Se fue de Venezuela en 1997, y quisiera que sus hijos, marcados por el entorno internacional, conocieran la venezolanidad (Cortesía Thaddeus Thomson)
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Thaddeus Thomson
Un hombre del oro negro
Se encontró con la industria petrolera casi por accidente. Construye ahí una exitosa carrera, que lo ha hecho tan valioso e internacional como el codiciado oro negro
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LETICIA BERRIZBEITIA
EL UNIVERSAL
"La familia, los amigos y el calor del venezolano es lo que
hace más falta cuando se elige vivir en el exterior,
como yo lo hice. Pero a pesar de esa ausencia, disfruto trabajar
en Occidental Petroleum Corporation porque ofrece muchas posibilidades
de desarrollo. Es la cuarta productora petrolera más
grande de Estados Unidos, y aparte tiene operaciones de explotación
y producción en Medio Oriente, África y Latinoamérica.
Mi esposa Juliette y yo apreciamos la oportunidad de vivir
y disfrutar de las nuevas experiencias que cada país
ofrece.
Como miembro de la gerencia de proyectos de
Omán y California, mi trabajo involucra todos los aspectos
de dichas operaciones, incluyendo seguridad, producción,
personal y finanzas; pero claro, por ser abogado tengo mayor
responsabilidad sobre el soporte legal requerido en
todas esas áreas.
Pero sé que Venezuela es mi hogar y allí
he de regresar tarde o temprano. Es cuestión de definir
cuándo. Al mudarnos por primera vez a California en 1997,
Adriana, nuestra hija mayor, tenía sólo dos años.
Me gustaría que ella y nuestro hijo profundizaran sus
raíces venezolanas viviendo allí antes de que partan
de nuestro hogar. Debido a su mezcla de orígenes -su
madre es francesa y su abuelo es americano, lo que me da a
mí la doble nacionalidad- y también de hogares -han
vivido en Venezuela, Estados Unidos, Omán y Francia-,
es difícil predecir dónde escogerán vivir una
vez que sean adultos.
A diferencia de ellos, mis años de crecimiento
y preparación transcurrieron en Caracas. Estudié
primaria y secundaria en el Liceo Los Arcos. Me gradué
de abogado en la Universidad Católica Andrés Bello
en 1989. Ambas instituciones jugaron un papel muy importante
en mi formación y desarrollo, y junto con mi hogar sentaron
las bases de lo que soy actualmente. Mi país era entonces,
y sigue siendo hoy, un gran potencial y por ende un buen lugar
para crecer, vivir y trabajar.
Me fui la primera vez al exterior porque el
British Council en Venezuela me ofreció una beca para
realizar estudios de postgrado en Londres. Una vez que
finalicé el Master de Derecho en University of London,
se me presentó la oportunidad hacer pasantías en
la sede de la empresa petrolera Elf en París, y luego
en un banco de inversiones en Luxemburgo y Bruselas. Así
transcurrieron esos dos años y medio en Europa.
La posibilidad de trabajar en la industria petrolera
se presentó en Londres. En aquel entonces Petróleos
de Venezuela (Pdvsa) contaba con un programa para ubicar,
entrevistar e intentar retener el potencial humano venezolano
que estudiaba o trabajaba en el extranjero. Luego de entrevistarme
me ofrecieron trabajo en Maraven, lo cual influyó notablemente
en la decisión de regresar a Venezuela. Nunca antes me
había planteado esa posibilidad laboral, la de trabajar
en ese sector, aunque sí recuerdo lo interesante que
de joven me parecían los micros "Petróleo en Gotas",
un programa que divulgaba conocimiento petrolero en la televisión
y el cine.
Luego de dos años en Maraven, Occidental
me ofreció unirme a su equipo de gerencia para un Convenio
de Servicios en Zulia, en el marco de la Apertura Petrolera.
En 1997 me trasladaron a la división internacional en
Estados Unidos, y desde entonces hemos vivido en el exterior,
entre el Sultanato de Omán y California.
Pero sin duda volveremos a vivir y trabajar en Venezuela…
Aprovecharemos la próxima oportunidad que se nos presente
de un nuevo traslado al Medio Oriente o a Latinoamérica.
Insha'Allah (si es la voluntad de Alá)".
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SE INTERNACIONALIZA EL IMPERIO HOTELERO DE ALTA ROTACIÓN
Federico Fernández levantó en 10 años el primer
imperio hotelero venezolano y amenaza con internacionalizarse.
La marca Aladdin es reconocida como una de las mejores en
el sector de alta rotación, gracias al empeño del
Grupo Fernández en brindar a sus clientes con innovadores
propuestas y un servicio de calidad.
Este falconiano estudió Administración y Mercadeo
e hizo una maestría en Ingeniería Industrial y Finanzas
en la Universidad de Pittsburgh. Al regresar a Venezuela,
se encargó de algunos negocios familiares hasta que,
en 1985, lo invitaron a construir y administrar un hotel en
Valencia. Fernández notó que era un negocio rentable
así que decidió asistir a ferias hoteleras en el
exterior, para traer al país las novedades que surgían
para ese nicho del mercado.
El éxito ha acompañado a esta cadena que tiene
siete hoteles en las principales ciudades del país, una
sucursal en la ciudad de Miami y una que esperan inaugurar
próximamente en Madrid. RF
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