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CARACAS, lunes 07 de mayo, 2012
 
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EDICIÓN ANIVERSARIA | Los enemigos

Tras la lluvia viene la enfermedad

Las precipitaciones traen consigo grandes riesgos. Es habitual que tras prolongados períodos de lluvias, inundaciones y deslaves se disparen las cifras de personas con afecciones físicas y psicológicas

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BEATRIZ CRUZ SALAZAR | EL UNIVERSAL
lunes 7 de mayo de 2012



Somos vulnerables ante las lluvias. La tragedia de Vargas lo demostró. Centenares de personas fallecidas dejó el deslave más reciente de la historia venezolana, pero lo que pocos recuerdan -a menos que lo hayan vivido- son las enfermedades generadas por las inundaciones, la proliferación de insectos y roedores, además del impacto psicológico que tienen estas tragedias naturales.

La amenaza de la lluvia siempre está latente, y ahora más, pues según señalan los expertos, el calentamiento global ha incrementado la frecuencia con la que ocurren desastres naturales de este tipo. Si la advertencia está allí, lo único que queda es prepararse para las consecuencias.

De acuerdo con los epidemiólogos, después de prolongados períodos de lluvia, suele aumentar la morbilidad por enfermedades endémicas propias de la región. Las precipitaciones que afectaron la capital a finales del 2010 así lo demostraron. Según el Boletín Epidemiológico número 47 del Ministerio de Salud, la última semana de noviembre los casos de diarrea aumentaron 6,4%.

Las enfermedades transmitidas por vectores se deben seguir de cerca en casos de largos períodos de precipitaciones, según advierte la infectóloga Ana Carvajal. "Los cambios climáticos inciden en los vectores. El vector puede cambiar, se puede reproducir con más facilidad y puede hacerse hasta más virulento", señala la especialista.

El dengue y la malaria son enfermedades endémicas en nuestro territorio, por lo que resulta común que se incremente el número de personas afectadas por estas patologías transmitidas por vectores. El agua de lluvia estancada y el desbordamiento de los ríos favorece la proliferación de los mosquitos.

Precisamente, entre el 2009 y el 2010, Venezuela experimentó la epidemia de dengue más severa de la historia. En noviembre se contabilizaban 117 mil casos acumulados de personas afectadas por la enfermedad.

AGUA RIESGOSA

En las inundaciones hay que cuidar precisamente la calidad del líquido que consumen las personas, pues las enfermedades gastrointestinales transmitidas por el agua también suelen incrementarse.

Estos fenómenos naturales generan con frecuencia interrupciones en los sistemas de distribución del agua potable. Ante la escasez, son muchas las personas que se ponen en riesgo. Además, las fuentes de agua potable corren el peligro de contaminarse con aguas residuales y químicos.

En el informe preparado en diciembre de 2010, año en el que se produjeron centenares de damnificados por las lluvias, la Comisión de Epidemiología de la Red de Sociedades Científicas Médicas de Venezuela, advierte sobre la presencia de bacterias, parásitos y virus que viajan a través del agua contaminada.

La Red de Sociedades Científicas señala que el rotavirus es el agente etiológico más frecuente en niños, aún durante las inundaciones. Agrega que la Escherichia coli enterotoxigénica, Shigella, Salmonella y Vibrio cholerae también se pueden presentar en casos de desastres naturales.

Carvajal, miembro de la Red de Sociedades Científicas, recuerda que en ciudades como Caracas, que enfrentan problemas con la recolección de basura, los riesgos de infección y enfermedades son más altos en las inundaciones.

Los brotes de leptospirosis también son frecuentes cuando aumenta el nivel del agua. Algunos roedores pueden sufrir ahogamiento, pero otros pueden salir de sus madrigueras en búsqueda de alimentos. En ese caso el agua se puede contaminar con leptospiras patógenas, presentes en la orina de las ratas, otros roedores, ganados y pequeños mamíferos.

Históricamente, en Venezuela, según advierte la Red de Sociedades Científicas, se han identificado brotes de leptospirosis humana después de eventos naturales como el deslave de 1999 y tras las inundaciones del 2005. También, en diciembre del 2010, se identificaron varios casos de personas infectadas con esta enfermedad.

Aunque es más difícil establecer la relación, la contaminación química del agua y de los alimentos también supone un riesgo asociado a las lluvias torrenciales, deslaves e inundaciones. La contaminación con químicos se debe sospechar cuando los cultivos quedan bajo las aguas.

OTROS EFECTOS

Las lesiones en la piel también son frecuentes en estos casos. El contacto permanente de la piel con la humedad puede generar dermatitis. Carvajal agrega que las personas con heridas abiertas y que no reciban oportunamente la vacuna, pueden contraer tétanos.

Las enfermedades respiratorias también deben ser tomadas en cuenta en estos casos. Las defensas suelen bajar, las personas están expuestas a temperaturas inferiores a lo habitual y muchas veces se complican con bacterias, que terminan generando casos de neumonía.

Carvajal agrega que en situaciones de desastre resulta fundamental garantizar el tratamiento de personas con enfermedades crónicas. Aquellos que sufren de diabetes, cardiopatías, hipertensión y enfermedades renales pueden presentar descompensación o agravamiento de su condición en vista de que no pueden acceder oportunamente a sus medicamentos o como consecuencia del estrés generado por vivir una tragedia.

Los efectos psicológicos, muchas veces son desestimados. En estas condiciones los afectados deben afrontar el duelo por muerte de familiares y amigos cercanos, pueden sufrir alteraciones emocionales, depresiones y ansiedad, así como pueden desarrollar síndrome de estrés postraumático.

Problemas y condiciones sociales preexistentes como la pobreza extrema, discriminación, trastornos mentales y adicciones a sustancias, el alcohol o las drogas se pueden incrementar. El traslado de grandes cantidades de personas a refugios también potencia el riesgo a desarrollar enfermedades y problemas psicológicos por el hacinamiento y la escasa higiene.

bcruz@eluniversal.com

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Comentarios (1)
Por maximiliano nessoor
07.05.2012
4:13 PM
De acuerdo con el articulo,y muy interesante para la poblacion en general.Sugiero pasarlo en TV.Pero lo que me preocupa son las lluvias en oriente por las contaminaciones petroleras de los rios,y el hecho que PDVSA no recogio todo el petroleo que contamino,No solo las orillas de los rios,sino tambien los arboles,arbustos y demas troncos y ramas,que con las lluvias y en oriente. eso ocurre todo los dias de mayo a octubre y esa agua contaminada puede llegar a Maturin y sus alrededores,asi como a las aldeas cerca de dicho rios.