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Carl Herrera
El insigne NBA
Formó parte de lo que muchos consideran la época dorada de la mejor categoría del baloncesto. En su momento fue elegido como uno de los 100 hispanos más influyentes en Estados Unidos.
 
En las canchas del liceo Rafael Urdaneta, en San José, se formó el talento de un basquetero que ha sido jugador de la selección venezolana (Gil Montaño) (Paulo Pérez Zambrano) (Vicente Correale) (AP/Archivo) (Reuters/Archivo)
En las canchas del liceo Rafael Urdaneta, en San José, se formó el talento de un basquetero que ha sido jugador de la selección venezolana (Gil Montaño)
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VICTOR MELO  
EL UNIVERSAL

Jugadas de Carl Herrera en la NBA con los Rockets de Houston
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El nombre de Carl Víctor Herrera Allen jamás desaparecerá de la historia del deporte venezolano. Él fue -y nunca dejará de serlo- el primer atleta criollo en jugar en la mejor categoría del baloncesto a nivel mundial: La NBA. Y no sólo jugó. También conquistó dos anillos de campeón vistiendo el uniforme de los Rockets de Houston.

Dueño de una fornida humanidad, Herrera acumula 28 años de exitosa carrera profesional. Nació el 14 de diciembre de 1966 en Trinidad y Tobago, pero con días de nacido ya vivía en la parroquia San José, en Caracas. A los 13 años comenzó a practicar el deporte que lo hizo famoso. El primer campanazo de lo que lograría años después, lo dio en la desaparecida Liga Especial de Baloncesto de Venezuela, al ganar el galardón de Novato del Año en 1984. Sin embargo, ni él mismo pensó lo que el destino le tenía deparado. De allí en adelante lo que ha hecho es brillar en los tabloncillos.

El espigado basquetbolista de 2.06 metros de estatura comenzó a sobresalir en las canchas venezolanas al liderar el departamento de bloqueos en los torneos del 86, 87 y 89, al tiempo que se convertía en el dueño de los tableros en1989 y 90, cuando fue el líder en rebotes. En la ofensiva no se quedó atrás y fue el rey de los dobles en las contiendas 85, 86 y 88; todas ellas vistiendo los colores de Portuguesa.

En 1987 llenó sus maletas de sueños al marcharse a Estados Unidos e ingresar en el Jacksonville Community College en Texas, donde permaneció hasta 1989. Jugó con la Universidad de Houston en la temporada 1989-1990 y el conjunto Miami Heat le eligió en la segunda ronda del draft para la NBA. Pero en 1990 vendió sus derechos a Houston Rockets, club donde experimentó los mejores años de su carrera. Antes de dar el salto a la NBA, Herrera tuvo una breve pasantía en 1991 en España, tras ser fichado por el Real Madrid, con el que fue subcampeón. Eso sí, Carl estaba destinado a convertirse en el primer latinoamericano en ganar un título de la NBA, proeza que alcanzó en el año 1994. Pero no fue suficiente. En la temporada siguiente sus Rockets revalidaron el campeonato, mientras el era considerado el mejor sexto hombre en la época dorada de la máxima categoría del baloncesto estadounidense. Recuérdese que estamos hablando del momento en el que se encontraban activos los ya legendarios Michael Jordan, Earvin "Magic" Johnson, Clyde Drexler, John Stockton, Scottie Pippen, Charles Barkley, Larry Bird, Karl Malone, Patrick Ewing y David Robinson.


Herrera fue un emblema de la Selección Nacional de Baloncesto, con quien debutó cuando apenas tenía 16 años. Fue miembro del combinado que después de conseguir el campeonato Suramericano de Naciones realizado en Valencia, estado Carabobo, en 1991, disputó la final del Torneo de las Américas en Portland, contra el Dream Team de Estados Unidos. Una experiencia memorable. Luego disputó los Juegos Olímpicos de Barcelona, España, en su edición de 1992.

