Compartir

Servicios que nadie quiere cerca "Esa funeraria es un dolor de cabeza" "La morgue solo ha traído cosas malas" "Estas obras nos robaron la paz"

Morgues, funerarias o cementeras se han convertido en una amenaza vecinal

imageRotate
Pedro Hidalgo: "Obras de la Misión Vivienda han sido un caos" N.ROCCO
| 1 | 2 | 3 |
JAVIER BRASSESCO |  EL UNIVERSAL
domingo 27 de enero de 2013  12:00 AM
En las urbanizaciones de Caracas se vive con el temor de que allí se mude algún vecino indeseable en la forma de una morgue, una cárcel, una funeraria, o una planta de transferencia.

Pero en tiempos recientes estas amenazas de toda la vida se han multiplicado, porque hoy existen además otras posibilidades que también preocupan a muchos: un refugio, unas obras de la Misión Vivienda, una cementera o una invasión.

En El Llanito, los vecinos han realizado ya tres protestas en los últimos dos años en contra de la construcción de una morgue, aunque de muy poco les ha valido, pues ya la misma está lista para ser puesta en funcionamiento. En Chuao tampoco han servido de mucho las frecuentes quejas de sus habitantes en contra de la instalación de la cementera que allí funciona hace ya un año. En la avenida Libertador las obras de Misión Vivienda han acabado con las aceras, que terminaron convirtiéndose en depósito de materiales de construcción. Parroquias enteras como Candelaria o Santa Rosalía han visto cómo la inseguridad se dispara al mismo tiempo que se multiplican los edificios invadidos o refugios que debían ser temporales y ya pasan de dos años.

Sin planificación

María Isabel Peña, quien dirige el Instituto de Urbanismo de la facultad de Arquitectura de la UCV, cree que el problema no reside en las edificaciones sino en la forma en que son instaladas: sin planificación.

Piensa que el caraqueño fue criado en una creencia de la modernidad: que las ciudades deben tener zonas para cada cosa, y así en un área estarían los hospitales, en otra los colegios y en otra las residencias. Sin embargo, en la posmodernidad lo que se ha impuesto es el uso mixto, y ella recuerda que en las mejores ciudades del mundo, las funerarias, las morgues, las plantas de transferencia e incluso las cárceles están enclavadas en zonas residenciales.

La diferencia es que allí se planifica: "Los clientes de una funeraria deben estar en las instalaciones de la misma, los colegios son pensados como un sector donde recoger a los niños sin generar tráfico y las cárceles que se han hecho en Berlín, por ejemplo, tienen un impacto ecológico en las zonas, pues están llenas de jardines".

Cree que incluso una cementera podría operar en la ciudad, siempre y cuando fuera una estructura cerrada. Y en el caso de las obras de la Misión Vivienda, opina que el problema es que no se respetan las variables urbanas al construir y además a nadie se le ocurrió pensar en que antes de hacer nuevas viviendas hay que procurar nuevos y mejores servicios.

Pedro Fregona, gerente general de Fospuca, recuerda por su parte que las grandes ciudades tienen varias plantas de transferencia: "Lo que pasa es que aquí cuando hablan de construir una nueva, el caraqueño piensa en Las Mayas, que en realidad es un basurero a cielo abierto. Y claro, nadie quiere tener eso cerca".

"Hace cinco años que me mudé a Los Palos Grandes y la verdad es que todo funciona bastante bien por aquí, es una zona con muchos servicios y sin tanto deterioro. Pero tenemos un problema grandísimo, uno que ha ido minando nuestra calidad de vida y que hemos denunciado desde hace años sin ninguna respuesta de la alcaldía de Chacao: una funeraria que permite que sus clientes conviertan la calle en un bar público, en donde no solo ingieren licor, gritan y ponen música hasta la madrugada sino que incluso orinan las jardineras de los edificios cercanos.

Quien no sepa de lo que estoy hablando ni se puede imaginar la cantidad de carros y motos que se juntan allí todas las noches. Es una impunidad total, porque se les había prohibido construir en los retiros. Y en el retiro lateral derecho (que colinda con el edificio Picadili) hicieron una placa como para hacer una segunda planta.

Todos los días hay velorios, pero los escándalos tienen lugar sobre todo los jueves, los viernes y los sábados.

Con los dueños hemos intentado hablar, pero la verdad es que no les importa porque ellos no viven en la zona. Y la alcaldía tampoco hace caso alguno a nuestras quejas, porque tienen convenio con esa funeraria y allí entierran a sus funcionarios y policías".

"Cuando hace 35 años me mudé a Colinas de Bello Monte la medicatura forense ya tenía varios años aquí y era un problema entonces, aunque mucho menor a lo que es hoy.

La verdad no puedo pensar ni en una cosa positiva que nos haya traído su presencia, y cada uno de los problemas que genera va empeorando con el tiempo a medida que sube el número de muertos, a medida que aumenta la inseguridad.

Cada vez son más comunes los atracos en esta zona, lo que ha crecido proporcionalmente al número de motorizados. A cada rato roban a los liceístas que se atreven a caminar por los caminos verdes que conducen a la morgue. Los olores que a veces salen por los ductos son de verdad tan horribles que no hay manera de acostumbrarse a los mismos, y también hay botes de aguas negras cuando colapsa la tanquilla.

Yo creo que una morgue debería estar en las afueras de la ciudad, que bastante espacio hay para los lados de Guarenas y Guatire. Claro, habría que disponer de un servicio de transporte para los familiares de las víctimas y otras cosas, pero lo cierto es que no debería estar en una zona residencial. Esto nació como una pequeña medicatura forense y terminó convirtiéndose en una morgue que atiende todas las muertes violentas de Caracas".

"En Juan Pablo Segundo vivíamos en relativa paz hasta que esto se llenó de obras de la Misión Vivienda.

Lo primero es que empezaron a tomar los espacios de recreación, y así una caminería que utilizábamos para trotar la tomaron como estacionamiento de motos y carros de quienes allí trabajan, mientras que la avenida principal, la que comunica Juan Pablo II con Montalbán III, la agarraron para poner materiales de construcción.

Después fue el polvillo, porque además nos instalaron tres concreteras: ahora vivimos con problemas de respiración y todo se ensucia mucho más rápido. Ni podemos abrir las ventanas.

Los edificios los construyeron además sin una planimetría de la zona, por lo que han roto tuberías matrices de agua y gas. Aquí jamás faltaba el agua y ahora ya es común que estemos sin agua. La semana pasada no hubo agua entre el lunes y el jueves".

Y cuando los empezaron a habitar (solo hay tres ocupados de un total de doce) empezaron otros problemas: música hasta altas horas de la noche, más inseguridad y cantidades de carros y motos estacionados en las áreas comunes, pues fueron construidos sin un estacionamiento".

Compartir
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
cerrar