Entrega, dedicación y pasión son las premisas que rigen la vida de la directora venezolana que la han llevado a destacarse en el mundo de la música clásica. Comenzó a los 15 años con estudios de oboe en el Conservatorio de la Orquesta Juvenil de Venezuela y un tiempo después obtuvo el título de Licenciada en Música (mención Dirección de Orquesta) en el Instituto Universitario de Estudios Musicales (Iudem), lo que la convirtió en la primera venezolana en obtener dicho título. Posteriormente, agregó a su currículum la dirección musical de la Orquesta Sinfónica de Falcón durante dos años. En 1995 viajó a Londres para continuar sus estudios en el Royal College of Music, gracias al auspicio de la Fundación Calcaño. Ahí se destaca en sus estudios y a los dos años recibe el premio RCM Opera Conducting Junior Fellowship, ganando así una pasantía en la especialización de Dirección de ópera. Después de ello su carrera ha estado llena de experiencias alrededor del mundo.
Ha trabajado en la Orquesta Sinfónica de Venezuela, Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, Orquesta Filarmónica Nacional, Scottish Chamber Orchestra, Paragon Ensemble y Royal Oman Symphony Orchestra. Además recibió de la Elgar Society, el premio Elgar 2007 a la mejor interpretación de una obra del compositor Edward Elgar.
Tras la interpretación de la Segunda Sinfonía que
realizó con la Huddersfield Philharmonic Orchestra obtuvo
el título de embajadora de la música de Elgar. También
consiguió el segundo premio en la Maazel-Vilar Conductor's
Competition en Nueva York en el 2002, galardón que llegó
a su vida en un momento lleno de dudas. "Esto te da mayor
confianza en ti mismo, en que puedes hacerlo. Te das cuenta
que sí puedes hacerlo, que es cuestión de encerrarme
en mi casa y estudiar, como un ratón de biblioteca. Tanto
cambié que el hecho de haber quedado en la competencia
me hizo sentir esto y me hizo seguir adelante", aseguró
Bassa para BBC Mundo. El premio la impulsó a seguir con
otros proyectos como viajar a Bombay (India) para dirigir
la Bombay Chamber Orchestra, donde le atrajo la pasión
de los músicos, elemento que asegura es lo primero que
pide. "Y no solamente pasión al momento de tocar su instrumento
sino que me demuestre que ama a la música y que está
allí por y para la música [...] eso es lo que yo
pido: entrega total a la música, a la musa", explicó
a BBC. Aunque la directora es actualmente titular de tres
orquestas de Inglaterra: Huddersfield Philharmonic Orchestra,
Haffner Orchestra y Hallam Sinfonia, eso no le impide continuar
avanzando en su carrera y seguir soñando. Una muestra
de ello son los estudios de maestría que cursa actualmente
en la Universidad de Huddersfield y el hecho de que no desestima
dirigir algún día la Filarmónica de Berlín.
José Luis Rodríguez. El cantante venezolano dio uno de los conciertos más impactantes que se recuerden en la Quinta Vergara. Fue en el año 1981, y aún Rodríguez sigue siendo objeto de culto en la nación austral. Inmortal es su frase "Gracias Chile".
Kiara. La cantante larense fue jurado del festival en la edición del año 2006.
María Edilia. La tachirense se llevó la "gaviota de plata" como premio a la mejor intérpete, también en la edición internacional de 2006.
Franco de Vita. Brilló como invitado
especial en la última edición del evento. El criollo
"domó" al exigente público chileno.
Graciela Naranjo. Se le llamó Señora Bolero. Nació en la Navidad de 1916. Debutó a los 15 y desde entonces su voz enamoró a miles de seguidores. Cantó con la agrupación cubana Anacaona, sólo de mujeres y fue voz elogiada de éxitos inmortales de Agustín Lara. Murió en 2001, en vísperas de Semana Santa.
Canelita Medina. Desde el año
1957 la portentosa voz de esta guaireña suena por Venezuela
y el mundo. En más de 50 años de carrera ha alternado
con varias leyendas de la música como la Orquesta Aragón,
La Sonora Matancera, El Gran Combo de Puerto Rico, Los Hermanos
Lebrón, Las Estrellas de Fania, Richie Ray y Bobby Cruz,
La Sonora Ponceña, Johnny Pacheco, Celia Cruz y José
Mangual Jr.