Ese venezolano, que en 1993 fue elegido como uno de los 100 hispanos más influyentes en Estados Unidos por la revista Hispanic Business Magazine y que hoy en día es delegado de la NBA para Latinoamérica, amén de que un moderno complejo deportivo de Guanare lleva su nombre, parece ser el indicado para llevar las riendas de la Selección Nacional en un futuro no muy lejano. Se antoja como una posibilidad para seguir brindando alegrías a los venezolanos.

 

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LA PROTAGONISTA
Tanya Pacheco

Como ocurre en cualquier romance, el de Tanya Pacheco con la montaña comenzó por casualidad. Esta corredora, que a los 26 años ya ha coronado los siete picos más altos de Venezuela y los podios de las pruebas más exigentes de la carrera de montaña, inició su trayectoria en el complejo de piscinas del parque Naciones Unidas.

Ray Pacheco, uno de sus seis hermanos y compañero de entrenamiento, cuenta que Tanya nadaba de 8:00 a 9:00 p.m. y que su afición a la montaña comenzó cuando tuvo que llenar con más deporte las horas muertas entre la salida del trabajo y el entrenamiento. Primero fueron aeróbicos, luego la escalada.

La belleza y tranquilidad de las montañas, la adrenalina que le producía la carrera y su naturaleza competitiva fueron los ingredientes que la motivaron a asumir el reto del circuito profesional. En 2002, ingresa a la Federación Venezolana de Montañismo y Escalada, y a partir de allí comienza la trayectoria de esta corredora que hoy ocupa el puesto número 9 en el ranking mundial de corredores de montaña.

Su novio, Oscar, asegura que gracias a su perseverancia y esfuerzo la joven ha logrado posicionarse en esta dura disciplina; pero también cree que a veces su empeño no la deja reconocer cuando el cuerpo le pide descanso. Pacheco coincide: "He ganado muchas carreras, pero también he quedado de última en varias, bien sea porque estoy enferma o porque me he retirado por culpa de las lesiones".

Su día comienza en la grama del Parque del Este o en las laderas del Ávila, donde antes de despuntar el alba está entrenando. Las mañanas las dedica a la pasantía de rehabilitación y terapia ocupacional que lleva a cabo en el hospital Domingo Luciani y las tardes a la agencia de viajes donde trabaja, pues es técnico superior en Turismo.

Cuando cae la noche, la deportista está en la Universidad Central de Venezuela, organizando eventos para el club de actividades subacuáticas de esa casa de estudios, organización de la cual es miembro directivo. Los pocos ratos libres que le quedan a la joven se los dedica a su familia y su novio. 

Además de competir con éxito en carreras de alta montaña, Pacheco también participa en competencias de aventura, apnea, natación con aletas y maratones de calle. "Me inscribo en cualquier cosa que salga por allí, para variar un poco la rutina", dice la joven adicta a los deportes extremos.

Pacheco ya tiene en mente el calendario de eventos a los que asistirá este año: una carrera de 4.000 metros, en un volcán en México, el Campeonato Europeo de Carreras de Montaña y el Clásico Italia-Suiza. "Ya me pican los pies", confiesa la joven mientras sueña con la cima.

 LOS PIONEROS
Sobre ruedas

Carlos Lavado También se alzó con el cetro mundial en 250 CC en 1983 y 1986, siguiendo los pasos de Johnny Cecotto. El recordado Iván Palazzese fue tercero en la misma categoría en 1983.

Ettore Chimeri Tomó salida como piloto privado en los albores de la Fórmula 1. Si bien no se trató de un piloto oficial, probó un Maseratti, y debió retirarse del Gran Premio de Argentina en 1960. 

Piero Drogo Nacionalizado venezolano, también tomó la salida en el Gran Premio de Italia en 1960.

Vito Ippólito Primer -y único- venezolano en ser elegido Presidente de la Federación Internacional de Motociclismo.