viernes 16 de noviembre de 2012  03:32 PM
Primero que nada le ofrezco disculpas a los miles de leonáticos, ya que por problemas técnicos el post escrito tras la soberbia victoria de los Superleones, sencillamente no salio al aire.

Aunque estoy en Austin, Texas, cubriendo el Grand Prix de F1 de Estados Unidos, no puedo dejar de lado al equipo de toda mi vida y es por eso que lamente sobremanera no verlo publicado. Pero en fin, excusas no valen.

Lo que si valió fue el estacazo de Josh Kroeger, la auténtica pesadilla de los magallaneros, con el cual se decidió el partido de este jueves.

"Kroeger, Kroeger, Kroeger...", retumbaron las tribunas del Universitario, una vez que el zurdo de Iowa se llevó la barda por el rightfield, dejando a los Navegantes cabizbajos y frustrados, terreneados como se dice.

Hasta el jardinero Josh Fellhauer no pudo ocultar su alegría al ver a un equipo que iba abajo 5-2, reaccionar con fiereza para finalmente llevarse la victoria. "Es el mejor juego que he visto en mi vida. Gracias Caracas...", dijo Fellhauer en su cuenta de Twitter.

Pero aparte de esta emocionante victoria no hay que dejar de mencionar las dos conquistas ante las Águilas del Zulia, sobre todo la segunda de la serie en Maracaibo, donde el Caracas remontó un déficit de 5-0 para salir con la diestra en alto. Fue una auténtica revancha de aquel encuentro que nos ganaron los rapaces en el noveno inning cuando íbamos ganando 5-1.

El beisbol es uno de esos deportes que te brinda la oportunidad de reivindicarte, y eso fue lo que hicieron los Superleones que tras hilvanar -hasta este jueves- una cadena de cuatro victorias seguidas, ya se encuentra en el segundo lugar, a apenas un juego de nuestras víctimas del jueves, el Magallanes.

Mención aparte para Carlos Rivero, Gregorio Petit y el cerrador Juan Carlos Gutiérrez, entre otros, quienes unieron esfuerzos para hundir la nave sin remordimientos.

También Luis Rodríguez puso su grano de arena y al batear de 4-2 salió del slump en que se encontraba.

En cuanto al abridor Thad Weber hay que reconocer que no estuvo bien en su debut, permitiendo hasta cinco carreras en tres innings y un tercio. Menos mal que el bullpen volvió a responderle al manager Frank Kremblas.

Bien mis ultrasiderales panas caraquistas, hoy más que nunca seguimos en la pelea con un manager que solo ha perdido un juego desde que tomó las riendas del equipo. Por cierto que Kremblas los tiene locos, ya que hace jugadas impredecibles: no toca cuando tiene que hacerlo y lanza al robo a jugadores que jamás se ganarán una medalla por su velocidad. En fin, juega con el rival y hasta el momento la estrategia le ha resultado.

Por lo pronto hemos respondido en esta primera parte de los 13 partidos seguidos, y lo más importante, hemos superado a nuestro eterno rival viniendo de atrás. Había que esperar un poco para que las cosas se dieran. Ya se marchó Brandon Barnes, pero Tony Campana está listo. Por allí se alistan Jesús Guzmán y Franklin Gutiérrez. En todo caso !Caraquistas Forever!