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Venezuela regresó a un 8000

Adam Álvarez Liendo alcanzó la cumbre del Manaslu a 8.163 metros. Se animó a cumplir su sueño de recorrer esa montaña deseada y tallada en su pensamiento

  • Diario El Universal

28/11/2018 05:50 pm

Frida Ayala ( * )
Especial para El Universal 

Hace unos días me llegó un mensaje por whatsapp donde aseguraban que un venezolano hacía la cumbre del Manaslu…mi corazón se detuvo.

No sabía que ningún venezolano estuviera intentando un 8000. Confirmo la noticia, un merideño llamado Adam Álvarez Liendo alcanzó la cumbre del Manaslu a 8 163 mts. ¡Un merideño!!! mi corazón volvió a latir.

Me fui a buscar información y no obtuve mucho. Alcancé localizarlo por Instagram. Y aquí estoy contando su relato. Un relato que siento en parte mio…y no lo es. Pero mi corazón no niega la conexión natural con la montaña, con nuestros Andes, con los Himalaya…

José Antonio Delgado tenía como próxima cumbre el Manaslu, quería compartirla con Marco Cayuso su compañero de tantas expediciones dentro y fuera de Proyecto Cumbre. 

Ahora recibía la noticia que nuestra bandera había ondeado en su cumbre.



Empezamos a chatear, mensajes de audio, conversaciones torpes de dos personas que no se conocen (aunque nos hubiéramos visto hace muchos años en el teleférico de Mérida, como él me recuerda…) pero que se reconocen en el amor por los gigantes de roca y hielo. 

Sin embargo, si nos conocíamos, él tenía un hermoso proyecto de un museo de la montaña en una de las estaciones del antiguo teleférico de Mérida. Me había parecido una gran idea. Quedamos en hablar para darle tantas cosas que podrían estar bien expuestas en ese museo, el nuevo teleférico cambió nuestros planes.

Adam me cuenta que fue muy duro. Vive hace 4 años en Londres y trabaja para una tienda de una marca canadiense, muy importante de ropa y equipos de escalada. 

Se animó a cumplir su sueño de recorrer esa montaña deseada y tallada en su pensamiento y corazón. Adam decidió desde un principio plantearse este reto sin O2 y además buscarse un reto mayor haciendo la expedición por su cuenta desde el Campo Base.



Llegó a Kathmandú el 30 de agosto donde pasó 2 días antes de viajar a Samagaun de donde comenzaría la expedición al Manaslu. El viernes 14 de septiembre comenzó la aclimatación y reconocimiento de la ruta hasta el campo 3 con otros montañistas con quienes compartía este tramo de su expedición. Una vez culminada esta etapa bajaron a Samagaun para recuperar fuerzas y esperar una buena ventana de buen clima.

Salió el 27 de septiembre a las 7pm desde el Campo 3 a 6.800mts, decidiendo realizar una larga escalada a cumbre, en lugar de llegar al Campo 4 (7450 mts) y desde ahí atacar a cumbre. 

Toda su logística en la montaña corría por su suerte. No tenía ningún soporte en la montaña, ni sherpa ni ayuda. Solo entre C3 y C4 fueron 7 largas horas. 

 Superó este tramo protegiendo sus dedos del congelamiento que ya empezaba a mostrar signos con ampollas blancas en sus puntas, el fuerte viento arrastró su morral hasta unos seracs (bloques de hielo) que lo detuvieron de perderlo en el abismo. 

Adam me relata con mucha emoción lo que fue esta odisea. Su decisión de subir sin O2 hizo significativo este ascenso para quienes recorrían la misma ruta que al encontrarlo lo animaban a seguir gritando “Venezuelan”. 

Con la visión borrosa y siguiendo las huellas de quienes avanzaban más rápido con O2, luego de dejar las cuerdas fijas subió lentamente hasta las banderas de oración que anunciaban su llegada a la cumbre a las 10 am del 28 de septiembre de 2018.

Bajó lo más rápido que pudo, todavía no recuerda detalles de ese trecho hasta llegar al C4 donde sus fuerzas regresaron para continuar hasta el Campo 3 donde descansó. Al día siguiente bajó hasta el Campo Base y de allí hasta Samagaun en una jornada. 

Al día siguiente bajó junto a otros montañistas hasta Kathmandu en helicóptero.



Superó las trampas de la falta de O2 y la altura que juegan un papel fundamental en la toma de decisiones y en el funcionamiento especialmente de la mente y la entereza del espíritu.

Su hazaña quedará registrada en la historia del montañismo venezolano por ser la primera vez que alcanzamos esta cumbre, pero además por ser un merideño que enaltece su estirpe de hijo de nuestros Andes.



“Luego de haber vivido esta experiencia, siento más fuerte que nunca que es una de las actividades que quiero seguir haciendo toda mi vida, es por eso que para mi próxima expedición, para el cual estoy empezando a trabajar ya mismo, Everest (2019) intentaré ascender sin O2 embotellado pero esta vez en la compañía de un Sherpa. Lo que viví ahí fue duro, solo, sin compañía, sin nadie en quien apoyarme; estuve muy cerca de la muerte. Debo decir fue una de las experiencias más emocionantes de mi vida y muy feliz de poderlo compartir con mi familia y amigos” 

Adam Álvarez Liendo

¿Quién es Adam Álvarez?
-Adam Álvarez Liendo, nació en Caracas, 18 de septiembre 1980

-Llegó a Mérida a los 5 años donde se crió, estudió y se define como merideño con orgullo.

-Desde chiquito su papá, lo llevaba a la montaña, selvas y sabanas venezolanas por su pasión por las mariposas. De allí su amor por el aire libre y la acampada.

-Ingeniero forestal en la ULA

-Miembro del Grupo Montañista KISNACUY, empezó con ellos a los 15 años con quienes escaló las principales montañas andinas un año más tarde convirtiéndose en instructor y guía de alta montaña.

-Tuvo un negocio de fotografía en Pico Espejo

-Hace 4 años se fue a vivir a Europa.

-Récord de ascenso al Bolívar en 11 horas 12 min 57seg en 2003

-Aconcagua en 2008

-Desde que se fue a Europa ha podido escalar distintas montañas, muchas en solitario por no conseguir con compañero de escalada, entre ellas Elbrus, en Rusia y Mont Blanc en Francia.

-Ahora subgerente de Arc´teryx en Londres.

Para seguir a Adam @liendoadam



* Directora de Ascenso AC / Directora de Senderos AC / Montañista


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