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Invitado de cuidado
Estados Unidos es uno de los países que más ha crecido futbolísticamente en los últimos 15 años. Luego que organizaron el Mundial en 1994, los norteamericanos demostraron al mundo que en cualquier momento se cuelan entre los mejores.
En esta Copa intentarán dar el primer paso hacia ese objetivo. Apoyados en un fútbol rápido y vertical, los dirigidos por Bob Bradley quieren borrar de sus mentes la actuación gris que tuvieron en el Mundial de Alemania, donde no lograron pasar de la primera ronda. En dicho torneo los norteamericanos confiaban en llegar lejos pero la mala suerte de quedar en el "grupo de la muerte" frenó las posibilidades de la oncena del norte.
Ahora tienen un panorama un poco más claro, aunque igualmente complicado. Dando por descontado el partido frente a Argentina, los estadounidenses intentarán profanar la garra guaraní y el tradicional fútbol colombiano. Allí estarán las verdaderas posibilidades del cuadro estadounidense.
La fortaleza del equipo está en su rapidez, pero a su vez es un conjunto que tiene muchos altibajos, en ese aspecto se enfocó su trabajo previo.
Quizás lo que más se cuestiona de Estados Unidos es su liga local, la Major League Soccer. Aunque acostumbra a fichar a jugadores de alto renombre (generalmente al final de su carrera) se duda que la MLS sea realmente competitiva, aunque enfocan mucho el trabajo en el fútbol universitario. Aun así jugadores como Landon Donovan han demostrado que Estados Unidos puede ser fuente de futbolistas de excelente calidad técnica.
En los partidos amistosos previos a la Copa de Oro (torneo de selecciones de la Concacaf), la selección se ha visto muy bien, sobre todo en el partido frente a México, al que le asestaron un 2-0 en el debut de Hugo Sánchez como seleccionador.
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