Compartir

Mónica Montañés: "El escritor necesita la distancia"

"Si yo no escribiera me volvería loca. Por algún lado tengo que drenar las cosas que me vienen a la cabeza" "Hoy el lector venezolano le interesa leerse y sentirse reflejado. Tenemos muchas preguntas", alega la escritora y guionista.

imageRotate
"La novela venezolana está en una montaña rusa" (Enio Perdomo)
DUBRASKA FALCÓN |  EL UNIVERSAL
lunes 19 de noviembre de 2012  08:40 AM
La mayoría de las personas que le ofrecen proyectos a la escritora y guionista Mónica Montañés (Caracas, 1966) mira hacia un mismo objetivo: la feminidad. Ella ya ni se extraña. Más bien se ríe. Una risa avalada por historias, en teatro, cine, televisión y literatura, con historias como El aplauso va por dentro, Bella, no bellísima, ¿Vieja, yo?, Harina de otro costal, Válgame Dios, Veintitantos amores y pico, entre otras más.

Por eso no se extrañó cuando Beatriz Rosado, jefa editorial de Ediciones B, la llamó para coordinar una colección de novelas para mujeres. Montañés está vez cambió la historia. Propuso una colección de novela negra. "Soy fanática de ese género. Siempre tengo una novela negra en la mesa de noche. Un crimen es una excusa perfecta para profundizar en la sociedad en la que viven los personajes. Paradójicamente, siendo el país que somos, y aunque sí hay algunos escritores de novela negra, aquí ese género no se ha explotado. Terminamos leyendo novela negra extranjera. Te toca hacer el ejercicio de imaginar cómo será esa calle, la comida que te describen", asegura la escritora que llamó a la colección Vértigo.

-Este país está plagado de historias que podrían ser noveladas en el género negro. ¿Por qué no abundan los escritores venezolanos que han hecho de este género su centro de creación?

-Es curioso. Hay varios. Por ejemplo, José Pulido, que está en la colección con El requetemuerto, ha escrito novela negra. Creo que es un problema editorial. Yo dije: 'Esta es la oportunidad para que haya una colección de libros que me quiero leer (risas)'. Aunque era un poco arriesgado conseguir escritores que se quisieran empatarse en la nota, el experimento ha sido maravilloso. Ya contamos con 14 títulos.

-Basándose en ese riesgo, ¿cualquier escritor puede hacer novela negra?

-Creo que no. Hay escritores a los que se le he propuesto. Me dicen: 'Oye, la verdad es que imaginarme un crimen y meterme en la psicología del asesino y de la víctima te debe apasionar'. No todo el mundo tiene ese pasión. Me parece chévere que hayan sido honestos. A Eloi Yagüe, cuyo libro saldrá en diciembre, le pareció genial la colección de novela negra venezolana. Imagínate, dicen que somos unos de los países más inseguros. Es el momento ideal para trabajar ese género acá.

-Eso sugiere escritores que sean responsables con las vivencias actuales. ¿Quiénes están contando las grandes historias de la Venezuela de hoy?

-A veces resulta muy difícil para uno, como escritor, escribir exactamente la realidad en la que estás viviendo. Corres el riesgo de ser demasiado subjetivo, y de no tener la distancia que se necesita para contar un hecho real. Hoy en día lo que sí hay es mucha gente trabajando en ensayos y libros políticos. Esta propuesta de novela negra venezolana puede ser muy interesante. Es una manera de descubrir cómo somos los venezolanos como víctimas, victimarios y detectives.

-El escritor español, Isaac Rosa, afirmó que a pesar de la situación que vive hoy España los escritores no han estado a la altura del momento. ¿Los escritores venezolanos han estado a la altura en estos 14 años?

-No sé. A los venezolanos nos cuesta, o nos está costando, ver al otro. Uno de los grandes problemas es que todos estamos seguros de que tenemos la razón. El escritor necesita, un poquito, la distancia para poder reflejar su momento. Pero, por otro lado, hoy más que nunca hay un movimiento de escritores venezolanos muy interesantes. Es innegable que nuestra realidad nos ha llevado a la necesidad de vernos, conocernos y estudiarnos como sociedad. Eso ha favorecido mucho la escritura. Al mismo tiempo las editoriales se están arriesgando a publicar literatura venezolana, cosa que antes no pasaba. Hoy, más que nunca, al lector venezolano le interesa leerse y sentirse reflejado. Tenemos muchas preguntas y andamos buscando muchas respuestas.

-En la novela negra el miedo es importante. ¿En esta colección, el miedo trasciende las páginas?

-Yo creo que sí. Sobre todo en la novela Me tiraste la hembra pa'l piso de María Isoliett Iglesias (periodista de El Universal). Es una novela bien importante para el momento del país. Todos tenemos miedo al secuestro exprés. Esta historia la tenía que hacer ella: una escritora que, además es periodista, podía explicar el secuestro de una participante al Miss Venezuela. Se va con los secuestrados y le explica al lector todo lo que pasa con la banda. Ahí hay mucho de nuestros miedos convertidos en novela.

