Es
simplemente insólito que se tengan que
esperar quince días más para saber algo sobre los
boletos. ¿Qué mano oscura hay detrás? No sé.
En la columna de opinión del día de hoy en el cuerpo
de deportes del diario impreso y por los corrillos del fútbol
dicen que la piedra de tranca es el precio de las entradas.
Este gobierno, acostumbrado a la regaladera de cosas, podría
pensar que las entradas a la Copa deben ser gratis. Yo espero
que ese no sea el motivo. El asunto es que sea cual sea la
razón, eso dificulta el trabajo de todos. El tan pretendido
destino turístico con el cual se ha promocionado el torneo,
se podría convertir, de la noche a la mañana, en
un simple enclave de periodistas y comitivas, que todos sabemos
van con los reales contados y rebuscan para estirar esos viáticos
al máximo.
Difícil es que alguien, con tan poco tiempo de anticipación,
pueda desarrollar todo el potencial turístico para colocar
a la venta paquetes de viaje en los países hermanos.
El tiempo, por si no lo saben, es el elemento fundamental
que requiere la gente para planificar.
Quienes
quieran viajar para Venezuela tendrán que prepararse
para correr por sus entradas.
"La
promesa de fondo es el acceso de todos a los boletos y la
cacareada seguridad para evitar reventa desmedida y falsificaciones".
No
se sabe a ciencia cierta como van a evitar eso. Imaginamos
que al igual que la clandestinidad bajo la cual se mantienen
algunas de las construcciones, el secreto en este sentido
es de suma importancia. Sumarialismo, como diría cualquier
abogado quinto republicano. No vaya a ser que se enteren de
los mecanismos los malandros de la boletería y vendan
200.000 boletos para
llenar el estadio Olímpico para el juego del tercer y
cuarto puesto.
También
es cierto que con tanta numeración, lejos está la
posibilidad de que vendan más de la cuenta. Más
de un promotor se mordió la lengua del puro susto. Esa
práctica, aunque siempre se la refrendan a los piratas
y falsificadores, es algo tan común que hasta las aerolíneas
lo hacen. Y no por común es bueno.
En
todo caso, quiero reiterar que
es poco lo que realmente se sabe sobre los boletos. Quien
sepa algo, pues bienvenido sea…a esta su tribuna.