El arte de la ciencia... de crear conocimiento, es su mayor pasión. Su descubrimiento sobre la bomba de calcio junto a otras investigaciones lo ubicaron como referente obligado en el mundo académico y le dieron prestigio internacional. Se graduó de médico cirujano en la Universidad Central de Venezuela en 1967. Posteriormente se desempeñó como becario externo del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), en el Departamento de Biofísica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard y luego en el Departamento de Fisiología de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, ambas en EEUU. Su descubrimiento sobre la bomba de calcio lo logró gracias a la identificación de un sistema de transporte del calcio localizado en la membrana celular de todas las células excitables, como las neuronas y las células cardíacas, capaz de mantener muy bajos los niveles de calcio en su interior. Este sistema funciona paralelamente al intercambiador sodio/calcio, el cual, se creía hasta ese entonces, era el único sistema de regulación del calcio en la célula.
Gracias a descubrimientos de este tipo, empresas privadas han podido emplear tales conocimientos en el desarrollo de productos que ayuden a combatir ciertos padecimientos cardíacos, mediante la inhibición del intercambiador sodio/calcio. "Así lograron descubrir los betabloqueadores, que son inhibidores de los canales de calcio, para combatir la hipertensión arterial ", comentó Di Polo en una entrevista para www.caibco.ucv.ve.
Pero este Premio Nacional de Ciencias (que obtuvo en 2000) no sólo dedica su vida al área de la investigación y experimentación, también sabe disfrutar de la música y de la vida marina. Toca piano y saxofón al menos dos horas al día porque asegura que es una de las cosas más agradables para él. Igualmente le dedica su tiempo al mar. Cada quince días visita Puerto La Cruz, para salir con su lancha. Le encanta el windsurf y el submarinismo.
Le llaman el Calamar, pero no porque sea su plato preferido a la orilla del mar, sino por su entrega al estudio de la célula nerviosa de ese animal. Este caraqueño, docente del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y de la UCV, que ha impartido clases de pregrado, posgrado y profesor visitante en la Universidad de Rockefeller, Estados Unidos, definitivamente ama su país. Aseguró para caibco.ucv que no duda en preferir a Venezuela como lugar para trabajar e investigar. "Siempre me ha gustado hacer las cosas en Venezuela porque es el derecho de uno: el estar aquí y formar gente aquí, aun cuando es triplemente más difícil. Tú vas al exterior y es mucho más fácil, tienes oportunidad de publicar tres veces más. Pero cuando tú haces un descubrimiento aquí y lo publicas acá da mucho más placer". Nancy Velasco
Su fundación. El 9 de febrero de 1959 se crea el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Su naturaleza fue desde el principio multidisciplinaria con secciones de Biología, Medicina, Física, Química y Matemáticas siendo su finalidad la investigación fundamental y aplicada en esas ramas.
Referencia mundial. Gracias a sus múltiples
hallazgos, aportes y publicaciones el IVIC es hoy en día
uno de los principales entes impulsores del desarrollo científico
y tecnológico de Suramérica y se ha convertido además
en una importante referencia mundial en diferentes áreas
de investigación. El fruto de sus discernimientos está
destinado a mejorar la calidad de vida de los venezolanos
y el mundo.