Folklore Heavy es el nombre que dio el guitarrista Aquiles Báez, al estilo musical con que se ha ganado el respeto de intérpretes, las alabanzas de la crítica y la admiración del público, tanto dentro como fuera del país.
El término era una broma de Báez, quien cansado de que lo tildaran al mismo tiempo de folclórico, académico, popular y ácido decidió crear una denominación que explicara en dos palabras la jerga de la música que habla su guitarra.
El idilio de Báez con su instrumento nació en el número 22 de la calle Sucre, en Coro. En esa casa azul, con más de 150 años de historia, aprendió a tocar cuatro junto a sus hermanos, Gustavo y Julio. A los 11 años decidió que sería músico, así que aprendió a tocar la viola, la mandolina y la percusión.
Luego, el músico cambió las caimaneras de beisbol y la recolección de cangrejos en las playas de Falcón, por las aulas del conservatorio Simón Bolívar de Caracas. En la capital, combinó la instrucción clásica del Conservatorio con lo que aprendió tocando Guataca y otros géneros populares en algunos locales nocturnos.
A los 32 años se marchó a Estados Unidos para cursar estudios en la Berklee College of Music y el New England Conservatory.
Báez sentía que le faltaba aprender así que buscó a maestros como: Leo Brouwer, Alfonso Montes, Luis Zea o Mick Goodrick.
El trabajo del venezolano incluye siete discos en solitario; grabaciones y conciertos con artistas como Danilo Pérez, Paquito de Rivera, John Patitucci y Oscar Stagnaro; además de los arreglos para unos 15 cortometrajes y películas.
El guitarrista también ha compartido con jóvenes talentos, tanto como profesor en Berklee College of Music -labor que dejó recientemente- como en los escenarios y estudios venezolanos.
Sobre los músicos del país, Báez comentó ena un entrevista dada a El Universal: "Hay que darles más apoyo, hay todavía mucho trecho por recorrer, y siento que el talento en Venezuela es como un diamante en bruto que hay que pulir, y eso se consigue encontrando presentaciones y dándole oportunidad a estos chicos".
Quienes conocen a Báez aseguran que si bien es un músico brillante, es aún mejor persona. En un documental sobre el guitarrista, dirigido por Gian Piero Ciammariconi y Veramarja Correa, sus amigos lo describen como una persona generosa, bondadosa, sencilla, humilde, que hace gala de un gran sentido del humor y que disfruta mucho de compartir con sus amistades.
Aunque vive actualmente en Nueva York, el músico no pierde la oportunidad de regresar, al menos, una vez al año a Venezuela, para compartir con su familia, sus amigos y recargarse de los colores y las luces tropicales que inspiran sus composiciones.