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Sergio Giralt
"La lucha es por la vida"
Los pacientes son los héroes de este oncólogo, coordinador médico del Departamento de Trasplante de Sangre y Médula Ósea del hospital M.D. Anderson de Houston
El oncólogo Sergio Giralt es padre de tres hijos, pero ninguno de ellos quiere seguir sus pasos en la Medicina, profesión que ejerce en Houston (Cortesía Sergio Giralt)
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MARIÁNGELA LANDO BIORD 
EL UNIVERSAL

"La lucha no es contra la enfermedad. La lucha es por la vida". Así define su trabajo como oncólogo Sergio Giralt, especialista en trasplantes de médula ósea del hospital M.D. Anderson de Houston, Texas (EEUU).

De 49 años, casado y padre de tres hijos, confiesa que a los 14 ya sabía que quería ser médico. Sin embargo, no fue sino cuando estudiaba Medicina en a Universidad Central de Venezuela cuando supo que su vocación estaba en la Oncología.

-¿Por qué pasó de la Psiquiatría a la Oncología?

-Porque durante el período de formación médica pensé que podía ayudar más y a más gente tratando cáncer que problemas psiquiátricos.

-¿Pero por qué una rama tan dura de la Medicina?

-Esto es un llamado. Uno busca la rama en la que uno siente que puede llenar un vacío. El tratamiento oncológico es algo que yo puedo hacer y hace falta.

-¿Qué siente usted cuando tiene un paciente en remisión?

--Uno tiene que reconocer que la realidad es que la mayoría de los pacientes se mueren. Todos nos morimos.  La vida es una enfermedad incurable.  La meta de uno como médico no es hacer que la gente viva para siempre. La meta del médico es darle a la gente la mayor cantidad de vida con la mejor calidad de vida y el mínimo sufrimiento posible. La idea es que el tiempo que Dios tenga dispuesto sea lo más largo posible con la mejor calidad. Mi esquema personal es que la lucha no es contra la enfermedad, la lucha es por la vida.

-¿Dónde comenzó usted a ejercer su carrera, en Venezuela o en EEUU?

-Yo comencé en la Facultad de Medicina de la UCV en 1977.  Me gradué en 1984 e hice mi internado rotatorio y mi postgrado en el Hospital Universitario de Caracas. Luego vine a hacer la especialidad aquí (en Estados Unidos). En Cincinatti cursé la especialidad de Medicina Interna y en el MD Anderson de Houston la subespecialidad de Hematología, Oncología y Trasplante de médula ósea. Estoy aquí desde 1984.

-¿Qué trabas enfrenta al trabajar en uno de los hospitales más prestigiosos de Estados Unidos?

-Aunque uno se formó y se educó aquí, uno sigue siendo extranjero. Eso no es un obstáculo infranqueable, pero existe. El precio que uno tiene que pagar por ser miembro del club es un poco más alto que el precio que están pagando todos los demás. Una segunda barrera es vivir lejos de la familia. Una tercera barrera es que cuando uno hace un camino profesional, ese camino está cerrándole a uno otros caminos profesionales. Al momento que uno decide hacer una subespecialidad como la de trasplante de médula ósea, uno reconoce que poco a poco se va haciendo cada vez más especialista, y es más difícil volver a la generalidad.

-¿Cómo se relaciona con sus alumnos?

-Mi primera generación de pupilos ahora son mis colegas, son gente que ha llegado a niveles profesionales importantes, son investigadores, y uno lo reconoce.

-¿Ha cambiado la televisión la imagen de los médicos?

-Bueno, todavía nadie me ha confundido con George Clooney. Los pacientes tienen fuerza sobrehumana. Ellos son los verdaderos héroes por dedicarse 24 horas al día, siete días a la semana, a vencer ese obs-táculo que se les ha puesto en la vida, más que nada por el amor que le tienen a la vida y a la gente que los rodea. Y eso no es fácil. La lucha por sobrevivir es una de las luchas más difíciles que yo he visto. La fuerza del amor  y el deseo de seguir adelante a veces hace la diferencia.


UNA VIDA DEDICADA AL ESTUDIO DE LAS CIENCIAS
Rafael González Rincones fue, sin duda alguna, un hombre de ciencias y sus aportes e investigaciones en áreas como la biología, la anatomía y la psiquiatría así lo demuestran. González Rincones nació en 1885 en la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira, donde desde muy pequeño desarrolló su curiosidad por la naturaleza. El interés por conocer todo sobre el cuerpo humano le abrió las puertas de la Universidad Central de Venezuela, donde obtiene el título de doctor en Ciencias Médicas en 1906. Luego viajó a París, donde entra en contacto con el Museo de Historia Natural, el Instituto Pasteur y el Laboratorio Colonial, con los que inicia una serie de trabajos de investigación científica cuyos resultados muestra en los más de 180 libros que escribió en vida. En 1934 fue elegido Individuo de Número de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, por su trabajo Parasitosis vegetal, correspondiéndole el Sillón II. Fue el primer venezolano en lograr un premio internacional como psiquiatra.         
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Comentarios
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Jessica Alexander
20.05.2008 | 1:19 PM
Tuve la oportunidad de conocer al Doctor Giralt hace 10 años cuando viajamos a Houston para que uno de mis hermanos recibiera un transplante de células hematopoyéticas y puedo dar fe de la calidad humana, el carisma, el conocimiento y el don de gente de este prestigioso doctor. Me alegré muchísimo encontrarme este artículo en la red porque a pesar de que mi hermano no está con nosotros, el doctor Giralt dejó huellas muy positivas en nuestra familia.
 
