundamentales para la cardiología nacional: En 1951 se realizó la remodelación del Servicio de Cardiología del Hospital Vargas de Caracas, con el apoyo de la “Fundación Centro Nacional de Cardiología” que había iniciado sus actividades tres años antes, siendo la primera organización no gubernamental cardiológica venezolana, lo cual fue fundamental para la consolidación de la cardiología como especialidad; este mismo año, se realizó la primera cirugía de un paciente con persistencia del conducto arterioso; en 1954 fue fundada la Sociedad Venezolana de Cardiología; en 1956 inició sus actividades el Hospital Universitario de Caracas y el año siguiente comenzaron a funcionar el servicio y el postgrado de cardiología; en 1958 se rompió el silencio de dos décadas de publicaciones cardiológicas venezolanas, con el inicio de las actividades de la Revista de la Sociedad Venezolana de Cardiología, que había tenido como antecedente los Archivos Venezolanos de Cardiología y Hematología desde 1935 hasta 1938 y en 1959 inició sus actividades la División de Enfermedades Cardiovasculares del antiguo Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, como órgano rector de la Política de prevención y control de las enfermedades cardiovasculares en el país. Como se puede observar en esta década se sentaron las bases institucionales que consolidaron la especialidad en el país, la cual había iniciado desde 1925, soportada en individualidades muy destacadas, encabezadas por el primer cardiólogo venezolano, el Dr. Heberto Cuencas, quien había traído al país en 1925 el primer equipo de electrocardiografía. 

Gracias al trabajo de destacados profesionales y de instituciones sólidas, la cardiología venezolana ha alcanzado un alto nivel de desarrollo, el cual debe ser mantenido y superado, por las generaciones actuales y futuras de especialistas de la medicina cardiovascular. 

Este próximo congreso a realizarse en Barquisimeto del 5 al 7 de julio, no solo pretende ser un escenario de alto nivel científico para la discusión de los avances de la especialidad, sino que desea mostrar y buscar fórmulas de participación y de alianzas interinstitucionales que permitan crear un tejido social capaz de darle continuidad a Políticas de Estado en el más amplio sentido de la palabra, con una visión a corto, mediano y largo plazo, en un modelo solvente e innovador de corresponsabilidad, sostenible en el tiempo, que aprenda del pasado, viva en el presente y piense en el futuro.

ascardio.coordinacion@gmail.com

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