Durante siglos, uno de los mayores temores de la humanidad ha sido la muerte. Sin embargo, en el mundo hay personas que luchan contra ella y tienen la misión de salvar la existencia de miles. Uno de ellos, es el cardiólogo venezolano y presidente del Hospital de Clínicas Caracas, Alexis Bello, quien por más de 40 años ha tenido el objetivo de "rescatar de la muerte" a sus pacientes. Humilde, gentil y fanático confeso del Maratón de Nueva York, Bello describe la realidad del país con un lema: "un pueblo enfermo no tolera la pobreza".
Con más de 5.000 cirugías cardíacas realizadas, un Premio Nacional de Medicina (1984) y ocho de Cirugía (entre 1977 y 1999) en sus vitrinas, Bello es uno de los médicos más respetados, admirados y reconocidos del mundo, no en vano es el segundo venezolano y el quinto latinoamericano en ser miembro activo de la AATS (American Association for Thoracic Surgery).
"Mi mayor reto ha sido lidiar con la muerte. Mi vida se ha convertido en una lucha tenaz contra ella. Afortunadamente, en la mayoría de los casos he sido exitoso y mi mayor recompensa ha sido conocer la humildad del ser humano. Su sufrimiento me ha hecho entender más su naturaleza", dijo Bello.
En todas las operaciones hay un riesgo, y Bello no escapa de él. "Con lo peor que he tenido que combatir es con la miseria humana. Es difícil ver a cientos de venezolanos llorando porque perdieron a un familiar. A veces, cuando llego a mi casa después de una intervención quirúrgica me pregunto: ¿habré hecho lo correcto en el quirófano? Entender a la muerte es algo muy difícil", expresó.
Gracias a la inversión del sector privado de la medicina, Bello siempre ha contado con los instrumentos quirúrgicos más avanzados del mundo. "La medicina en el país es una de las más avanzadas de Latinoamérica. Sólo Brasil y Chile nos superan. En el Hospital de Clínicas Caracas tenemos el equipo más moderno en radioterapia denominado Trilogy. También contamos con el primer láser de corazón de Latinoamérica, con al artefacto más sofisticado para el diagnóstico de cáncer (el PeT-CT) y con los dos únicos robots Da vinci para cirugía, los cuales pueden girar sus brazos en 360 grados y realizar intervenciones no invasivas con una precisión casi perfecta. Lo único malo es que estos avances no pueden llegar a las clases sociales más desposeídas".
Después de 40 años de experiencia, Bello sabe cuál es la enfermedad que mayor incidencia tiene en el pueblo venezolano. "Las enfermedades cardíacas son el mal principal en el país. Sin embargo, la pobreza también se ha convertido en una plaga. Cada 20 minutos muere un venezolano por problemas cardíacos, pero ¿cuántos morirán de hambre?", finalizó. Luiscarlos González
Precursor. Rafael Rangel es considerado el padre de la parasitología y el bioanálisis en Venezuela. Fue asistente del doctor José Gregorio Hernández, de quien aprendió técnicas de microbiología, y fue director del Laboratorio del hospital Vargas.
Sus aportes. Rangel escribió su nombre
en la historia de la ciencia después de desentrañar
la causa de "la peste boba", una enfermedad que afecta a los
caballos. Rangel describió una nueva variedad del trypanosoma
evansi, a la que bautizó como trypanosoma venezuelense,
un organismo microscópico que figura en todos los libros
y centros mundiales dedicados al estudio de los protozoarios,
entre ellos la Biblioteca Nacional de Medicina y el Instituto
Nacional de la Salud de EEUU.