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Germán Fuenmayor
Luz de Caracas en Milán
Con un título conferido por la Universidad Central de Venezuela ha participado en interesantes proyectos. Es el creador del actual concepto de las tiendas de Dolce & Gabbana
 
El arte ha dejado su huella en el trabajo profesional de este arquitecto que tiene su centro de operaciones en Milán, donde triunfa (Eliana Loza)
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ELIANA LOZA SCHIANO 
PERIODISTA

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Es un caballero de los de antes, educado, de hablar pausado, inteligente, sensible y trabajador, el arquitecto Germán Fuenmayor, que de Venezuela extraña la luz y la parchita, ha conseguido un lugar de honor en un país que es cuna de cultura y fuente de inspiración de artistas de todo el mundo, su nombre está ligado, sobre todo, al nuevo concepto de tiendas de Dolce & Gabbana, pero son muchas las obras, en Italia y otros países, que llevan su sello personal con frecuentes influencias de los grandes cinéticos venezolanos.

Este caraqueño, nacido el 23 de octubre de 1961, tiene un interesante currículum, egresado de la Universidad Central de Venezuela en 1985 con una tesis sobre el desarrollo de un proyecto urbanístico en Higuerote bajo la tutoría del Premio Nacional de Arquitectura Joel Sanz, pasó por Boston y llegó a Milán para especializarse en diseño industrial en el prestigioso IED (Instituto Europeo di Design). Aquí trabajó durante 8 años con el famoso arquitecto Vittorio Gregotti (Estadio Olímpico de Barcelona, reestructuración del edificio del diario Corriere della Sera y ganador del Concurso para la Sede de la Comunidad Europea en Lisboa, entre otras cosas).

En 1995 funda su propia empresa Piuarch, con tres socios italianos -Gino Gambellini, Francesco Fresa y Mónica Tricario- y actualmente trabajan para ellos 32 arquitectos de varias partes del mundo, todos muy jóvenes.

Respecto a su estudio, Fuenmayor cuenta una simpática anécdota: al comienzo lo quiso llamar con una sigla que resumiera las palabras "più" (más), "architectura" e "Italia", por lo que quedó P+ARCH+ITA, palabra que escondía su fruta criolla preferida, luego por razones prácticas fue resumido en Piuarch.

De Venezuela extraña -además de la parchita, obviamente- la luz. "La luz, definitivamente, la luz", repite con nostalgia, "Milán es completamente gris casi todo el año, por eso en mis trabajos trato de aprovechar al máximo las fuentes de luz, a partir del diseño y de los materiales que uso". Además de esa ansiada luminosidad, la influencia venezolana en la obra de Fuenmayor a menudo retoma conceptos de Carlos Raúl Villanueva, su profesor Joel Sanz -a quien admira profundamente- y del cinetismo de Carlos Cruz Diez y Alejandro Otero.

El primer gran trabajo de Piuarch fue el desarrollo de un centro urbano de viviendas populares en Sesto San Giovanni (periferia de Milán), y cuenta con obras en muchas ciudades italianas y otras tan lejanas como San Petersburgo, pero su prestigio internacional se debió, sobre todo, al nuevo concepto de tienda de Dolce & Gabbana, los famosos diseñadores que le encargaron la sede de via Goldoni, la fábrica en Toscana, la reestructuración del viejo teatro Metropol para los desfiles con una espectacular pasarela adaptable a diversas actividades y una fachada con estructuras en movimiento que cambia según la perspectiva (influencia de los murales de Otero), todas las sucursales importantes en el mundo (Nueva York, Londres, Atenas, París, Barcelona, Madrid, Hong Kong, Tokio, Dubai y Beijing), y la verdadera "niña mimada" de Fuenmayor: la nueva oficina y showroom de D&G en PortaVenezia, con sinuosas sobreposiciones de vidrio, incluso las estructuras de la fachada, y elementos de color en movimiento, que mereció el Premio Ciudad de la Moda, de la Alcaldía de Milán.

El arquitecto es muy modesto cuando se le pregunta cuál es la clave de su éxito: "Tesón, creatividad y una dosis de suerte", dice con su habitual suavidad, sonriendo y casi sonrojado.

ROPA CON BUENA VIBRA Y ENERGÍA DE UN AMIGO
Cuando esta noticia llegó algunos se acordaron de la canción de Rubén Blades: "la vida te da sorpresas". Mauricio Arcas, el músico y compositor de  Amigos Invisibles lanza su marca de ropa y la trae desde Nueva York a Caracas. El nombre rompe ciertos esquemas, ya que en la etiqueta se lee la palabra Missile, con lo que Mauricio Armas, involucrado con la moda desde hace 15 años, quiere una verdadera explosión y según sus palabras, pretende hacerle un guiño a los que se identifican con la comodidad. Cada pieza es diseñada en Nueva York y se confecciona en Venezuela con telas importadas. El artista/entrepreneur se asoció con Renán Ramírez. Una de las maneras de conocer la colección será por Internet, a través de la página www.missileclothing.com que pronto entrará en servicio. Allí se muestra en la portada una  imagen marcadamente urbana, como lo es cualquier transversal neoyorquina. Mauricio y Renán afirman: "es un vestuario con  "buena vibra y energía".
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Comentarios
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Marjory Pedreáñez
29.04.2008 | 3:11 PM
Feliz de haber tenido la oportunidad de conocer a Germán Fuenmayor. La descripción de la periodista es muy acertada. Si mal no recuerdo a Germán le gusta jugar con el cuadrado, poner cometas en sus perspectivas, caminar por El Ávila, pintar... Gracias Germán por enaltecer el gentilicio venezolano !! Muy orgullosa de ti !! Bravo !!