ESPACIO PUBLICITARIO
CARACAS, martes 08 de mayo, 2012
 
|
compartir
|
EDICIÓN ANIVERSARIA | Nutrición

Pórtese bien, no coma cuentos

Para alimentarse sanamente, verifique si en su plato hay dos porciones de vegetales, una de proteínas y una de carbohidratos. En Venezuela, esto es sencillo de leer pero, al parecer, difícil de digerir

CONTENIDO RELACIONADO
PABLO BLANCO | EL UNIVERSAL
martes 8 de mayo de 2012



En este llamado "país de la belleza", el aspecto nutricional no escapa a las contradicciones: hombres y mujeres de estas tierras tienen fama de "vanidosos", de cuidadosos de su aspecto físico. No hay época del año (quizá a excepción del apetitoso diciembre) en la que no escuche hablar de "la dieta del momento" o del "gurú nutricional" de turno. Pero, paradójicamente, las cifras de sobrepeso y obesidad en la población van in crescendo, quizá tanto como la recurrencia de los "gorditos" a las soluciones mágicas, entiéndase costosas pastillas de dudosa procedencia, injustificados ayunos o repetidas visitas al quirófano para quitar -entre otras cosas-, el exceso de grasa.

Y aunque, según lo que afirman los nutricionistas clínicos, cada organismo precisa de una dieta distinta, existe una recomendación que podría tomarse como general y consiste en dividir su plato en cuatro partes: dos de vegetales, una de proteínas y una de carbohidratos. Puede sonar a juego pero no es en broma. No gratuitamente el Instituto Nacional de Nutrición divulga actualmente un instrumento informativo denominado El trompo de los alimentos, una manera gráfica y lúdica de explicar la clasificación de las comidas en beneficio del organismo; el conocido juguete criollo está dividido en cinco franjas distintas. La franja que está al tope y la más gruesa de la clasificación está coloreada en amarillo y contiene los granos, cereales, tubérculos y plátanos. Le sigue, en orden de importancia, y en color verde, la franja de las hortalizas y frutas; seguidamente, en azul, están identificados la leche, la carne y los huevos; luego, la franja gris contiene los azúcares, y en la última y más pequeña franja del trompo, de color anaranjado, se encuentran las grasas y los aceites vegetales. El "guaral del trompo" lo conforman el agua y la actividad física. "Cualquier instrumento nutricional es válido, llámese trompo o perinola", comenta el doctor Jesús Velásquez, médico internista, director de Docencia e Investigación de la Sociedad Científica Venezolana de Obesología, quien explica, en lenguaje sencillo, lo que significa una alimentación balanceada y quien recomienda que la dieta correcta de un adulto contenga lo siguiente:




Carbohidratos. Son los macronutrientes que conforman la fuente de energía para poder cumplir las funciones del día a día, como el movimiento, el trabajo y la vida misma. Se encuentran en su forma natural entre las frutas, vegetales, cereales, semillas y también en productos elaborados por la industria de alimentos como los diferentes tipos de harinas y azúcares.

Proteínas. Contenidas en los diferentes tipos de carnes, la leche y los huevos, que son importantes para mantener la estructura y plasticidad del cuerpo.

Grasas. Presentes principalmente en las carnes, vegetales, semillas, aceites, leche y sus derivados como la mantequilla. Tienen un doble rol: contribuyen con el aporte de calorías al organismo y ayudan a forjar la estructura corporal.

Oligoelementos o micronutrientes. Se les denomina así a elementos como el selenio, molibdeno, zinc y fósforo, presentes comúnmente en frutas, vegetales, carnes y leche. En pequeñas cantidades, contribuyen con diversas funciones del cuerpo.

Vitaminas y minerales. También se hallan en estos últimos renglones citados e igualmente contribuyen al funcionamiento correcto del organismo.

LAS CANTIDADES

Velásquez señala que no hay una ración dietética fija recomendada para cada grupo de alimentos, pero sí algunas porciones que sirven de referencia para un adulto. "En cuanto a los carbohidratos, diferentes autores coinciden en un rango recomendable de consumo que debe estar entre 45 y 60% del total de calorías ingeridas. Según la Food and Nutrition Board (instituto estadounidense especializado en el área), el porcentaje recomendado de macronutrientes a consumir ha bajado desde 1909 hasta el presente, de un 58% a un 47% en la dieta promedio actual. Estos rangos recomendados han demostrado un desarrollo, funcionamiento y mantenimiento corporal saludable".

Añade que "la falta de carbohidratos en la dieta puede llevar a cetosis (desnutrición), situación grave que puede acarrear la muerte, porque implica la utilización de las proteínas corporales como fuente de energía con la consecuente pérdida de masa muscular y visceral, la pérdida de sales importantes como el sodio y también la deshidratación, entre otros problemas".

En cuanto al consumo de proteínas, el especialista consultado cita que, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la ración de proteínas recomendable en un adulto debe ser de 0,75 gramos por kilogramo de peso al día. "Sin embargo, el rango de la ración proteica diaria debe estar basada en pruebas de estudios de equilibrio del nitrógeno en la persona. Las proteínas requeridas dependen también de su estatus corporal; su crecimiento, su desarrollo, su estado de salud y su grado de obesidad, en caso de que exista. Cuando la ingesta de proteínas llega a valores bajos críticos se establece una desnutrición proteica, desarrollándose edema o hinchazón general, hígado graso, problemas de la piel, deficiencia para defenderse de las infecciones, debilidad, cansancio, fatiga fácil, pérdida de vigor e interés. Los niños son más vulnerables a la falta de un aporte proteico adecuado".

En lo referente a la cantidad de vegetales a ingerir, Velásquez menciona que la recomendación general de diversos autores y de guías nutricionales es ingerir entre tres y cinco porciones diarias, incluyendo las frutas como parte de los vegetales, así como los frutos secos. "Los vegetales deberían ocupar la mitad de nuestro plato pues significan una fuente de carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y oligoelementos", presentes en pequeñas cantidades tales como el zinc, el potasio y el hierro que intervienen en el metabolismo del organismo para nutrir y mejorar el sistema inmunológico.

pblanco@luniversal.com

¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.