(1)
35 votos
Votar
¡Gracias por votar!
EDUARDO CAMEL
EL UNIVERSAL
 Links relacionados
Crear un restaurante es dar vida a un concepto mucho más
complejo que aquello que llega al consumidor cuando entra,
se sienta, ordena y come.
El servicio que se ofrece es una experiencia y debe ser abordado
desde múltiples dimensiones. La percepción del cliente
es vital e involucra no sólo su sentido del gusto, ya
que desde que entra, e incluso mucho después de que sale
del establecimiento, su mente trabaja con todos los mensajes
que recibió durante la estancia.
De allí que la primera dimensión en la que se trabaja
para crear un concepto exitoso y cercano al cliente involucre
el espacio físico (decoración y mobiliario), atención
(personal capacitado), ambiente y, claro, la carta, que de
por sí es todo un mundo a tratar, ya que importan desde
la disposición de los platos, la presentación de
los precios y la descripción, hasta el menú en sí.
Y en Venezuela hay quienes conocen muy bien la materia.
Impulsada por un venezolano que tuvo sus primeros escarceos
con el negocio de la gastronomía ejerciendo de mesero
en la supercosmopolita ciudad de Los Ángeles, Metromet
es una empresa con más de 20 años de experiencia
en Europa, Norteamérica y Asia, que ofrece los más
altos estándares de servicio de cocina internacional
"con un espíritu de sofisticación, urbano y moderno",
de acuerdo con las palabras textuales de su fundador.
Durante estas dos décadas, el venezolano Álvaro
Pérez Miranda se ha especializado en idear restaurantes
en Japón y Estados Unidos, y regresa por sus fueros,ya
que su próximo proyecto es inaugurar varios locales en
Caracas. Su currículo abraza la apertura de más
de 70 establecimientos en el mundo.
"A través de un detallado análisis de nuestros
clientes desarrollamos el concepto y el diseño, hasta
la apertura en el restaurante", relata este empresario, quien
agrega: "Nos enorgullecemos de proveer un completo entrenamiento
del personal dedicado a estimular la confianza y mejorar el
desempeño".
El gerente de Operaciones de Metromet en Venezuela, Álvaro
Insausti, resume con retos la labor de esta empresa de carácter
multinacional y justifica que la filosofía de la compañía
se fundamenta en los tres siguientes puntos, cuyas iniciales
generan la elocuente palabra VIP: "V: Valor en lo que ofrecemos;
I: Innovación con nuevas ideas y P: Pasión
por lo que hacemos".
Metromet se encuentra desarrollando diferentes proyectos
en el ámbito internacional. Entre ellos se espera la
apertura para junio de 2009 de un restaurante orgánico
en la afueras de la ciudad de Londres, en Inglaterra.
En conjunto, a los proyectos se están llevando a cabo
en Japón, para el año 2009 se espera dos nuevas
aperturas de restaurantes con el sello de Metromet, uno de
ellos en Nueva York y otro en la India.
"Sin embargo, en la actualidad nuestra principal atención
se ha fijado en Venezuela, que es un país que por sus
características culturales, económicas, geográficas
y sociales nos depara una gran oportunidad para nuestra labor,
en el desarrollo y ejecución de proyectos de restaurantes
con los más altos niveles de calidad y servicio".
"Es así como, y a través de los contactos internacionales
que Metromet ha cosechado, nos hemos propuesto la apertura
de un hotel Boutique International en el país", finaliza
el vocero.
El nombre Metromet se deriva de la unión de dos palabras
importantes y básicas, que son inspiración para
esa empresa: metropolitan y gourmet.
|
EL HÁBITO DEL CAFECITO DIARIO LO HIZO TRIUNFAR
Juan Miguel Medina está hecho para los retos. "Soy venezolano
de pura cepa", dice, como para justificar el acento castizo
del que se ha contagiado por sus tres años en Madrid. Nació
en la Cruz Roja, parroquia Candelaria. Allá trabajó
en la barra de Starbucks, quizá para no olvidar sus encuentros
con los amigos de estas latitudes, cuando cualquier excusa era
buena para tomarse un café. Se involucró tanto en
lo que hacía, que no tardó en llegar el ascenso. Ahora
no sólo le corresponde formar a las personas que trabajan
en esa cadena, sino que descubrió que su olfato es capaz
de distinguir, en una cata a ciegas, entre un café colombiano,
brasileño o árabe. Lo que indica que además de
una buena nariz tiene excelente memoria olfativa. Este graduado
en el Liceo Gustavo Herrera y TSU en Publicidad es hoy el café
ambassador para España, Europa Central y Medio Oriente.
Cree que lo dicharachero de los venezolanos, el hacerle frente
a lo que venga y asumir responsabilidades es parte del secreto.
Y ahora un cafecito.
|