Tras triunfar en Venezuela con St. Honoré, los hermanos Harrar fueron a Nueva York para conquistar el paladar americano. Hace dos años inauguraron Tisserie en el corazón de Manhattan y ya han conseguido que sus clientes se enamoren de las arepas y los ojos de tigre. Los caraqueños Morris (1972) y Ronald (1975) cuentan sus planes, incluyendo una cafetería en la boutique de Donna Karan, frente a una suculenta torta de chocolate venezolano.
-¿Cómo surgió la idea de salir de Venezuela y abrir fronteras?
-Queríamos ampliar el negocio, abrir una hermana de St. Honoré en el exterior, y para ello analizamos ciudades como Tokio, Madrid, Los Ángeles o Miami. Optamos por Nueva York porque la gente camina mucho, tiene dinero y hace las tres comidas del día fuera de casa. Buscamos un local durante dos años y encontramos éste en Union Square, una esquina perfecta.
-¿Cuál es el secreto de tanto éxito?
-Usamos la mejor materia prima y le ponemos mucho amor y pasión, que es el secreto de todos los restaurantes exitosos. La fórmula para triunfar es trabajo y dedicación, dar un buen producto a un precio razonable y estar encima del negocio todo el tiempo. Caracas y Nueva York son plazas muy distintas. El mercado aquí demanda mucha más rapidez en el servicio, no es tan condescendiente como en Venezuela. No perdonan tan fácilmente como allí. El producto más popular también varía: en Caracas triunfan el ojo de tigre y el croissant de almendra. Aquí el minibrownie y el pan de chocolate.
-¿Cómo han recibido los neoyorquinos las arepas?
-Muy bien. Las ofrecemos para el almuerzo. Los clientes saben que es típico venezolano y tratamos de educarlos, porque nos preguntan cómo se comen o cuál es la más popular. Se atreven, la prueban, les gusta y la recomiendan. Por cierto, la revista Page Six del New York Post recomendó nuestras arepas. Hacemos el catering para los desfiles de Carolina Herrera, Ángel Sánchez, Tibi, Miss Sixty, J. Mandel o Ted Baker durante la Semana de la Moda de Nueva York y por eso en el backstage tenemos acceso a los famosos, que prueban nuestros productos.
-¿Cómo se presenta su futuro en esta ciudad?
-Estamos en pleno proceso de apertura de un "coffee corner"
en la boutique de Donna Karan en Soho (los contactaron a través
de la esposa de Ronald, también venezolana, que trabaja
en la tienda de Donna Karan en Madison). Abrimos una fábrica
de 1.500 metros en Nueva Jersey para suplir la demanda al
mayor, porque todos los Dean & Deluca, los hoteles Ritz
Carlton y Four Seasons y los restaurantes Pettit Abeille tienen
nuestros productos. Además, seguimos en busca de locales
para expandir Tisserie.
El esfuerzo. Ramón Ojeda es venezolano y preside la Cámara de Comercio Hispano de Orlando. Se ha destacado por su esfuerzo y liderazgo en EEUU. Prepara la decimoquinta Exposición de Negocios y Consumidores Hispanos.
El fundador. Miguel Villarroel Sierraalta a sus 35 años es presidente fundador de Venezuelan Business Club, organización dedicada a apoyar y promocionar los negocios, ideas, programas y eventos de la comunidad venezolana en el sur de Florida y Europa.
Mayra Parra. Preside la asociación
Amitiés Québec Venezuela, que trabaja para fomentar
los vínculos entre las dos comunidades.