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INSIDE TELECOM

El cable estaba vivo. Pero el gobierno no dio fe de ello sino cuatro días después.

VÍCTOR SUÁREZ |  EL UNIVERSAL
domingo 27 de enero de 2013  12:00 AM
La necesaria fe de vida
Cuatro circunstancias mantenían en vilo a los cubanos de hoy: cuándo entrará en servicio el cable submarino, cuándo podrán ver televisión extranjera en directo, cómo afrontar la entrada en vigencia de la nueva Ley de Migración y, lo que más les hace temblar, ¿saldrá Chávez con vida?

Tres han sido resueltas en un par de semanas, mientras que los rezos y los clamores se acrecientan cada día que pasa en cuanto a la cuarta expectativa.

Telesur, el canal de televisión creado y financiado por el gobierno venezolano, es panregional, transmite por televisión abierta y por sistemas de cable y satélite en gran parte del mundo. Entre sus accionistas y auspiciadores originales se encuentran Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Uruguay, Cuba y, por supuesto, Venezuela, donde se asienta su casa matriz y centro de distribución principal de señales. Pero desde 2007 hasta la fecha Telesur no había entregado su señal en directo, en tiempo real, con programación estable y horarios previsibles, a territorio cubano. Comenzó a hacerlo el domingo 20 de enero, con dos franjas horarias de 13.30 horas de programación diaria. Cincuenta años debieron transcurrir para que los cubanos pudieran ver en directo, aunque con acentuado sesgo ideológico, lo que estaba sucediendo más allá de sus narices. La TV extranjera estaba prohibida.

El lunes 14 de enero entró en vigor en Cuba una nueva Ley Migratoria que permitirá a la mayoría de los cubanos saltar las disposiciones oficiales de secuestro virtual que se habían mantenido vigentes durante décadas. Fue anunciada en octubre del año pasado y desde entonces miles y miles de cubanos, disidentes o no, comenzaron a hacer planes de viaje, a la espera del pitazo que daría la largada a un posible rally en cascada.

Misterio y depuración.El tercer motivo de discusión en todos los círculos cubanos era la puesta en marcha del cable de fibra óptica que enlaza a Venezuela con Cuba, con ramificación a Jamaica, vía submarina. En febrero de 2011 la punta caribeña había amarrado en las playas de Siboney, en Santiago de Cuba. Este país forma parte de un grupo (sólo se le empareja Haití en América) que posee y opera las más infames infraestructuras y servicios de telecomunicaciones. El gobierno acusa al bloqueo de EEUU de restringir el acceso a las redes internacionales y de los equipos necesarios para la modernización de las redes internas. La puesta en servicio del Alba-1, financiado por Venezuela, cambiaría la situación. Pero desde el arribo del cable hasta el jueves 24 de enero casi dos años después, lo del cable se había convertido para los cubanos en un juego de misterios, de dudas y desinformaciones. Fue ofrecida su entrada en servicio para julio de 2011. No ocurrió. En su lugar se destaparon hechos de supuesta corrupción de funcionarios de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) relacionados con el cable que llevaron a destituciones. En junio de 2012 fueron destituidos los ministros de Informática y Comunicaciones y de Industria Básica. La prensa oficial cubana dejó de informar largo rato y también a ocultar declaraciones de funcionarios venezolanos en relación al cable, como fue el caso del ministro de Ciencia y Tecnología Jorge Arreaza, quien en mayo de 2011 dijo en Caracas que el Alba-1 estaba operativo y que la decisión sobre su puesta en marcha dependía exclusivamente del gobierno de Cuba. El cable estaba yerto en el lecho marino.

Lo que toda Cuba debate. El Año Nuevo es fecha de harturas. Más rápido había culminado Julio Verne sus 20.000 leguas de viaje submarino, que el Alba-1 en encender sus linternas láser. El 4 de enero de 2013 alguien estalló. El bloguero cubano Arián Jesús Pérez Pérez, licenciado en Informática, supervisor de EcuRed, quien se define como "Revolucionario, Fidelista y Chavista", escribe (textual, aunque no completo):

"- Sí el cable ha costado casi 70 millones de dólares.

- Si mejoraría la conectividad 3.000 veces.

- Si Cuba no puede conectarse a la malla de fibra óptica submarina por virtud de las leyes injerencistas del bloqueo.

- Si Cuba ha establecido como política el uso social y colectivo de Internet, priorizando las universidades, los centros culturales y de salud, los medios de prensa y los más de 600 Joven Club de Computación.

- Si el canal de fibra óptica que conectará Cuba y Venezuela es para Cuba una gran esperanza. Mejorará la calidad de la navegación en la Isla y, con el tiempo, dará la posibilidad de extender el servicio de Internet a los hogares cubanos.

- Si el cable hace soñar con más facilidades de comunicación.

- Si Cuba no es enemiga de Internet.

- Si el cable es una obra estratégica que beneficiaría a Cuba con el acceso con menos costo a Internet y al servicio de telecomunicaciones.

- Si es el primer paso en la búsqueda de la independencia en las comunicaciones de la región con respecto a Washington.

- Si fuentes oficiales afirmaron que el cable estaría operativo en el primer trimestre de 2011 para enfrentar los desarrollos futuros.

- Si este proyecto es integrador, debido a su especialización y a los elementos políticos y estratégicos que confluyen en él.

- Si sus beneficios permitirán algo imprescindible en el mundo de hoy para un despegue económico y social.

-Si el 9 de febrero de 2011 el cable había llegado hasta Santiago de Cuba.

-Si Cuba ha dado un paso muy esperanzador para el futuro de la Internet cubana: el cable submarino que nos une con Venezuela

¿Por qué Cubadebate (web oficial) nunca más ha mencionado el cable?

¿Por qué los revolucionarios cubanos debemos escuchar los chismes de corrupción y malos manejos que nos llegan a través de la contrarrevolución sin tener argumentos para rebatirlos?

¿Cuándo nos enteraremos por "fuentes oficiales" de lo que ha pasado?"

Rendidos ante la evidencia. El cable de pronto despertó de su larga hibernación. Renesys, una empresa especializada en monitoreo de la actividad de las redes internacionales, informó el domingo 20 de enero que había detectado patrones de conducta en las redes cubanas que sugerían tránsito de señales distintas a las cursadas por sistemas satelitales. Primero dijo que el cambio se producía desde el exterior hacia Cuba, y dos días después aseguró que el tránsito también ocurría desde adentro hacia afuera. El cable estaba vivo. Pero el gobierno no dio fe de ello sino cuatro días después.

Sobre la cuarta expectativa, pregunté a Daniel Santos y me contestó: No se sabe de ella, no dejó una huella desde que se fue...

vvsuarez@cantv.net

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