CARACAS, martes 07 de febrero, 2012 | Actualizado hace
07.02.2012
11:59 AM
Llegó el gran día. Los militares socialistas de la cúpula del PSUV muy acomodados en las poltronas cubanas esperan la salida de los contrincantes de micomandantepresidente para dar inicio a lo que los propagandistas del régimen han dado por llamar el Gran Debate del Aguila contra las moscas. En las afueras de El Poliedro más de 10 mil personas, todas de franelas rojas con la cara del líder intergaláctico con una poderosa tumusa, como en los viejos tiempos, se asoma entre pechos y espaldas para remarcar el amplio favoritismo que lo rodea en esta heroica jornada.
Costó un poco que el propio partido aceptara el debate, pues se imponía la tesis de que águila no caza moscas, impuesta por el líder intergaláctico hace como 500 años al comienzo de su primer mandato, pero al final hasta la propia águila tuvo que ponerse los guantes, al confirmar que sus partidarios de tanto verlo en televisión se habían olvidado de cómo luce personalmente.
A pesar de ser un acto partidista interno estaban presentes en su carácter de eternos invitados, todos los embajadores, todos los cónsules y todos los agregados de todas las representaciones existentes en el país. También los empresarios socialistas, los militares chavistas, los grupos violentos chavistas del 2 de Enero, secuestradores, atracadores y hasta una buena delegación de narcotraficantes. Al público invitado, los chavistas empujados desde el interior del país en miles de autobuses rojos rojitos les sale estacionamiento y pantallas planas 42. Las tribunas de El Poliedro están llenas entre invitados, técnicos de televisión y cubanos del G2. Aquí no cabe ni un chavista más.
Sale el caballito brincón en pantalla, un poquito de Himno Nacional y cadena o "caden" como la llamó Chávez el día que contó aquella embuste memorable, cuando supuestamente escuchó a la gente en el Bronx, en Nueva York, mientras regalaba tobos de gasolina, el grito histérico de los norteamericanos pobres "we want canden". Cobero el hombre, pero ese es su estilacho. Así que el campo de batalla está servido.
Sale el primer contrincante y bajo los insultos de sus propios compañeros de partido, comienza su exposición: No hay chavismo sin Chávez. No existe. Chávez es el único que garantiza la estabilidad del país. Viva Chávez. No hay otro como micomandantepresidente".
Otra: "Aquel 4 de febrero, cuando vi a micomandante en televisión, me enamoré de él y de su tesis política. No es un político es un filósofo. No volverán".
Otro: "La revolución solo es posible con Chávez al frente. Nuestras vidas solo son viables con Chávez al frente. Chávez, sería capaz de dar mi vida y mi camionetota por ti".
Otro: "Cuando el Olimpo le quedó pequeño al lado de todo ese bojote de dioses majunches, micomandantepresidente bajó para guiarnos por la vida, para salvar al mundo."
Otro: "Cada casa, cada avenida, cada edificio, cada puente que micomandante construye pensando en su amado pueblo, está bendito por el dios de los dioses. Es obra de otro dios, Hugo Chávez, mi guía, líder y pastor."
Cerrado el debate. Ganó Chávez. Y si cazar ni una mosca.
Twitter: @ejrl
Periodista y abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello. De larga experiencia en los medios de comunicación venezolanos es actualmente Jefe de Redacción de El Universal, donde mantiene una columna de opinión que se publica todos los miércoles.
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