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La caridad al rescate del Jardín Botánico

Estudiantes y empresas privadas mantienen con vida este espacio único

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JAVIER BRASSESCO |  EL UNIVERSAL
domingo 16 de junio de 2013  12:00 AM
El herbario, el bromeliario y el vivero de plantas acuáticas fueron recuperados por estudiantes de Contaduría de la UCV, la ladera de la laguna principal la están limpiando estudiantes de arquitectura, los de la Bolivariana le hicieron el mantenimiento al jardín paleozoico, el camión cortagrama lo entregó la Fundación UCV y un banco está por donar otro, la alcaldía de Baruta las desmalezadoras y las motosierras, una empresa la maquinaria desbrozadora, la alcaldía de Chacao les dio el compost que iba a tirar a la basura, el vivero de palmas se rescatará gracias al Centro Médico y con una empresa privada, quizá, el jardín xerofítico.

El Jardín Botánico de la Universidad Central de Venezuela, el único que tiene Caracas, sobrevive a duras penas gracias a la caridad de empresas privadas y algunas alcaldías y con el trabajo diario de estudiantes de Faces (Facultad de Ciencias Económicas y Sociales) y Arquitectura de la UCV y de la Universidad Bolivariana, que aquí hacen sus pasantías y cumplen con sus horas de trabajo comuntiario.

Administrado por la UCV desde el año 2000, sufre el mismo problema del Alma Mater: su presupuesto data del año 2005, 5,6 millones de bolívares anuales que no le alcanzan ni para pagar la nómina y los seguros de sus 90 empleados. Para colmo de males, el sindicato de la universidad estableció que sus 24 jardineros solo deben trabajar hasta las diez y media de la mañana.

Algunas de sus atracciones están impecables, como la laguna Venezuela o el jardín etnobotánico, mientras que otras necesitan de una importante intervención, como la laguna principal o el jardín xerofítico, pero todo el Jardín Botánico está en peligro: "No podemos depender eternamente de la buena voluntad de terceros", dice Mario Gabaldón, presidente de la Fundación Instituto Botánico de Venezuela.

Como dependen de lo que estos terceros tengan a bien donarle, pues el dinero ni siquiera les alcanza para pagar la nómina completa (deben recurrir para ello a créditos adicionales), no se pueden establecer prioridades: ahora mismo necesitan desesperadamente 37 mil bolívares para reparar el cloche de un camión 350. "Esa es nuestra principal urgencia en este preciso momento, reparar el simple cloche de un camión que demasiado aguantó, pues es de 2003. Eso y reponer 235 mil bolívares en herramientas que se robaron en la noche del 5 de enero", dice Salvador Boher gerente del jardín.

En el mediano plazo, existen dos proyectos fundamentales: rescatar la laguna principal, víctima de trabajos mal hechos en 2010 (se hizo un movimiento de tierra sin ninguna previsión, se le bajó el nivel de profundidad de noventa centímetros a metro y medio y se perdió la capa de confinamiento arcilloso) y el jardín xerofítico, que sufrió mucho por 18 meses corridos de lluvia (son plantas del desierto que se pudren con el exceso de agua).

Usuarios sin conocimiento

Estefanía Eekhout, estudiante de séptimo semestre de arquitectura, siente que entre los caraqueños no existe mayor interés, y ni siquiera conocimiento, por todo lo que aquí se ofrece: ella misma nunca lo había visitado hasta que decidió emplear sus horas de trabajo comunitario en el jardín.

Y María Pabone, quien tiene casi cuatro años visitando el jardín con un grupo que hace yoga, se confiesa ignorante de todos los problemas que atraviesa el jardín: "Más bien lo veía cada vez más cuidado desde que llegué aquí. Pero si tienen problemas deberían establecer jornadas de trabajo voluntario, yo vendría".

Poner a sus visitantes a trabajar es lo único que su actual directiva no ha intentado, por ahora, para mantener este espacio. Y lo que no sabe Pabone ni la gran mayoría de sus visitantes es que la mejoría de la que habla ha sido posible solo gracias a los malabares de una gestión que ha tenido que mendigar recursos y mano de obra en cuanta empresa privada y ente oficial existe para que la ciudad no termine perdiendo su único jardín botánico.

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