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EL PROTAGONISTA
José Guevara

Acorralar al cáncer ha sido la tarea diaria de este venezolano, que no cree en los milagros pero sí en el esfuerzo constante que ha sabido aplicar durante años en la búsqueda de una vacuna contra el cáncer.

Este médico,  graduado en Medicina Interna en la UCV, doctor en Filosofía y especialista en Inmunología en la Universidad de Londres, es hoy en día el director del programa de vacuna contra el cáncer en la Universidad de Chicago y profesor de Cirugía de ese centro. Además es miembro de seis sociedades, cuatro fundaciones y ha participado en 16 publicaciones, tres patentes científicas, 23 conferencias y congresos en Estados Unidos y Europa.

Sin embargo, toda esa trayectoria -que además contiene una especialidad en diversos niveles en el Memorial Sloan Kettering Cáncer Center de Nueva York- no ha sido capaz de impulsarlo a dejar de ser un hombre familiar, sencillo y humano. Particularmente la familia posee un gran valor para él; asegura que es lo que lo hace disfrutar de la vida y lo motiva a enfrentar la dificultad de la ciencia.

Fue, gracias a la complejidad del cáncer y el tener que buscar respuestas más allá de lo que se sabe hasta ahora, que se interesó en la investigación de la enfermedad. Utilizando modelos de animales logró desarrollar diferentes tipos de vacunas, que permiten tratar animales con cáncer de la piel. A diferencia de otras vacunas, éstas no están diseñadas para prevenir la enfermedad, sino para tratarla.

Después de haber dado ese paso inicial, se ha dedicado a entender los diferentes mecanismos que controlan la respuesta generada por la vacuna. Espera en un futuro identificar ciertos puntos en los cuales se pueda intervenir para luego obtener la inmunidad contra el cáncer a largo plazo y llevar el prodigio a las personas que sufren esa enfermedad.

Está consciente de que en la investigación médica se puede pasar toda la vida buscando nuevas terapias sin garantías de encontrarlas, pero también está seguro de que esa búsqueda tiene un gran valor científico al dar la oportunidad a otros investigadores de aprender y seguir explorando por otros caminos. Y es precisamente ese aporte de la investigación lo que representa para Guevara su sentido de la trascendencia. No desestima cualquier contribución que le arranque la vida a lo que considera uno de los peores flagelos que azota a la humanidad, el cáncer.

Es un optimista sin remedio, para quien la ciencia no tiene horario porque constantemente está pensando cómo resolver preguntas de valor científico que ayuden a darle a la humanidad una mejor vida, esa vida que es su pasión porque en ella se encuentran: su familia, sus padres, sus amigos, los recuerdos y, por sobre todas esas cosas, sus dos hijos. Nancy Velasco

 EL LEGADO
En la nutrición

José María Bengoa. Fundador del Instituto Nacional de Nutrición, de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UCV, de la Fundación Cavendes, del Programa de Alimentos Estratégicos (Proal), de la Fundación Polar y del Consejo Nacional de Alimentación, además de profesor fundador de la Maestría de Planificación Alimentaria y Nutricional de la UCV.

Nació en Bilbao, España. Egresó de la Universidad de Valladolid, pero fue, al llegar a Venezuela para iniciar sus trabajos como médico rural en Sanare, estado Lara, y ver a los niños desnutridos que inició sus investigaciones relacionados con la materia. Fue asesor Interregional y jefe del Departamento de Nutrición de la Organización Mundial de la Salud.

 LOS PIONEROS
Por el deporte

Bruno Burger. Se desempeña como médico cirujano y director médico de la Comisión Deportiva del Touring y Automóvil Club de Venezuela desde 1994. Se ha destacado además como miembro titular de la Comisión Médica de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) para la Fórmula 1, desde 1995. También es miembro titular de la Comisión Médica de la Nacam-FIA desde el año 1994.

Germán Medina. Destacado traumatólogo egresado de la Universidad Central de Venezuela, donde es profesor titular. Entre sus pacientes figuran grandeligas como Baudilio Díaz, Antonio Armas, Magglio Ordóñez y Alex Cabrera, entre otros. Es asesor médico de los Atléticos de Oakland y los Padres de San Diego.