-El argentino Mempo Giardinelli comentó: "No hay más salvación que la escritura". ¿La escritura salva?

-Es muy grande decir eso. Pero, sí, nos salva mucho a los escritores. Muchas veces es catarsis. Si yo no escribiera me volvería loca. Por algún lado tengo que drenar las cosas que me vienen a la cabeza.

-¿Se agotó la historia que cuenta en El aplauso va por dentro? ¿O la mujeres siguen con el objetivo de tener un hombre al lado?

-No. El aplauso... sigue ahí; para la suerte de Mimí y mía. Por otro lado, da como tristeza: 16 años, y todavía sigue vigente la soledad de Valeria. Mimí la sigue presentando todos los domingos, y se agota. El 9 de diciembre, por ejemplo, lo presentará en el Poliedro de Caracas. A precios solidarios: Bs. 20.

-La telenovela venezolanA no está pasando por un buen momento, comparado con su época dorada. ¿Por qué se llegó a esto?

-Por miles de motivos. Es un momento interesante porque, como dicen los japoneses, 'la palabra crisis también significa oportunidad'. Ahorita hay una montaña rusa: hay novelas que pegan mucho y otras que no enganchan. No hemos consolidado un bloque. Me parece que es un momento interesante, porque no hay certeza de que algo vaya o no a funcionar. Esto te permite sugerir cosas distintas. Las gerencias, hoy en día, están más abiertas que antes. No hay lugar en este momento para la soberbia. Nadie tiene la verdad del rating en sus manos. Las empresas habían dejado de invertir en tecnología y producción. Llegó un momento en el que no podíamos competir, por ejemplo, con México.

-Pero, ¿cómo se comparan nuestras historias, aún un poco rosa, con historias como las que está contando Colombia de Pablo Escobar?

-En las gerencias ahora se pueden proponer otro tipo de historias. Antes algo como Guerra de mujeres era una aventura aislada. Se volvía a lo rosado. En Venezuela había un supuesto libro, que nunca nadie lo ha visto, de normas y leyes de telenovelas. Pero los colombianos como que no se han comprado el libro (risas). Han hecho todo lo que supuestamente no se podía hacer.

-Entonces, ¿la telenovela venezolana perdió el riesgo?

-Ajá. Pero creo que hay un sacudón interesante. Válgame Dios, por ejemplo, fue una novela que me pidieron para las 2:00 de la tarde. No puedes arriesgarte a esa hora. Pero sí lo puedes hacer en la noche. Vamos a salir muy bien de este sacudón. Se están tumbando el montón de 'no'.

-¿La ley ha evitado el riesgo? ¿Los ha llevado a la autocensura?

-La autocensura es lo más grave: 'Eso no se dice, eso no se toca'. Hay mucho de eso también. Evidentemente en Colombia no pasa eso. Ahí están las novelas colombianas pasándose en otros canales y no pasa nada.

-¿Cómo lidiar con la mediocridad?

-Lo más importante es no permitirte ser mediocre en tu libreto. El escritor es la primera cámara. Si presentas un libreto impecable estás exponiendo unos estándares y un respeto. He tenido muchas suertes en las producciones que nos ha tocado trabajar. El venezolano no es bueno jugando en equipo. Somos buenos solistas. Salvo la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar.

Compartir
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Comentarios (1)
Por Marfa Alvez
21.11.2012
10:38 AM
A mi modo de ver es que las novelas de estos tiempos se han vuelto mediocres y creo que serian un buen medio para educar y retomar en los venezolanos las buenas costumbres el hablar mejor vestirse mejor (personajes en franelilla hablando MAL... BUENO EL REALISMO PERO NO TANTO...ya cans) es urgente retomar aquellas novelas como la Dama de Rosa que tenan claro una historia o la Señora de Crdenas que nos enganchaba o sea mostrar la realidad pero como las novelas brasileñas DE UNA MANERA BONITA Y que no deformen a nuestra sociedad ya bastante DEFORMADA por los distintos aconteceres de estos tiempos donde se retome lo bueno del venezolano su indiocincracia algo que se esta viendo en Colombia Buenas Maneras, Escenarios Bonitos, Color, Gente Arreglada, Buena Musicali acn.. que cree AUTOESTIMA recuerden que este es un pais novelero y le gusta copiar a sus personajes preferidos en otras palabras DEJAR EL RANCHO¡¡ YA ESTA BUENO¡ VAMOS A PARTICIPAR TODOS EN MEJORAR Y APORTAR en esa MEJORA¡
 
ESPACIO PUBLICITARIO
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
cerrar