SOY AUTODIDACTA. Así se define Jonny
Semeco, un coriano que con apenas 47 años tiene más
de 50 películas, nacionales e internacionales, en su
currículo.Apenas terminó el bachillerato comenzó
a trabajar en una empresa productora de comerciales (en septiembre
de 1978) mientras esperaba el cupo para entrar a la universidad,
pues pensaba estudiar periodismo audiovisual que era la única
carrera que se acercaba más al oficio de cineasta, luego
participó en varios talleres y cursos de realización
y fotografía.
Su infancia la pasó en Carirubana, en la península
de Paraguaná. La adolescencia la vivió en Caracas,
donde estudió bachillerato en el liceo Carlos Soublette.
Es el primero de cuatro hermanos. Sus abuelos proceden de Francia y Estados Unidos, mientras que sus abuelas son venezolanas, eso significó una rica mezcla de culturas que le permitió desarrollar la gran pasión por el cine.
Su vida es la fotografía y el cine. Sin duda su visión o "su punto de vista" le permite apreciar de manera diferente lo que nos rodea.
"Los fotógrafos vemos las cosas de forma diferente; podemos percibir la luz, desde que amanece hasta que anochece, con todos sus matices", explica Semeco. Pero esta ventaja no hace que su profesión sea fácil. Advierte que hacer cine es duro en cualquier parte del mundo.
Su inicio fue en 1982 con La Boda, de Thelma Urguelles y en 1995 participa en Ratón de ferretería, Una noche oriental, Manon, De mujer a mujer, La oveja negra, Los años de miedo, Golpes a mi puerta, Tatiana y La muñeca rusa.
A partir de 1998 su carrera comienza a desarrollarse internacionalmente, siendo Francia su punto de apoyo.
Su primer premio internacional lo obtuvo en el Festival de Filmes Latinoamericanos con Pandemónium, dirigida por Román Chalbaud.
Entre sus películas, realizadas en el extranjero se pueden mencionar Amélie (2005), Algérie des Chiméres (2000) de Francois Luciani, que ganó un premio en el Festival Internacional de Rueil. L´adieu, de Francois Luciani, nominada en el 2005 en el Festival de Luchon.
Admite que sus preferidas son muchas, pero dentro de las primeras está Pandemónium, Venganza Caracas y dentro de las nuevas, Argelia de quimeras.
No está alejado del país. Asegura que "por lo menos visito Venezuela una vez al año. Me hace falta el calor humano de nuestra gente, estar con mi familia y mis amigos".
Su sueño es trabajar en lo que más le gusta. "La
tecnología nos ayuda a mejorar el producto, hacer las
cosas con mayor rapidez; pero la base sigue siendo la misma.
Las historias, los sentimientos que se expresan es lo importante
en mi trabajo", aseguró Semeco. Pilar Díaz
Carolina Guillén. Tras ser por años imagen de Meridiano Televisión, en la pantalla chica local, la joven periodista y locutora venezolana hizo maletas para radicarse en Argentina, donde logró contrato como comentarista deportiva en la cadena internacional Fox Sports. Allí es ancla del noticiero deportivo. El año pasado, paralelamente al trabajo con el canal, prestó su voz para la versión en español de la película animada Ratatouille, en el personaje de Colette.
Tony Cherchi. Periodista egresado de la
Universidad Católica Andrés Bello en 2000. Su debut
televisivo fue en el noticiero estelar Televen. De allí
pasó a formar parte del staff de ESPN2, que tiene su
sede en México.
Laureano Márquez. Ganador del primer lugar en el Campeonato Panamericano del Humor, celebrado en Argentina en el año 2004. Sus participaciones internacionales no han sido muchas, pues su trabajo como columnista y estudioso de la realidad nacional no le ha permitido ese paso gigantesco al humor de masas; el suyo es más bien humor inteligente, de reflexión.
Emilio Lovera. Reconocido en Venezuela por
su trabajo televisivo y en presentaciones personales. Escoltó
a Laureano, con quien compartió escena en múltiples
shows en el Campeonato Panamericano del Humor. Su voz se presta
para infinidad de doblajes y también para darle vida
a varios personajes de la serie animada, de humor, Nada que
ver.