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CARACAS, lunes 07 de mayo, 2012
 
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Del placer a la necesidad

No todo el que consume drogas o alcohol será adicto. Pero está en riesgo. Unos lo superan, otros no. Y cada vez la exposición al peligro se hace a edad más temprana: la puerta se abre con el primer trago

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OSCAR MEDINA | EL UNIVERSAL
lunes 7 de mayo de 2012



Cualquier miembro de Alcohólicos Anónimos que haya afrontado su problema con entereza y constancia podría decirlo: "No estamos contra el alcohol ni contra las personas que beben. Nos gustaría poder beber como ustedes y disfrutarlo como ustedes. Pero no podemos. Tenemos una enfermedad que se llama alcoholismo. Y no se cura".

El alcohólico, de hecho, asume que será un adicto durante toda su vida: su lucha por no consumir alcohol es cada día. Un día a la vez.

El Informe sobre el Consumo de Drogas en Las Américas 2011, presentado a principios de año por la Organización de Estados Americanos, ubica al alcohol como la droga -lícita- más utilizada en la región.

Con la advertencia de que la mayoría de los consumidores adultos de alcohol no sufren consecuencias negativas, el informe cita cifras de la Organización Mundial de la Salud que afirman que el alcohol está involucrado en 1,8 millones de muertes cada año en el mundo. Especialmente por accidentes y lesiones.

Los datos recopilados por la OEA revelan que en los países con menor prevalencia en consumo de alcohol, 1 de cada 10 estudiantes consumió alcohol al menos una vez durante el mes en que se hizo la encuesta. La marihuana y la cocaína siguen en el ranking mundial.

Para Hernán Matute, coordinador de la Cátedra Libre Antidrogas del Instituto Pedagógico de Caracas (Cliad), la situación en Venezuela refleja el diagnóstico sobre el continente. Incluso en el hecho de que el alcohol hoy sea considerado el mayor de los riesgos, algo que incluso modificó la orientación de las actividades de la Cliad que hasta hace algunos años se ocupaba más de la prevención en el campo de las drogas ilícitas.

En un estudio cualitativo hecho en 2012 por la Cliad entre estudiantes de diversas zonas de Caracas, se encontró que entre alumnos de 8 a 11 años 64% afirmaron haber consumido alcohol al menos en una oportunidad. 51% dijeron que lo había hecho más de una vez. De estos, 27% aseguraron que habían tomado más de tres veces entre enero y marzo de 2012 y 46% identificaron haber experimentado síntomas de ebriedad.

"Los muchachos tienen la percepción de que el alcohol es cero riesgos", advierte Matute: "Y la verdad es que su consumo sí tiene consecuencias y deben saberlo, deben conocer lo que le hace al organismo y aprender a ser responsables".

No se trata de un asunto de moral desbordada. La preocupación de Matute, en el contexto de una sociedad permisiva es clara: "El alcohol es una droga lícita que actúa como lubricante para el paso a drogas ilícitas. Los expertos mexicanos lo califican de droga portera, porque abre las puertas a otras sustancias".

UNOS SÍ, OTROS NO

"Cerca de 80% de la población venezolana toma alcohol", apunta Pedro Delgado, psiquiatra experto en el tema, de la Fundación Humanamente: "Claro, no todos los que toman son alcohólicos. El alcoholismo como enfermedad se ubica aproximadamente en 10% de la población adulta".

En materia de adicciones, Delgado identifica al alcohol y al cigarrillo en el tope de la problemática en materia de productos lícitos. Y un poco escondida, la adicción a fármacos.

"Son las drogas legales, desde el punto de vista de la salud, las que más nos deberían preocupar", dice. En cuanto a las ilícitas, Venezuela repite el patrón global: marihuana, cocaína y heroína.

Pero, ¿por qué se llega a la adicción? "No hay causas específicas", aclara Ana Herrera, psiquiatra miembro de Proyecto Redes: "Hablamos de factores de riesgo".

Herrera se refiere a elementos que van desde aspectos familiares hasta biológicos y del medio que rodea al individuo. Por ejemplo: grupo familiar desestructurado, ausencia de valores, predisposición a la adicción, disponibilidad de acceso a las drogas o sustancias e influencia de grupos sociales.

"Se habla de vulnerabilidad biológica en casos de hijos de adictos, por ejemplo", explica Herrera: "Y no se pueden dejar de lado factores psicológicos como inestabilidad emocional, duelos por pérdidas, depresión, que pueden ser razones para comenzar un proceso".

El psiquiatra Delgado puntualiza: "Para que se desarrolle esta patología el individuo puede tener lo que se conoce como vulnerabilidad genética, estar en un ambiente que facilite el consumo de drogas o sustancias y también podría haber razones psicológicas que le empujen al consumo".

Por ejemplo: "Si la persona tiene problemas severos para dormir, podría correr riesgo de adicción a los fármacos", ilustra Delgado: "Si es ansiosa, podría recurrir a los cigarrillos y al alcohol. Y si en casa papá y mamá beben todos los días, el niño o el joven lo verán de lo más normal".

El efecto de la presión social en los jóvenes es muy citado. Pero, ¿es tan determinante como se cree? "No lo es por sí solo", dice Herrera: "Pero es un factor de riesgo importante. Si hablamos de un muchacho con valores y una personalidad bien construida, no necesariamente consumirá drogas por presión. Pero en adolescentes con familias desestructuradas o que viven en medios donde se ensalzan antivalores con respecto a las drogas y el alcohol, la historia será otra".

Para empezar a entender quién es un adicto hay que tener algunos puntos muy claros: "En términos de salud todo tipo de sustancia implica un riesgo", explica Delgado: "Pero no todo el que las usa es un adicto. Está en riesgo, sí, pero no es un adicto".

Herrera señala la existencia de dos condiciones clave para hablar de adicción.

Una es que el usuario de drogas o cualquier sustancia con potencial adictivo -o incluso si hablamos de juego y otras actividades- haya estado expuesto a ellas durante tiempo prolongado y que experimente la necesidad de aumentar tanto el tiempo como la cantidad de droga. Eso, por haber desarrollado tolerancia. Y la segunda, "que cuando suspende el consumo se desarrollan síntomas de abstinencia". En este caso, hay que buscar ayuda.

ommedina@eluniversal.com

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