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Albiceleste de oro puro
Son muchos años sin celebrar en Argentina, demasiado
tiempo sin que la selección nacional, la celeste y blanca, le regale
una alegría a su gente. Ya es hora.
El equipo que dirige Alfio Basile y que tiene a Lionel Messi como su máximo
referente se presentará a la Copa América con todas sus armas.
Es un combinado digno de jugar un Mundial, con Roberto Ayala al mando de la
defensa y una dupla de quilates, Carlos Tévez y Hernán Crespo,
al frente del ataque.
Si es por nombres Argentina no debería cojear en Venezuela, el tema
es si Basile, quien casualmente es el último técnico que le dio
un título a su país en una Copa América, consigue armar
el equipo a tiempo para avanzar en el Grupo C.
La salida de Juan Román Riquelme de la albiceleste los dejó sin
un conductor de juego nato. El puesto ahora debe tomarlo Messi, que se colocará
por detrás de los dos delanteros para convertirse en el dueño
y señor de la pelota. De su pie izquierdo deberá brotar el fútbol.
A sus dos piernas llegarán las patadas. Será una gran prueba para
"la Pulga", acostumbrado a otras cosas en el Barsa.
El resto del conjunto luce armado. La línea de cuatro defensores -Gabriel
Heinze, Ayala, Gabriel Milito y Javier Zanetti- brinda seguridad y personalidad.
Esteban Cambiasso, Javier Mascherano y Lucho González aportan juventud
y experiencia para el mediocampo, donde otro talentoso como Fernando Gago también
luce como posible titular. Y el "Pato" Abbondanzieri es un arquero
curtido cuya única deuda es triunfar defendiendo a su país
Con todo ese talento reunido, más un Brasil que en contraste no trae
a sus figuras, cualquier cosa que no sea celebrar el título el 15 de
julio en el Pachencho Romero de Maracaibo será un fracaso para Argentina.
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