EL DESTINO ESTABA TRAZADO para el barquisimetano José Arión Linárez. Las notas de su fagot -el instrumento que lo sedujo de niño- han sido premiadas en Venezuela, Estados Unidos, Alemania, Chile y Brasil. Formado en las filas de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela, representa la excelencia musical venezolana en la Orquesta Sinfónica del Estado de São Paulo (Osesp).
A los doce años comenzó su formación en la Escuela de Música Blanca Estrella de Mescoli. Recuerda: "A los 14 me inicié en el fagot por iniciativa propia, porque me gustó el sonido del instrumento. Nunca lo había visto, sólo había escuchado cómo sonaba a través de las paredes y de las puertas porque, generalmente, cuando estudiaba mandolina, había clases de fagot. Un día abrí la puerta por curiosidad y vi el instrumento. Era enorme. Cuando comencé a tocar, el fagot era más alto que yo". "Mi primer profesor fue Ramón Merchán, fagotista de la Orquesta Sinfónica de Lara. Conforme me fui desenvolviendo con el fagot pasé a formar parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil, núcleo de San Felipe.
Su vocación y una conversación con un amigo, Oliver Briceño, -también músico- a los 18 años, hicieron que tomara la decisión de concursar para formar parte de la Orquesta Sinfónica de Mérida. De la capital andina viajaba a Caracas, dos o tres veces al mes, para recibir clases en el Conservatorio Simón Bolívar con el profesor Omar Ascanio, solista de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar. Al año pasó a formar parte de la plantilla de músicos de la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho, bajo la batuta de Rodolfo Saglimbeni.
En una "master class" ofrecida por la Orquesta Sinfónica de Pittsburgh en Caracas, organizada por la Fundación Mozarteum, conoció a la profesora Nancy Goeres, solista de fagot, quien lo invitó a estudiar, en 1994, en la Universidad Carnegie Mellon, de Pittsburgh. En julio de 1999 se gradúo y volvió a Venezuela. La falta de oportunidades para desarrollarse profesionalmente lo llevó a postularse en la Orquesta Sinfónica de Chile.
" Yo quería tocar y desarrollarme dentro de una orquesta, fue por esa razón que no me quedé en Venezuela. Pude quedarme en Estados Unidos, pero Chile me ofrecía mejores oportunidades". Allí trabajó y ahorró para comprarse su propio instrumento. En 4 años no pudo volver a Venezuela.
Buscando mayores desafíos entró a la Osesp. "Una orquesta muy buena. Me llama la atención su programación, intensa temporada, giras nacionales e internacionales y grabaciones anuales. Una orquesta que me exige mejorar. El repertorio se hace acá más desafiante". Yasmín Monsalve
Billo's. Invitado de postín en las fiestas de carnaval de la isla de Tenerife, el segundo más visitado, después de Río de Janeiro, en el mundo. En la edición de 1987, en una actuación en la que combinaba cartelera con Celia Cruz, lograron la presencia de más de 250 mil personas, la mayor cifra de asistencia en la llamada Plaza España. El registro está asentado en el libro Guinness de los Récords.
Los Melódicos. La Orquesta que impone el ritmo en Venezuela ha hecho suyo el carnaval de Tenerife, donde desata pasiones por su cadencia y tropicalidad.
Oscar D'León. El Sonero del Mundo ha
sido otro de los triunfadores en las fiestas carnestolendas
de las islas.